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martes, 27 de septiembre de 2016

LA ACTUALIDAD DE LA EDAD ACUARIANA






PREGUNTA: Un corresponsal nos envía un recorte de periódico en el cual alguien pregunta al editor qué es realmente la Edad de Acuario, y la pregunta es contestada como sigue: “No hay tal Edad Acuariana, esta patraña fue inventada por embaucadores profesionales que enseñan que el sistema solar entró recientemente en Acuario. Nadie dice cuándo, y me escriben preguntándome la verdadera fecha. El sistema solar está alejándose directamente de Acuario a la velocidad de doce y media millas por segundo. El sistema solar nunca ha estado y nunca puede estar en algún lugar cerca de Acuario. Sin embargo, folletos y periódicos mensuales están editando continuamente artículos diciendo la misma cosa de siempre, que el sistema solar acaba de entrar en Acuario y que grandes cambios vienen para esta raza humana, todo lo cual es totalmente falso”.

RESPUESTA: Nuestro corresponsal desea conocer nuestras ideas sobre el asunto, puesto que nosotros creemos en la Edad de Acuario y defendemos la opinión de que dicha Edad está cerca. Por consiguiente, nosotros también estamos entre la clase de publicistas denunciada por este editor como “embaucadores”, pero no tenemos inconveniente en acceder a la petición de nuestro  corresponsal en el sentido de arrojar más luz sobre el tema de la Edad Acuariana, por ese motivo. No nos sentimos molestos por el ataque cuando consideramos su fuente de origen.

            La pregunta, en una de sus fases, depende del punto de vista. Es cierto, como él dice, que el sistema solar nunca ha estado en Acuario y nunca lo estará. De hecho está alejándose de la constelación de Acuario. También es cierto que el Sol nuca sale, y nunca saldrá; sin embargo nosotros no acusamos de embaucador al hombre que haga uso de esta expresión. Entendemos que desde el punto de vista de un observador que esté sobre la tierra, parece que el Sol sale, y el ocultista quiere decir algo similar cuando dice que estamos entrando en Acuario por precesión del equinoccio. No nos detenemos a decir que por la rotación de la tierra alrededor de su eje el Sol se vio a las siete de la mañana. Decimos simplemente que el Sol salió a las siete. Por razones parecidas no decimos que “debido a la precesión de los equinoccios aparece ahora como si el Sol, visto desde la Tierra, está acercándose a la constelación de Acuario al tiempo en que cruza el ecuador en el equinoccio vernal”. Si lo dijéramos todos los astrónomos estarán de acuerdo con nosotros con relación al fenómeno visto en los cielos, aunque no estarán de acuerdo con nosotros en cuanto a nuestros argumentos de que esto tiene influencia sobre los asuntos de la humanidad. En lugar de usar esta larga explicación simplemente decimos que “el Sol está entrando en Acuario”, y la gente simplemente tiene que mantenerse criticando hasta que haya aprendido a comprender lo que queremos dar a entender con esta expresión, exactamente lo mismo que cuando comprende lo que queremos decir cuando decimos que el Sol sale.

            En el intervalo, los estudiantes de las filosofías ocultas debieran familiarizase con los hechos astronómicos con el objeto de que puedan dar una razón inteligente para sus creencias. No puede ser negado que cuando los estudiantes que han estudiado la más alta filosofía y han adquirido así un conocimiento de los hechos suprafísicos, careciendo del conocimiento de los hechos más inmediatos, tales como los que da la astronomía y la fisiología, no impresionarán muy bien a sus oyentes. Cuando halamos tan eruditamente acerca de los vehículos más sutiles del hombre, deberíamos también saber por lo menos los hechos principales en relación con el cuerpo denso que todos vemos, y cuando  hablamos de la influencia de las estrellas deberíamos también conocer algo de los hechos relativos a los movimientos mecánicos de los cielos tal como los astrónomos los comprenden y conocen. Con el fin, pues, de que los estudiantes que no están familiarizados con estas cosas puedan obtener una comprensión del asunto, las explicaremos brevemente. Para una más completa explicación, el estudiante es remitido a nuestra obra “Astrología Científica Simplificada”. Allí el asunto es tratado en la Enciclopedia Filosófica bajo el título de “El Zodíaco Intelectual”, y en otras partes del mismo libro.

            Cuando la Tierra se mueve en su órbita anual alrededor del Sol, parece, cuando se ve desde la tierra, que el Sol viaja a través de los cielos a lo largo de una estrecha faja que consta de doce constelaciones o grupos de estrellas a las cuales se ha dado ciertos nombre: Aries, Tauro, Géminis, etc. Si el eje de la Tierra fuese estacionario como el de una rueda, el Sol siempre se hallaría en el mismo lugar de la constelación donde estaba el mismo día del año anterior, pero el eje de la tierra tiene un movimiento giratorio, alrededor de sí mismo, parecido algo al de un trompo dando vueltas y cuyo impulso estuviera casi agotándose. Este movimiento cambia la posición aparente del Sol al ser visto desde la Tierra de tal manera que parece llegar a una posición dada un poquito antes. Entonces decimos que precede, y por lo tanto, los astrónomos hablan de la “precesión de los equinoccios”. Es decir, el Sol parece cruzar el ecuador en el equinoccio vernal cada años a corta distancia antes de llegar al punto en donde lo cruzó el año anterior. Así es que si en un año lo cruzó en el primer grado de Aries, al año siguiente lo cruzaría ligeramente dentro de los límites de la constelación de Piscis, y al año siguiente estaría todavía más adentrado en Piscis, más alejado del primer grado de Aries, y así sucesivamente. Ese movimiento retrógrado, sin embargo, es tan lento, que el recorrer hacia atrás los doce signos lleva casi veintiséis mil años, o dos mil cien años el pasar por un signo, o setenta años el recorrer un grado.

            Los astrónomos usualmente hablan de “grados de ascensión recta”, por medio de lo cual dividen el cálculo ecuatorial de los cielos en el número usual de trescientos sesenta grados, comenzando con el punto en que el Sol cruza el ecuador en el equinoccio vernal próximo anterior. Pero ellos también llaman Aries a los primeros treinta grados a partir de ese punto, Tauro a los siguientes treinta grados, etc.; lo mismo que el astrólogo. Así es que existe un zodíaco natural compuesto de las doce constelaciones o grupos reales de estrellas de los cielos, los cuales cambian tan poco que cualquier cambio es imperceptible en lo que dura una vida, o aun en varios cientos de años; y también existe un zodíaco intelectual que comienza en el punto del equinoccio vernal de cualquier año dado.

            Viendo que el Sol por precesión marcha hacia atrás entre los signos del zodíaco, se comprenderá que debe venir un tiempo en que el equinoccio vernal ocurra en el primer punto de Aries de modo que en ese año coincidan los zodíacos intelectual y natural. Esto ocurrió la última vez alrededor del año 500 d. C. y como el Sol ha estado viajando hacia atrás a su acostumbrada velocidad de un grado en alrededor de setenta y dos años, es evidente que en la actualidad el equinoccio vernal ocurra cerca de los diez grados de Piscis. Por lo tanto, será hasta cerca del año 2600 d. C., o sea dentro de setecientos años, que el Sol entrará realmente en la constelación de Acuario, o, para alinearnos con los hechos científicos, digamos antes de que parezca, visto desde la Tierra, como si el Sol cruzase el ecuador en la constelación de Acuario. Durante los dos mil cien años que pasen desde ese momento, parecerá como si el Sol estuviese en la constelación de Acuario cada año al tiempo de cruzar el equinoccio vernal. Así es que puede decirse que la Edad Acuariana comprende dichos dos mil cien años contando a partir del año 2600 de nuestra era, durante los cuales el Sol por precesión parece estar en la constelación de Acuario al tiempo de cruzar el ecuador en el equinoccio vernal.

            ¿Alguna vez se ha sentado el lector quietamente absorbido en un libro o tal vez escribiendo o haciendo alguna otra tarea, y entonces de repente se da cuenta de que alguien estaba parado detrás de sí, y que la aproximación de la misma no había sido notada debido a la absorción en el libro o en otros asuntos? Si es así, usted recordará que aunque la persona no habló ni se movió, la presencia se sintió más y más agudamente hasta que le hizo volverse. Seguramente esta experiencia es tan común que todos han pasado por ella, ¿Pero cuál es la explicación? Es simplemente ésta: además del cuerpo físico que todos vemos, el hombre tiene ciertos vehículos que son invisibles a la vista ordinaria. Estas sutiles envolturas se extienden más alá del cuerpo físico, de tal modo que cuando estamos cerca de otra persona los cuerpos etéreos se entremezclan, y a veces, cuando estamos muy quietos y calmados estas sutiles influencias se sienten más fácilmente que otras veces, aunque existen y son factores poderosos en nuestras vidas en todo tiempo.

            “Como es arriba es abajo” y viceversa. Esta es la ley de analogía, llave maestra de los misterios. El hombre es el microcosmos y los astros son el macrocosmos. Por consiguiente podemos concluir que estas grandes estrellas que se mueven en los cielos y son los cuerpos de Espíritus, tienen vehículos sutiles similares a la atmósfera áurica de nuestra tierra. De ahí que la proximidad del Sol a la constelación de Acuario al tiempo del equinoccio vernal transmitirá estas influencias a la Tierra junto con los rayos solares, y como la primavera es el tiempo particular en que todo lo que existe sobre la Tierra está impregnado de vida, podemos también deducir que el Rayo de Acuario así transmitido se hará sentir entre la gente de la Tierra, sin tomar en cuenta si la gente cree en él o no. Así es que si podemos averiguar cuál es la influencia de Acuario, podemos contestar la pregunta de ¿Qué es la Edad de Acuario? Desde otro punto de vista, la astrología nos da esta información basada en la experiencia y la observación.

            Acuario tiene una influencia intelectual que es original, inventiva, mística, científica, altruista y religiosa. Si aplicamos la máxima Bíblica: “Por sus frutos los conoceréis” a este problema, observaremos que la Edad Acuariana se presenta con esfuerzos originales sobre todo de lineamientos conectados con la ciencia, la religión, el misticismo y el altruismo. Ahora podemos echar una mirada retrospectiva al período de alrededor de setena años en el cual el Sol por precesión ha caminado un grado en su órbita hacia Acuario. Durante ese tiempo encontramos que ha habido un cambio muy marcado en todas las actividades del pensamiento y de la acción, diferente del que registra la historia a través de los dos últimos milenios. Casi todas las invenciones que hacen de nuestra vida de hoy lo que es, han sido hechas durante ese tiempo. El telégrafo, el teléfono, el uso de la electricidad, la conquista del espacio y del vapor, y otras invenciones demasiado numerosas para mencionarlas, están marcando el progreso acuariano en el mundo físico.

            También notamos la rápida velocidad a la cual todos los movimientos del pensamiento liberal en asuntos religiosos están suplantando las condiciones sujetas a los antiguos credos y el número creciente de los que han desarrollado la visión espiritual y están investigando la dirección general de la evolución en los planos superiores. Note usted la rapidez con la cual la ciencia de la astrología está ganando terreno, y a este respecto podemos mencionar que una firma comercial que vende efemérides astrológicas usadas sólo para cálculos astrológicos, se dice que vende alrededor de medio millón al año.

            Todas estas cosas demuestran, o dan un indicio de lo que se puede esperar que suceda durante la Edad Acuariana. Cuando tales grandes pasos han sido dados durante los setenta años, el Sol está justamente comenzando a transmitir la influencia desde los límites de Acuario, ¿Qué podemos esperar cuando entre al signo mismo? Tanto las posibilidades como las probabilidades están mucho más allá del alcance de la imaginación más fantástica, y esto se aplica tanto al lado físico como al lado psíquico de la vida. Es opinión del que escribe que por lo menos la visión etérica estará entonces desarrollada en la gran mayoría de la humanidad, si es que no en toda, de modo que el aguijón de la muerte será eliminado por lo menos en parte por la familiaridad que existirá con los amigos y parientes que han muerto. Entonces continuaremos viéndolos por un tiempo y tendremos tiempo de acostumbrarnos al hecho de que van a reinos superiores. No nos afligiremos absolutamente por los niños que mueran, porque ellos retienen sus cuerpos vitales y probablemente permanezcan con sus padres hasta que les llegue el tiempo de renacer. Esto a menudo ocurre en la misma familia. En tales casos no habría absolutamente ningún sentimiento de pérdida.

            Cuando la humanidad haya llegado a este punto de su evolución, estará tanto más adelantada que evitará muchas de las trampas mortales que la afligen hoy día, y eso por lo tanto favorece una existencia mucho más feliz que lo que ha sido la regla hasta el presente día. El intelecto espiritualizado nos ayudará a resolver los problemas sociales de tal manera que habrá justicia para todos, y el uso de maquinarias continuamente mejoradas emancipará a la humanidad del trabajo físico en gran extensión y dejará más tiempo para el mejoramiento intelectual y espiritual.

NOTA: Artículo escrito por Max Heindel a principios del siglo XX

martes, 30 de agosto de 2016

LAS LLAVES DEL REINO. La glándula Pineal







El hombre posee dentro de su propio cuerpo las llaves del reino de los cielos. Estas siete llaves son las siete rosas en la cruz, o las siete glándulas endocrinas, a saber: la pineal, el cuerpo pituitario, la tiroides, la tymus, el bazo y las dos adrenales. Se da más importancia a las dos primeras que a las demás aún combinadas. ¿Puede ser que el hombre haya evolucionado hasta el grado en que ya esté capacitado para entrar en las disciplinas necesarias para la reactivación de estos dos centros y entonces, hasta ese final, su atención haya sido dirigida por esas Jerarquías Espirituales que saben mejor que el hombre, cuándo está capacitado?

            La fisiología define la glándula pineal como un órgano pequeño de una pulgada y media de largo; un tercio de ancho y un quinto de grueso y que pesa aproximadamente dos gramos. Se parece a un cono de pino en miniatura (de donde viene su apelación latina) está adherida por un pedúnculo hueco (la habénula), al cielo del tercer ventrículo del cerebro, justamente encima y detrás del cuerpo pituitario. Su estructura interna está compuesta de folículos que contienen células epiteliales y el acerbulus cerebri, mayor de tamaño en los niños que en los adultos, más grande todavía en las mujeres adultas que en los hombre adultos, esta glándula pineal es, bajo el punto de vista de la medicina moderna, un profundo misterio. La naturaleza no desperdicia nada; sin embargo, la ciencia médica no puede explicar el propósito y la función de la glándula pineal, excepto por titubeos, rodeos y terminología confusa.

            Los médicos mantienen que en los adultos y particularmente en la gente de edad avanzada, un tejido sólido y grasoso circunda esta glándula, pero que en el individuo aproximadamente menor de los 21 años, tal substancia no está presente. ¿Por qué?

            Los médicos dicen que si se elimina la glándula pineal, la persona muere. ¿Qué servicio presta entonces, que es de tanta importancia a la supervivencia del organismo? Los médicos creen que tiene algún efecto sobre el crecimiento del cuerpo; que de algún modo misterioso afecta las emociones y es un gobernante de las otras glándulas del organismo ¿Hasta qué grado?

            Estas son preguntas que la ciencia médica hace. Sin embargo, no encontrará respuestas materiales y parece, desgraciadamente, que las contestaciones de la otra naturaleza no las aceptan. Por lo tanto, debido a que la medicina no puede asignar una función positiva a la glándula pineal, se la llama un cuerpo atrofiado, un vestigio como el apéndice. Para ilustrar esto, la edición de la Enciclopedia Británica de 1945 dice que la glándula pineal es “el vestigio de un órgano que representa un aparato más altamente desarrollado en los tipos bajos de vertebrados y probablemente en ciertos reptiles extinguidos, tales como los Ictosaurios. Webster designa al vestigio como “una parte pequeña, degenerada o imperfecta de un órgano que ha sido desarrollado más ampliamente en los primeros pasos del individuo o en una generación pasada.” Sin embargo, tal atrofia, no es ciertamente el caso en la dicha glándula pineal. El hecho de que el corpus pineale tenga tal riqueza de provisión de sangre, indica a esas personas que piensan con más detenimiento que, lejos de ser el inútil vestigio de una parte, es, al contrario, un miembro muy activo de la cadena endocrina. La glándula pineal secreta una substancia llamada pinealina. Se dice que esta substancia actúa como “freno” para todas las otras glándulas del organismo que tienen secreción interna. Este freno o restringente, coarta la acción de las otras glándulas, de modo que el infante recién nacido puede dedicar su total energía al trabajo del crecimiento en tamaño que, en el niño, es lo más importante. De ese modo, durante los dos primeros años, el niño multiplica cuatro veces su peso original.

            Se ha dicho que la glándula pineal del niño es más grande que la de los adultos. Este es el punto más interesante. Hasta la edad de los siete años los niños son, naturalmente, más clarividentes que después. Con frecuencia ven cosas, seres invisibles para los adultos. Es también un hecho conocido que los niños son más sensitivos en la parte superior de la cabeza donde las suturas aún no se han juntado (cuya osificación no ocurre sino hasta los siete o nueve años) Incrustada, bajo esta apertura, tiene su asiento la glándula pineal circundada por un tejido que la conecta con la “pía mater”, exactamente el mismo tipo de substancia de la membrana que envuelve el cerebro y el cordón espinal. Reúnanse estos hechos con uno más: el hombre, durante la Época Polar, poseía un cuerpo denso que era parecido a un gran globo gelatinoso que no tenía sino un órgano que se proyectaba de una abertura en la parte superior. Conforme el ego del hombre evolucionante se unía más con su instrumento físico y los señores de la Forma le asistían en la Época Lemúrica del Período Terrestre en la construcción de su cuerpo de deseos, este órgano pineal se refugió en su presente localización y el contacto con los mundos internos se perdió. Así sucede con los niños. Conforme el Ego del niño habiendo descendido una vez mas al Mundo Físico, se encierra más en el cuerpo que ha formado, las suturas divididas en la parte superior de la cabeza, gradualmente se osifican y la clarividencia infantil se pierde.

            Por tanto, es obvio que la glándula pineal es de una vasta y más grande importancia que la que la concede la ciencia médica. Pero el poder de esta facultad superior no es para todos –todavía no– y el despertarlo antes de tiempo apropiado, es encontrar el desastre. Por consiguiente, los Grandes Seres, sabiendo que el hombre algún día llegaría de nuevo a alcanzar ese estado en el cual podía reclamar con razón su herencia, han perpetuado la memoria de la glándula pineal desde el tiempo en que se sumergió dentro de la cabeza, por medio de tales símbolos que sólo los investigadores de la sabiduría pueden reconocer. En cada país y en toda edad, la glándula pineal encuentra su símbolo en la religión y costumbres del pueblo. En China, por ejemplo, los cuerpos pineal y pituitario encuentran su representación dual en la Cabeza y la Cola del Dragón de Sabiduría. El Mandarín chino usa su pavón sobre la cabeza, en el punto debajo del cual se encuentra la glándula pineal; de igual modo el Indio Americano amara su pluma aproximadamente en el mismo lugar. En el folleto “La Anatomía Oculta del hombre” de Manly P. Hall escribe: “E. A. Walls Budge, encargado de las antigüedades Egipcias, en el Museo Británico, menciona en una de sus obras la costumbre egipcia de amarrarse conos de pino en la parte superior de la cabeza. Él dice que en los rollos de papiro se lee que estos conos son adheridos a las partes superiores de las cabezas de los muertos cuando se les lleva a la presencia de Osiris, el señor de la Tierra. Indudablemente, este símbolo se relaciona con la glándula pineal. Fue también costumbre de ciertas tribus africanas amarrarse pedazos de gordura en la región superior de las cabezas como una parte de sus ritos religiosos.

            El Tirso de Baco, ese cetro de los misterios Griegos, es un báculo largo, adornado en el extremo superior por un cono de pino y entretejido con yedra y hojas de parra. La filosofía oculta enseña que este cetro es símbolo del cordón espinal, el Nadis y plexo, la glándula pineal y el nervio pneumogástrico, relacionados todos de un modo íntimo con los misterios de la regeneración. Por consiguiente, vemos que el árbol del pino y su cono, han sido particularmente sagrados a través de las edades, el árbol que es símbolo y se venera como el emblema del salvador del Mundo y el cono, el símbolo fálico del órgano masculino o positivo de la generación (y la regeneración)

            Se ha dicho que antes que se desarrollaran los ojos, el hombre utilizaba la glándula pineal como un órgano de visión. Entonces, después del presente desarrollo de sus ojos, este corpus pineale continuó funcionando como un órgano suplementario que conecta al hombre con los mundos invisibles. Pero conforme creció el hombre, en aumento a las condiciones del Mundo Físico, a sus placeres y encantos, este ojo suplementario, el tercer ojo, se volvió correspondientemente menos activo hasta que su uso casi desapareció completamente y ahora puede de nuevo alcanzarse sólo por una persistente disciplina, un asunto del cual trataremos después. Llamado mucho tiempo “el tercer ojo” (posiblemente porque la glándula contiene ciertas células nerviosas que tienen un pigmento casi igual al que se encuentra en las células de la retina humana) se ha perpetuado por siglos por medio de muy variadas designaciones. Los Hindúes lo llaman el “Ojo de Dagma”, también lo relacionan con el “Ojo de Shiva” que se representa en una posición vertical en las frentes de sus diosas y dioses, para indicar la actividad  de su percepción espiritual. Para los budistas, la glándula pineal es “el Ojo que todo lo ve”, e igualmente lo simbolizan los Masones. Cristo lo llamó “el ojo simple” cuando dijo: “La antorcha del cuerpo es el ojo, pues si tu ojo fuere simple, también todo tu cuerpo será resplandeciente, más si fuere malo, también tu cuerpo será tenebroso” Lucas 11:34 Boheme lo llamó el “Ojo del Señor”, el cual, dijo él “mira todo”. En la Mitología Nórdica es el “Ojo de Odín” por cuyo medio obtenía todo el conocimiento. “Los Egipcios hablan de él como el “Ojo de Osiris que fue devorado por Tyfón”

            Astrológicamente, la glándula pineal está gobernada por Neptuno, representado el principio positivo o Voluntad. Por lo tanto, la posición y aspectos de Neptuno en el horóscopo natal, indican las capacidades físicas y espirituales gobernadas por la glándula pineal.

            Así la humanidad ha preservado para ella el misterio de la glándula pineal, ese órgano que de sí mismo no posee los siddhis o poderes, sino que es un instrumento por el cual el hombre vuelve a pasar a su propio hogar anterior. No es una tarea fácil cruzar el puente. Pues una vez que se posee, el hombre está destinado a manejarlos inegoístamente. Max Heindel dice que el iniciado “es capaz de extenderse en cualquier tiempo y en cualquier dirección y leer los pensamientos y planes de los demás” Y el gran peligro para la sociedad, que resultaría del uso sin discernimiento de este poder, si fuera poseído por un individuo sin merecerlo, es fácil comprenderlo. Él podría leer el pensamiento más recóndito. Por eso, el iniciado, queda ligado por el juramento más solemne de nunca usar este poder para servir su intereses individuales aún en el más mínimo grado ni tampoco evitarse por su medio la angustia o dolor”. En otras palabras, puede ejecutar milagros como los hizo Cristo Jesús, pero como Él, “puede salvar a los demás, pero no salvarse a sí mismo”.



lunes, 1 de agosto de 2016

EL PROBLEMA DE LA MEMORIA Y DEL RECUERDO






            Con la intensidad de su entusiasmo, al estudiar por primera vez las Enseñanzas de la Sabiduría Occidental de la Rosa Cruz, los estudiantes experimentan a menudo despertares breves en los planos internos de la naturaleza.

            Frecuentemente regresan al cuerpo por la mañana, después de una noche de trabajo en los planos internos con recuerdos confusos de haber visto allí al Maestro, o a los hermanos Legos; y, entre sus experiencias más comunes está la de habérseles mostrado líneas o páginas impresas, las cuales se esperaba que leyesen. Algunas veces esto se lee exactamente como se lee un libro con los ojos en el mundo físico, otras veces lo impreso desaparece, y el lector se encuentra viviendo él mismo la narración que había comenzado a leer en el mundo astral.

            Todo esto es excesivamente vívido y claro en el momento en que sucede, pero cuando despierta, comienza a desvanecerse en la memoria, hasta tal punto que algunas pocas veces tienen un esbozo muy pobre de lo que se vio, y a menudo ni aún eso. Otras veces la experiencia no se recordará del todo al despertar, y luego, en el curso del día, o tal vez días o semanas más tarde, se recuerda súbitamente que tal o cual acontecimiento tuvo lugar en el mundo del alma durante las horas en que el cuerpo estuvo dormido. El estudiante cree firmemente que cuando llegue a ser probacionista, su memoria será más brillante,  y que recordará todo lo que experimente en los planos internos.

            Ahora, es cierto que el “probacionista” que vive una vida intensamente devocional, al mismo tiempo que conserva su mente alerta y concentrada, descubrirá ciertamente que ha hecho algún progreso; pero aquí de nuevo se tiene que enfrentar con un disgusto al encontrar que la memoria y la conciencia están interrumpidas. Entonces puede desilusionarse y considerar que no puede alcanzar la meta en esta vida, y volverse a los caminos del mundo. Es bueno, por lo tanto, que el estudiante sepa que la memoria plena de la experiencia del mundo interno es muy rara vez alcanzada, y esto no tiene lugar sino hasta largo tiempo después de la Primera Iniciación; y que aún después de la Primera Iniciación, se tiene que hacer algún trabajo para alcanzar la plenitud del recuerdo del mundo del alma en el mundo físico.

            Max Heindel mismo nos habló acerca de esto en sus primeros escritos, y como éstos no son accesibles ni siquiera para la mayoría de los estudiantes de hoy, queremos aprovechar la oportunidad de copiar lo siguiente de la revista de la  Sede Central en Oceanside en California:

PREGUNTA: Como estudiante, algunas veces tengo recuerdos del trabajo que hago de noche en el Mundo del Deseo, pero me molesta no poder recordar siempre la experiencia completa. ¿Cuánto tiempo pasará antes de que pueda recordar todas las experiencias nocturnas?

RESPUESTA: “Esta aberración de la memoria del Alma continua hasta después de la Primera Iniciación, y aún por ese tiempo no es corregida inmediatamente.” Max Heindel relata, después de su Iniciación en Europa, que él encontró cierto número de Hermanos Legos presentes en el Servicio del Templo, en sus cuerpos almas, entre ellos un hombre a quien designa como Mr. X. Max Heindel continua: “Hablamos acerca de muchas cosas de común interés  y Mr. X dijo al que escribe que vivía en cierta ciudad de Norte América, y que esperaba que nos encontrásemos allí alguna vez. Esto fue cordialmente acogido por el que escribe, porque creía que cuando se encontrase con Mr. X en el cuerpo físico, dicho caballero le explicaría muchas cosas que él, siendo un joven neófito, no sabía, porque en ese tiempo no estaba entrenado para recordar todas sus experiencia del mundo invisible con la conciencia física.”

            Nótese que esta afirmación fue hecha después que Max Heindel había tomado su Primera Iniciación; él todavía se llamaba a sí mismo “un joven neófito”, y dijo que todavía no estaba entrenado para recordar todas sus experiencias en los planos internos. Esta capacidad

 
es adquirida a través de la práctica continua y la Primera Iniciación no confiere automáticamente la plena memoria continua de las experiencias tenidas fuera del cuerpo físico. Podemos aclararlo diciendo que el desarrollo de la Memoria total del Espíritu es parte del trabajo de la Iniciación. Pero la Iniciación no la adquirimos súbitamente, sino que es la culminación de una serie ascendente de experiencias con su lógico desarrollo espiritual.

            El estudiante de nuestra Filosofía Rosacruz, debe entender que la Iniciación es algo más que ser liberado del cuerpo por primera vez, esto es únicamente el primer paso de la Iniciación. Después viene mucho más trabajo, como, elevarse a planos más altos, y leer registros de la Memoria de la Naturaleza concernientes a la Época Polar y a la Revolución de Saturno de éste Período Terrestre. Esta lectura de la Memoria de la Naturaleza no se hace simplemente como un estudio de historia; hace surgir en la conciencia las fuerzas que trabajaron entonces en el ser humano y las hace utilizables una vez más, con la voluntad de vigilia del neófito. Debe también notarse que el simple hecho de salir fuera del cuerpo, aún con plena conciencia de vigilia, NO ES LA INICIACIÓN. La Iniciación consiste en hacer que el neófito salga fuera del cuerpo a voluntad y con plena conciencia. Hay algunos pocos que han sido iniciados en vidas anteriores y recuerdan cómo hacer esto, pero estos casos son pocos. 

            El recuerdo de los trabajos hechos en los planos internos por la noche es registrado en el átomo-simiente y es recordado enteramente después de la muerte cuando el Espíritu es liberado del cuerpo. Pero Max Heindel ha advertido muchas veces que el ser simplemente miembro de The Rosicrucian Fellowship no abrirá nunca, ni en esta ni en muchas vidas, las puertas de las facultades superiores, incluyendo ésta de tener un recuerdo ininterrumpido de las experiencias nocturnas en el Mundo del Deseo; debe hacerse un trabajo definido. Las facultades intelectuales e imaginativas deben ser entrenadas y la intuición espiritual que es el don del Espíritu del Cristo Interno, el Principio del Espíritu de Vida, debe ser conducido a cierto grado de madurez.

            Todo el trabajo que se hace, es hecho por el Espíritu Virginal, que es el verdadero Ser Humano, el Yo Soy, hecho a imagen y semejanza de Dios. Este Espíritu, como ya sabemos, tiene tres aspectos o principios que se activan en los planos superiores correspondientes a su naturaleza, y en cada uno de estos planos se revisten a sí mismo con lo que pueden ser llamadas “envolturas” de la substancia del plano, aunque la palabra envoltura no expresa acertadamente lo que se quiere decir.

            Estas tres potencias del Espíritu Virginal son el Espíritu Divino  (Voluntad), el Espíritu de Vida (Amor, Sabiduría) y el Espíritu Humano (Inteligencia Activa). De estos se ha dicho a veces en las Enseñanzas de la Sabiduría Occidental, que el Espíritu Humano trabaja en la mente bajo la forma de intuición y que el Espíritu Divino trabaja como Epigénesis, que es el poder creador de la Divinidad; el poder mediante el cual el Espíritu hace nacer nuevas iniciativas y desarrollos en la evolución.

            La epigénesis es la que hace posible que el Espíritu inicie nuevos trabajos de progreso y desarrollo. La epigénesis es la que capacita al hombre para “regir sus estrellas”. Así como el Espíritu Humano se manifiesta como Razón y el Espíritu de Vida como Amor e Intuición, el Espíritu Divino se manifiesta como Voluntad Creadora.

            En todo caso, la mente es el puente, y la esencia anímica de toda experiencia llega al Espíritu por la vía de ese puente. No hay otro camino dice Max Heindel.