Entradas populares

martes, 26 de mayo de 2009

FENÓMENOS RELACIONADOS CON EL MÁS ALLÁ




Puesto que en otros artículos hemos hablado de contactos con personas que están en los otros mundos y hemos dicho que no se deberían practicar determinados aspectos o métodos que a lo largo de la historia se han demostrado que sirven para contactar con los muertos creo conveniente explicar detenidamente dichos aspectos así como los peligros que puede haber en el mundo del ocultismo psíquico.
En general, el hecho de no ser clarividentes ni sensitivos nos protege porque, si no fuera así, nuestra condición actual llevaría a muchos a meterse ignorantemente en muchos peligros e incluso a ser atacado por dichas fuerzas. Las fuerzas invisibles de los planos inferiores solo responden o atacan cuando personas sin escrúpulos o de forma egoísta han actuado en su medio. Algunas personas dudarán de que existan otros mundos invisibles pero siempre ha habido casos de manifestaciones de lo invisible y otros que, para la mayoría de las personas, no han tenido ni tienen explicación. Veamos algunos de ellos.
Además de que en mi propia familia tengo un miembro que es sensitivo y más de una vez le ha ocurrido, hay personas que mientras duermen han percibido la manifestación de alguna fuerza en forma de opresión en el pecho e incluso de que alguien se desliza desde los pies hacia la cabeza. Éstos hechos causan miedo y, por lo general, la persona se siente inmóvil porque, aunque está dormida su conciencia está dentro del cerebro. Naturalmente que los sensitivos y clarividentes desarrollados saben qué hacer pero los demás pueden llegar a sentir pánico cuando no suele ser nada peligroso y con una simple invocación de Cristo o de Dios suele acabarse; en el caso de ser un elemental artificial bastará con una orden autoritaria para que se vaya. Estos casos suelen ser más bien concentraciones de ectoplasma o como mucho elementales que suelen estar en todas las casas y en las auras de las personas pero que, al no ser sensitivos, no se dan cuenta de ello.
Tampoco es muy común que alguien reciba un ataque astral si su vida está basada en lo positivo en todos los sentidos y menos aún si es una persona cristianamente devota pero si ocurre puede ser de muy diversas formas y más bien en personas que se meten en los negativo del ocultismo (magia negra, espiritismo, invocaciones, rituales, etc.) o que es mentalmente débil y se deja dominar pro vicios y malos hábitos o que incluso le sugestionen fácilmente. Se suele decir en ocultismo que tenemos siempre a nuestro lado un Ángel Guardián, esto no es exactamente así, aunque los Ángeles colaboran muy estrechamente con la humanidad, un Ángel no puede “perder el tiempo” estando siempre con nosotros. Sin embargo sí tenemos siempre en nosotros al “Ángel” o Yo Superior benefactor y al inferior o tentador que algún ocultista llama el “Guardián del Umbral”. El Yo Superior inspira e intenta ayudarnos y guiarnos por medio de la conciencia y de la intuición; el yo inferior nos tienta para satisfacer los deseos terrenales y las pasiones. Pero claro, esto último ocurre cuando dejamos a un lado o no colaboramos con el Yo Superior, es decir, no se puede estar a la vez con Dios y con el diablo.
Somos libres y según sea nuestro libre albedrío así estaremos con Dios o con el diablo. Cuando estamos con Dios (vida espiritual, de oración y enfocada a lo elevado) es difícil dejarnos llevar por el yo inferior pero también, cuando estamos con el yo inferior (dominados por los bajos deseos, sentimientos y pasiones) es difícil que escuchemos al Yo Superior si no ponemos voluntad y razonamos. Pero el yo inferior puede elevarse en momentos de crisis espiritual lo mismo que el Yo Superior puede caer en una tentación y luego dejarse llevar por otros males. Así es que si queremos estar libre de influencias astrales o etéricas negativas debemos tener siempre algún motivo elevado o espiritual en la mente, o lo que es lo mismo, estar con nuestra conciencia siempre puesta en lo elevado y espiritual pues esto crea una especie de coraza o aura protectora.
El clarividente desarrollado sabe que la mente no solo es creadora sino que también crea los pensamientos-forma que pueden ser utilizados para muy diversas cosas, buenas o malas, por ejemplo, para curar a distancia o para hacer un ataque psíquico a otra persona. Uno de los casos o fenómenos que desde los mundos invisibles, y aunque relacionado con nosotros, ocurre a diario es la formación de esos pensamientos-forma que según se repitan y se fortalezcan pueden tener una existencia más o menos larga. Esto es así porque estas formas de pensamientos son utilizadas por unas criaturas inferiores a modo de vehículo para poder evolucionar.
Si un hombre piensa, o por estar dominado por el alcohol, está constantemente pensando en él, está creando pensamientos-forma que utilizarán dichas criaturas de varias maneras: Primera, para estimularle a él para que siga creando esa clase de pensamientos ya que a ellas les beneficia y, Segundo, para influenciar a otros de la misma manera y con la misma intención en cualquier sitio donde se consuma alcohol. Así es que, cuando alguien quiere hacer bien a otra persona solo tiene que concentrar su mente en lo que desea visualizando a la otra recibiendo su influencia positiva (amor, comprensión, vitalidad, etc.) El pensamiento-forma debe tener (crear con nuestra imaginación) algo nuestro, es decir, debemos crear algo así como un mensajero a imagen y semejanza nuestra, como es lógico cuando más se repita ese proceso más vida tendrá el pensamiento gracias a nuestra energía creadora mental que será utilizada por ese espíritu artificial. Es de suponer que según sea la naturaleza del pensamiento así será el elemental de bueno o malo (más o menos evolucionado)
Estos espíritus elementales no son inteligentes como nosotros sino que tienen más parecido con los animales, sin embargo, utilizar un pensamiento es para ellos verse obligados a cumplir la misión encomendada a modo de “medio evolutivo”. Por consiguiente nosotros podemos crear Ángeles benefactores para otras personas de la misma manera que los magos negros crean sus demonios para hacer mal o atacar a otros. Debe quedar claro que el hombre no puede utilizar objetos físicos con la mente sino que utiliza la mente para crear estas formas etéricas que serán el medio por el cual determinadas fuerzas cumplirán lo que se les ordene.
El mundo invisible es una gran incógnita a la vez que peligroso. En un futuro aún muy lejano ser nuestro mundo de forma similar a como es hoy el mundo físico, pero hasta entonces tenemos que depender de los conocimientos que nos llegan de aquellos que han tenido experiencias de los clarividentes voluntarios y de los Maestros y Adeptos que nos “preparan” a través del conocimiento. Todo lo que existe físicamente tiene su origen en las fuerzas invisibles como lo tiene la concha del caracol en la baba cristalizada, muchas son las cosas a las que estamos acostumbrados y sin embargo, somos ignorantes de su origen. Un lugar donde asiduamente se haya practicado espiritismo, se hayan hecho invocaciones y rituales mágicos estará lleno de elementales de diferentes clases esperando influenciar a otros o incluso moviendo objetos y otras manifestaciones; un lugar donde, por el motivo que sea, las personas se ponen nerviosas, afectará a otros que por naturaleza no lo son; un lugar donde viva una persona triste, depresiva y poco sociable manifestará esa atmósfera y afectará a cualquiera que entre; un monasterio o iglesia que se abandona porque no hay monjas que lo puedan habitar, mantendrá una atmósfera o espíritu (a veces llamado “encantamiento”) que también lo percibirán las personas devotas y sensitivas que entren en ese lugar. Espíritus artificiales, elementales inferiores o espíritus de la naturaleza son algunas de las respuestas a estos hechos en los cuales normalmente no nos paramos a pensar.
Desde siempre se ha oído hablar de hadas, gnomos, duendes, ondinas, etc., estos espíritus de la naturaleza son etéricos pero su grado de materia corporal está casi en el grado de la materia física. Como he dicho, estamos tan acostumbrados a ver todo tan normal que no nos preguntamos algunas cosas como ¿Quién o cómo se forman los frutos y las flores y les da color y las maduran? ¿Quién forma tanto a los animales como a los seres humanos en los vientres hasta que nacen? Nosotros vemos los resultados físicos pero la magia de las fuerzas etéricas radica en la obra de esos espíritus de la naturaleza que trabajan bajo la dirección de los Ángeles. El mundo invisible se manifiesta incluso en nosotros, nosotros mostramos en gran medida cómo somos por medio de nuestra aura al ponerse en contacto con el aura de otros; nosotros podemos dar amor abrazando a un árbol o creando belleza y armonía donde se encuentre una planta; un animal no nos ve tal como somos físicamente sino que ve más bien nuestros cuerpos invisibles y nuestra aura, por tanto percibe si somos amistosos, enemigos o tenemos miedo a través de ella ¿Y todo esto por qué causa? Porque con cada pensamiento, sentimiento y acción se manifiesta una serie de vibraciones a través del aura. Nuestros cuerpos invisibles irradian energía o materia, pero esa energía está impregnada o lleva la marca de lo que somos y, quien tiene la capacidad de percibirlo o es un clarividente que sabe interpretar las auras, podrá decir y muchas cosas al respecto.
Esta aura o vibraciones magnéticas también impregnan lo que tocamos, de ahí que (por ejemplo) muchas personas perciban claramente el estado de ánimo de la persona que escribió la carta que lee. Pero este mismo hecho aplicado a un objeto antiguo que ha sido parte de un ritual ya es algo más serio porque ese objeto magnetizado por tantos rituales tiene su propia aura que influye y atrae todo lo que sea de su misma naturaleza. Esto explica ciertos maleficios relacionados con determinados objetos pero también cómo se puede hacer un amuleto siempre que los objetos estén relacionados con el individuo. No es lo mismo comprar algo usado para llevarlo con nosotros y que lo haya llevado o utilizado alguien a menudo que comprar algo nuevo, porque si es usado estaremos siendo influenciados por la naturaleza de la otra persona durante un tiempo más o menos largo. Algo similar ocurre si vamos a vivir a una casa donde ha vivido otra persona muchos años y ha hecho algo relacionado con el ocultismo o la magia, esas prácticas han creado y atraído a elementales que, dependiendo de si las practicas han sido buenas o malas, pueden influir positiva o negativamente a los nuevos habitantes a través de sus cuerpos invisibles.
Quien es un asiduo practicante cristiano y va mucho a la iglesia con verdadera devoción, estará elevando las vibraciones de sus cuerpos invisibles y creará un aura radiante y de colores bellos que atraerá elementales de esa misma naturaleza que solo harán que beneficiar a dicha persona; pero también, quien pertenezca a sectas o logias negras cuyas intenciones sean solamente las de obtener poder y dinero se verá dominado por sus vibraciones y no le será fácil abandonarla porque su cuerpo de deseos y su mente estará en esa línea de acción. En general, no solo nos vemos atraídos por lo que somos internamente (fruto de las vidas pasadas) si no que también lo somos por la naturaleza o carácter que hayamos desarrollado en la vida presente. Las fuerzas y vibraciones están en todas partes, unas estelares y otras pertenecientes a la propia humanidad y a todos los seres que habitan en los mundos superiores, por este motivo es bueno, como costumbre, tener la mente en cosas positivas y elevadas que atraigan todo lo que es bueno de cuanto nos rodea.
Las fuerzas cósmicas están influyendo constantemente a la humanidad y lo mismo ocurre con las influencias benefactoras de las Jerarquías que nos ayudan, pero si nosotros no hemos alcanzado cierto grado de desarrollo sobre esas cualidades divinas, no nos ayudarán en nada. Hay que trabajar objetiva y voluntariamente con lo que sabemos que es bueno para desarrollar el Cristo Niño que atraiga las bendiciones del cielo. Si el devoto ora y habla con Cristo, Dios o cualquier personaje místico, obtendrá satisfacción interna y aunque sea pobre o tenga mala salud será feliz, pero el que actúa imitando y como si fuera Cristo mismo, no cabe duda que recibirá más desarrollo espiritual y hará más bien al mundo a la vez que se verá protegido de todas las influencias visibles o invisibles que le rodean.
Como podemos ver, aunque lo mencionado es insignificante comparado con lo existente en los mundos invisibles, estamos rodeados de fuerzas y seres invisibles. Aunque por lo general las personas normales no suelen verse afectadas por las fuerzas maléficas (sean seres, pensamientos-formas o elementales) es conveniente saber que lo mismo que hay centros de fuerzas espirituales en la tierra (Lourdes, Fátima, edificios antiguos donde se hayan hecho y se hagan rituales religiosos, o una simple capilla de un monasterio donde se hacen oraciones) también nosotros lo podemos hacer en nuestra casa y con nuestra propia aura para sentirnos protegidos. El agua bendecida, la señal de la cruz, el incienso de la iglesia, la oración, la invocación o llamada de auxilio para elevar las vibraciones de las auras y para crear un pequeño centro espiritual en algún sitio aislado de nuestra casa son elementos muy importantes para construir nuestro refugio espiritual.
Cuanto más estemos centrados en las cosas espirituales y elevadas, más rechazaremos y expulsaremos de nuestros cuerpos invisibles los éteres inferiores que impiden que desarrollemos la sensibilidad y los poderes ocultos. Por el contrario, cuando más devotos, fraternales y altruistas seamos, más atraeremos los éteres superiores que harán brillar nuestra aura y que algún Maestro venga a guiarnos y a enseñarnos todo lo relacionado con esos mundos.




Francisco Nieto

No hay comentarios: