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miércoles, 22 de julio de 2009

MÉTODO ROSACRUZ PARA EL CUIDADO DE LOS MUERTOS


Artículo de la Fraternidad Rosacruz Max Heindel
Durante la vida en el mundo físico, el Ego humano trabaja por medio de sus cuatro vehículos: el cuerpo físico, vital, de deseos y la mente, los cuales están todos conectados entre sí por el cordón etérico plateado. Durante la noche , el Ego se retira a los mundos internos llevando consigo el cuerpo mental y el de deseos y dejando el cuerpo físico junto con el cuerpo vital acostados en la cama. En primer lugar, el Ego produce un ritmo armonioso sobre la mente y el cuerpo de deseos. Estos cuerpos trabajan sobre el cuerpo vital, y entonces este último comienza a restaurar la salud y la vitalidad de los cansados y desgastados átomos físicos.
Esta restauración sólo pude ser hecha durante el tiempo en que el cuerpo de deseos y la mente están retirados, porque el uso de ellos agota la energía física durante el día. Para que el cuerpo vital pueda estar libre a fin de reconstruir este vehículo físico exhausto, el Ego y los dos vehículos superiores (el cuerpo de deseos y la mente) se separan de los dos vehículos inferiores, permaneciendo sin embargo ligados por el cordón etérico plateado. Al ocurrir la muerte, cuando el cuerpo físico ya no pude sujetarse a sus vehículos superiores, cuando tiene que sobrevenir la desintegración, el Ego o Yo superior es forzado a desocupar su casa, hecha de arcilla, que ha construido y usado por un tiempo concreto, y en el cual ha aprendido muchas lecciones provechosas. Ha alcanzado ahora un período en el sendero de la evolución cuando el Ego debe tomar un período de tiempo para la asimilación de las lecciones que fueron aprendidas mientras funcionaba en el mundo de la materia. La muerte es para el Yo lo que el sueño es para el cuerpo físico; un tiempo de descanso y de recuperación para que el espíritu pueda extraer de esas experiencias un mayor poder anímico.
Al ocurrir la muerte, el Ego abandona el cuerpo físico a través de la comisura de los huesos parietal y occipital, pero en vez de quedarse el cuerpo vital con el cuerpo físico, como es el caso durante el sueño, éste también deja el cuerpo físico junto con el cuerpo de deseos y la mente, porque el trabajo del espíritu en el cuerpo físico ha terminado para esta vida terrenal. El cuerpo vital tiene ahora que hacer un trabajo diferente; ya no se le pide mantener la salud a los átomos físicos.
En el momento de la muerte se puede ver al cuerpo vital, de deseos y a la mente abandonar al cuerpo físico a través de la cabeza. El espíritu, que está dejando su prisión terrenal para que se desintegre, lleva consigo su pertenencia más querida, el átomo simiente, (donde está grabada nuestra vida y de donde debemos sacar el fruto de las experiencias) la única parte física que no puede morir y la que trae de regreso a cada vida terrestre. Durante la vida terrestre, hay un diminuto átomo en el ápice del ventrículo izquierdo del corazón que es llamado el átomo-simiente permanente. Este átomo-simiente del vehículo físico ha sido usado como un núcleo para el cuerpo físico desde que el espíritu tuvo un vehículo físico. Cuando hablamos de un átomo-simiente permanente, no queremos decir que se usa el átomo físico, sino las fuerzas que fluyen a través de él. Estas fuerzas permanecen con el Ego a través de un renacimiento tras otro, o hasta que este espíritu en particular haya terminado su evolución en el mundo físico. Entonces esas fuerzas serán transferidas al átomo-simiente del cuerpo vital, que se convertirá en el átomo-simiente del próximo período.
Volviendo a nuestra discusión sobre el Ego, cuando deja el cuerpo físico a lo que llamamos la muerte, encontramos que el espíritu está pasando a través de un período vital y extremadamente importante. Amigos y parientes deberían poner mucho cuidado a fin de que el ser querido esté exento de perturbación, aflicción y disturbios de toda clase. El cuerpo no debería ser mutilado y no se deberían usar fluidos de embalsamiento hasta 72 horas después de que el Espíritu haya cesado de funcionar en el cuerpo. La razón para esto es como sigue: Al suceder la muerte, ocurre la rotura del cordón plateado, del cual habla la Biblia en el capítulo 12 de Eclesiastés. Este cordón mantiene unido a los vehículos superiores e inferiores y, a la muerte, la rotura sobreviene en el corazón, lo que causa que este órgano deje de latir. Cuando esto ocurre, el clarividente puede ver al Ego con sus tres cuerpos, a saber, el vital, el de deseos y la mente, flotar por encima de la cabeza del cuerpo físico durante un máximo de tres días y medio. Durante este período, el espíritu está ocupado examinando las escenas de su vida pasada que han sido impresas en el átomo-simiente permanente en el corazón. Esta grabación se ha producido en el átomo-simiente por la sangre. La Biblia también nos enseña que el espíritu está en la sangre. La sangre es el vehículo directo del Espíritu.
El corazón y los pulmones son los únicos órganos por los que pasa toda la sangre en el cuerpo del ser humano en cada ciclo, y el corazón es el baluarte del Ego Humano. Mientras la sangre corre a través del corazón, las escenas de cada momento que pasa son llevadas en la sangre y grabadas en el diminuto átomo-simiente. Este átomo también está impregnado con las experiencias de todas las vidas pasadas, y de esto llegan muchas impresiones al ser humano. Estas le enseñan la diferencia entre el bien y el mal, y de esta manera llegan a convertirse en su consciencia.
La razón por la cual es necesario que reine la quietud alrededor del fallecido es porque el cuerpo vital es el vehículo usado inmediatamente después de la muerte para transferir las impresiones del átomo-simiente en el corazón al átomo-simiente del cuerpo de deseos, que es el cuerpo con el cual vamos a funcionar durante unos años hasta extraer el fruto de nuestra pasada vida. Durante este trabajo, el cordón plateado se quiebra, pero no se rompe. El Ego, hasta cierto punto, sigue consciente de sus vehículos, de sus sentimientos y sufrimientos, como en el caso cuando el cuerpo es mutilado. Si el cuerpo físico es perturbado durante esta transferencia, las imágenes quedan vagamente grabadas y el espíritu, al renacer en la próxima encarnación, no traerá consigo un sentido de consciencia tan agudo como habría sido el caso si la grabación hubiera sido bien clara. En el Mundo del Deseo, el Ego no pudo sentir remordimiento por los errores, ni gozar por las buenas acciones tan profundamente como lo habría hecho si no se le hubiera molestado, ya que no pudo grabar la película de la vida correctamente por haberle interrumpido.
Cuando el panorama está completamente grabado en el cuerpo de deseos, el cordón plateado se rompe y el Ego está libre de su casa terrenal. Entonces el cuerpo debería ser quemado ya que así se libera al espíritu rápidamente. Además ofrece un método más limpio para la eliminación del cuerpo muerto.
Confiemos que la humanidad pronto despierte y aprenda a cuidar apropiadamente de sus muertos, y que tengamos una ciencia de la muerte así como tenemos una ciencia del nacimiento que es la Neonatología.
Es importante que la persona consciente del daño resultante por el manejo inadecuado del cuerpo en el caso de muerte, tenga instrucciones escritas de cómo desea que se lleve a cabo este cuidado para ella misma.

sábado, 18 de julio de 2009

ATENCIÓN AMOROSA A QUIEN VELA POR NOSOTROS/AS


Procurad tener compañía, pues ¿qué mejor que la del mismo Maestro que enseñó la oración? Representad al Señor a vuestro lado y mirad con qué amor y humildad os está enseñando; y creedme, mientras podáis no estéis sin tan buen Amigo.
Si os acostumbráis a llevarle con vos y Él ve que lo hacéis con amor y que intentáis cumplir sus enseñanzas, no se apartará ni os faltará nunca; os ayudará en todos vuestros trabajos y le tendréis en todas partes; ¿Pensáis que es poco tal compañía?
No os pido nada más que le miréis, su contemplación es lo más maravilloso que podéis imaginar; Él no deja de observarnos con todo su amor para que aprendamos a compartirlo con los que nos rodean.

Santa Teresa de Jesús

viernes, 17 de julio de 2009

EL CUERPO DE DESEOS O ASTRAL




El cuerpo de deseos está compuesto de materia del Mundo de Deseos, el cual tiene 7 regiones de diferente densidad o grado de vibración que van desde lo más malvado hasta lo más elevado espiritualmente respecto a los deseos, sentimientos y emociones.
FUNCIONES: El átomo físico flota en un mar de materia de deseos sin tocarse y es el medio por el cual la fuerza de deseos fluye hacia el cuerpo etérico-físico; sus funciones son: 1º.- Hacer posible que tengamos sensaciones. 2º.- Actuar de puente entre la mente y los cuerpos etérico y físico, y 3º.- Actuar como vehículo de conciencia y de acción.
ACTIVIDAD: Al recibir el incentivo para la acción –propio de este cuerpo- en la mayoría de los casos nos dejamos llevar por él porque no utilizamos el discernimiento, sin embargo, según de la clase que sean los sentimientos, deseos y actitudes que tengamos, así atraeremos materia de las diferentes regiones de ese mundo, por lo tanto, cuando este cuerpo nos incita a responder o a actuar de una manera negativa lo podremos cambiar gracias al razonamiento. Este cuerpo es el origen de nuestros deseos, sentimientos y actos, y según evolucionamos vida tras vida le vamos dominando deseando lo que más nos favorece espiritualmente.
El cuerpo de deseos nos proporciona los elementos animales y pasionales –como en el animal- y junto a la mente –que distingue a los humanos de los animales- forman el yo-personal. El Ego se reconoce a sí mismo como individuo gracias a la mente puesto que la mente es un rayo del pensador que ilumina la personalidad.
Lo mismo que las células se renuevan y lo mismo que nos alimentamos, así el cuerpo de deseos renueva sus partículas por otras más sutiles y elevadas según va evolucionando y desarrollando sentimientos más humanos y fraternales.
Los minerales no tienen cuerpo de deseos pues solo tienen el físico, ni la planta tampoco porque solo tiene el físico y el etérico que le aporta la vida y el crecimiento, pero el animal sí le tiene puesto que está más evolucionado que los otros reinos y por lo tanto, tiene sentimientos, deseos y emociones en su estado actual.
El hombre pasó por una etapa similar al del animal respecto a la conciencia y al cuerpo de deseos hasta que las jerarquías superiores nos facilitaron el cuerpo mental en la época Atlante y esto es lo que nos diferencia de los animales, que nosotros tenemos una mente para razonar y ellos no.
El animal tiene materia de deseos de las regiones más bajas de ese mundo y el hombre tiene de todas ellas y por lo tanto está unido al mundo mental para que pueda razonar. Se puede asegurar que donde hay sangre caliente hay cuerpo de deseos separado y esta fuerza de deseos fluye por el hígado hacia fuera y vuelve por los demás centros o chacras.
Nos fue dado en el Período Lunar como un alma animal que se conectaría con el cuerpo mental en el futuro, pero como el hombre se dejaba llevar normalmente por las pasiones y deseos animales, se puso bajo la guía de un espíritu grupo o Arcángel. Algún día cuando esté en su más alto desarrollo lo utilizaremos como vehículo de conciencia como utilizamos hoy el cuerpo físico.
Su forma es como un ovoide luminoso compuesto de toda clase de materia que con el desarrollo cambia de tamaño, forma y color. Está cambiando constantemente según el estado emocional y según los deseos y sentimientos que tengamos y, como el cuerpo etérico, tiene unos centros que pueden girar en diferentes sentidos –depende en quien- y que tienen diferentes vibraciones.
Tiene un átomo simiente como los otros cuerpos el cual está situado en el hígado por donde pasan las fuerzas y de donde sacamos el provecho de este cuerpo en esta vida. Está muy relacionado con el sistema nervioso y músculos voluntarios, por eso las emociones fuertes, el miedo, la ira y la ansiedad entre otros afectan al cuerpo físico.
Este cuerpo evita el crecimiento del cuerpo vital como la semilla –cuando hay muchas y no se eliminan ninguna- lo hace con el crecimiento de la planta, es decir, cuando este cuerpo nace a los 14 años cuando el hombre comienza a manifestarse como un adulto, sus deseos, el sexo y su comportamiento en general frenan el crecimiento del cuerpo vital y por tanto del físico. Respecto a sus deseos, en algunas personas ocurre como en la época Atlante que, como no había mente, nos dominaban los deseos animales y las pasiones creyéndonos así autosuficientes en la vida y nos inclinaban a la gratificación de los sentidos sin ningún tipo de razonamiento. Por tal motivo, es muy importante que la razón y el discernimiento se impongan sobre los más bajos sentimientos y deseos. A partir de los 14 años -como desde los siete hasta los catorce- es muy importante la educación y la comprensión por parte de los padres y respecto a sentar las bases de una educación ética y moral.
Tiene uno o dos colores básicos relacionados con el signo del Ascendente astrológico y su regente y con el Rayo a que pertenece pero, además, según sean los sentimientos y deseos, tendremos otros muchos colores que cambian constantemente. El siguiente es el significado aproximado de los colores en el cuerpo de deseos tal y como los puede ver un clarividente: NEGRO Y ROJO: odio, malicia. ROJO: cólera. MARRON-ROJO: avaricia. GRIS: depresión. ROSA: afecto, altruismo. AMARILLO: intelecto. AZUL: sentimiento religioso. VIOLETA: facultades psíquicas. EL RESPLANDOR Y LA RADIACIÓN: gozo.
Hemos necesitado el deseo para poder evolucionar a través de la experiencia y las relaciones y lo necesitaremos también para conseguir el desarrollo espiritual que necesitamos para dejar de renacer en cuerpos físicos. Hemos pasado del deseo animal hasta el deseo por lo necesario en sentido material, pero lo tenemos que utilizar para desear elevarnos moral, intelectual y espiritualmente hasta que, por último, no deseemos sino que hagamos todo como un deber amoroso y altruista hacia la humanidad.
Según evolucionamos, la materia de nuestro cuerpo de deseos es de más elevada vibración y más pura o espiritualizada, formando así un gran cuerpo luminoso o aura que indica a los Maestros cuando estamos preparados para la iniciación. La forma del ovoide o aura de deseos también cambia acumulando materia arriba o abajo según sea su aspecto animal o espiritual, siendo de más baja vibración en la parte inferior y de más alta en la superior.
La materia de las regiones superiores del mundo del deseo se reflejan en las superiores del mundo del pensamiento –donde se encuentra el Ego- para que saque provecho en su desarrollo hacia lo bueno y no de lo malo. Según dominamos este cuerpo toma la forma de la mente hasta identificarse con la mente concreta que utiliza el Ego.
MECANISMO: El cuerpo de deseos es un transmisor de vibraciones hacia adentro o hacia fuera y gracias a ello evoluciona. Los impactos externos pasan al cuerpo de deseos por medio del etérico, y sus centros los convierten en placer, dolor, etc. cuya vibración alcanza a la mente donde el Ego forma el pensamiento como respuesta.
Los subplanos del mundo del deseo se relacionan con los subplanos del mundo del pensamiento, así es que, como en los subplanos inferiores están los deseos inferiores, las vibraciones más bajas del cuerpo de deseos no llegan al Ego directamente sino que son razonadas por medio de la mente concreta que está relacionada con los subplanos inferiores del mundo del pensamiento. (Para entender esto mejor, así como respecto a otros artículos que he escrito, sería conveniente ver los diagramas de mi libro “El desarrollo espiritual después de la muerte”
Lo inferior –deseos, pasiones, sentimientos maléficos, etc.- puede dominar a la mente si no sabemos utilizar la voluntad y el discernimiento, pro eso lo purificamos en el purgatorio después de la muerte y antes de elevarnos al cielo; por otro lado y como experiencias físicas, lo haremos frente en la próxima vida como karma maduro o deudas del destino.
Cristo dijo: “Que vuestra Luz brille” y eso se consigue con el esfuerzo de superación espiritual lo que, a su vez, activa los chacras para dar luminosidad a nuestros vehículos. Es entonces cuando el cuaternario –los vehículos o cuerpos del Ego- asumen la forma de la Trinidad o Ego, sin embargo y para eso, tendremos que obtener las correspondientes iniciaciones.
Nuestro cuerpo de deseos lo formamos en cada vida gracias a la materia de deseos del planeta pero todos los cuerpos de deseos de la humanidad también forman el cuerpo de deseos del planeta, y con el cuerpo de deseos de los planetas se forma el del Logos Solar, por esto según sea nuestro cuerpo así repercutirá en los demás, en Cristo y en el Logos Solar. Lo mismo que nosotros actuamos y repercutimos en el cuerpo del Logos por medio de nuestros sentimientos, deseos y emociones, así actúan el resto de las partículas en nuestro cuerpo de deseos.
Los pensamientos, emociones y deseos externos nos afectan para que vibremos a su ritmo, por tanto, si creamos un mal hábito afectamos a los demás, somos sembradores y imanes respecto a los ellos, sin embargo lo positivo siempre intenta atraer a lo positivo que nos rodea de aquí la necesidad y el beneficio de tener ideales elevados. Lo mismo que la “voluntad" del hipnotista puede quitar de ciertos vicios a las personas, nuestra voluntad debe dominar a lo negativo de nuestro cuerpo de deseos para que no nos domine.
NOCHE: Según el desarrollo interno de cada uno, algunas veces se recuerdan los viajes nocturnos, los Egos más evolucionados tienen una continuidad de conciencia cuando salen de su cuerpo físico y van al mundo de deseos por la noche pero el poco desarrollado tiene una conciencia vaga y soñolienta y por eso no suele recordar nada de lo que hace por las noches. El hombre desarrollado reconoce a otras personas con las que se encuentra o colabora y puede traer recuerdos de sus actividades diversas, sobre todo porque su cuerpo de deseos toma la forma del cuerpo físico; para estas personas no existe el día y la noche o la vida y la muerte porque tiene conciencia en los dos mundos.
Después de dormirnos restauramos la armonía y el ritmo del cuerpo de deseos y mental por medio de un fluido vital que compenetra los mundos y cuerpos, como es lógico, según progresamos en el sendero de la espiritualidad atraemos materia más pura que eleva las vibraciones de nuestro cuerpo de deseos; entonces ya no necesitamos tanto tiempo para restaurar nuestros vehículos y lo utilizamos para ayudar en otras obras altruistas que se desarrollan en esos subplanos. Cuando utilizamos la mente consciente y voluntariamente para razonar sobre los deseos y, a su vez, creamos hábitos positivos en el cuerpo etérico por medio de la repetición, la actividad de los chacras crea –progresivamente- un puente entre la glándula pineal y el cuerpo pituitario de tal manera que, con el tiempo, hace que desarrollemos la clarividencia.
Por todos estos motivos, hay que utilizar la razón sobre los deseos para elevarnos a otras regiones y espiritualizar nuestro carácter y nuestros cuerpos; no debemos alimentar los malos pensamientos y deseos porque así atraeremos la materia de las regiones más bajas del mundo del deseo por lo que luego sufriremos más en el purgatorio.
Hay cierto tipo de elementales que se ven atraídos por nuestro cuerpo de deseos y que, en cierto modo, actúan como transmisores, pero, según sean nuestros deseos y sentimientos –su vibración- así será la clase de elementales que atraigamos dependiendo también del lugar y de las personas con quien nos relacionemos. Ellos evolucionan en nosotros –como ocurre con las células- como nosotros lo hacemos en el cuerpo macrocósmico de Dios.
Como el elemental tiene sus tendencias y su vibración se identifica con la nuestra, éste responde a los estímulos del cuerpo físico y de la mente y tiende a repetir las vibraciones automáticamente. Como resultando de esa acción, nosotros podemos sentir un estímulo para que sigamos creando esa determinada vibración por medio de nuestro pensamiento y de nuestro cuerpo de deseos creando así –si no lo remediamos- un círculo vicioso que nos puede beneficiar o perjudicar según sea su naturaleza.
AMPUTACIÓN: Cuando se amputa un miembro de nuestro cuerpo físico, la parte del cuerpo de deseos del mismo se queda en el cuerpo físico, lo que no ocurre con el etérico porque termina desintegrándose.
OBSESIÓN: Hay casos reconocidos de obsesión, locura y muerte a causa de la influencia obsesiva de un espíritu o persona muerta cuando se eleva exageradamente las emociones y se pierde el control de sí mismo; esto es lo que normalmente llamamos conversión emocional. La perturbación que se crea con la emoción crea un gran remolino en nuestro cuerpo de deseos hacia el cual se precipitan las entidades astrales con el fin de experimentar sentimientos, deseos, emociones, etc.
SUEÑOS: Cuando el cuerpo de deseos o astral no sale del cuerpo etérico, que es el vehículo de la percepción sensorial, la restauración de los diferentes cuerpos se produce solo a medias entonces es cuando se producen los sueños como resultado de mezclar las imágenes de los dos mundos; además la memoria también se vuelve confusa. Los sueños también pueden ser resultado de pensamientos flotantes en la atmósfera del domicilio y de cualquier otra región del mundo etérico y de deseos donde nos encontremos, por consiguiente, los sueños no pueden ser interpretados nada más que por la persona misma que recuerda todo su viaje nocturno o por otra similar que haya estado con él. El sueño profético se produce cuando salimos totalmente del cuerpo físico y lo imprimimos en el cerebro cuando volvemos.
Intervienen en el sueño: 1º.- Cerebro físico que expresa todo estímulo. 2º.- Cerebro etérico, por el que pasan una procesión de imágenes que a veces ni se relacionan con él. 3º.- El cuerpo de deseos en movimiento por las oleadas de deseos y emociones. 4º.- El Ego, que puede estar entre la mayor inconsciencia o el mayor dominio de sus facultades. Por consiguiente, repito, ¿Quién es capaz de saber cómo ha ocurrido todo hasta el punto de asegurar que su interpretación de los sueños son verdaderos?
Los sueños se producen gracias a: 1º.- Cuadros producidos por el cerebro físico de forma automática. 2º.- Corrientes de pensamientos casuales que afectan al cerebro etérico. 3º.- Gracias al inquieto movimiento de deseos materiales del cuerpo de deseos y quizás estimulado por fuerzas astrales. 4º.- Intentos del Ego poco desarrollado para manifestarse. 5º.- A la mezcla de cualquiera de estos elementos.
Cuando nos dormimos con una intención e idea clara de hacer algo durante la noche, normalmente lo hacemos. Sería muy conveniente que el último pensamiento antes de dormirnos fuera elevado y noble porque esto puede determinar -en parte- la naturaleza de los sueños y el sub-plano donde podemos realizar nuestras actividades. Además, si el último pensamiento o deseo antes de dormirnos es malo o normalmente estamos dominados por deseos y sentimientos negativos, iremos y atraeremos más influencias o elementales malos y estaremos en una atmósfera mala; por supuesto, también hay que tener en cuenta lo contrario.
MUERTE: Después de la muerte el cuerpo de deseos toma la forma del físico quedando –normalmente- la materia más grosera o de más baja vibración en el exterior, esa materia es la que hace que esté con seres del mismo desarrollo que él. Según se va desintegrando la materia de deseos negativa a través del sufrimiento en el purgatorio, vamos elevándonos hacia otras regiones superiores del mundo del deseo hasta llegar al cielo.
Si por la fuerza y uso de la voluntad en nuestra vida cotidiana conseguimos limpiar nuestra materia de deseos, tendremos más libertad de acción y podremos estimular o crear deseos y sentimientos más elevados.
Como ocurre con el cuerpo etérico, podemos construir una concha protectora: 1º.- Para resguardarnos de las vibraciones muy negativas enviadas por otra persona; 2º.- Para protegernos de las que flotan en nuestro alrededor; y 3º.- Para protegernos mientras meditamos.
El cuerpo de deseos no es solamente el deseo sensual y pasional, es el aspecto inferior del 1º Aspecto de Dios conocido en filosofía oculta como "Voluntad”, por lo tanto, este deseo y voluntad deben trabajar para convertirse en deseo espiritual. El deseo terrenal es el deseo exteriorizado y el espiritual es el que se dirige hacia adentro.

Francisco Nieto

viernes, 10 de julio de 2009

EL KARMA,LA SALUD Y LA ENFERMEDAD




Como muchos estudiantes de ocultismo saben, la enfermedad es un fuego invisible que trata de desintegrar las cristalizaciones que hemos formado en el cuerpo; es como un sistema de alerta que advierte de que algo anda mal porque hemos alterado el equilibrio en los diferentes vehículos del Espíritu. La fiebre es un ejemplo de ello pero, en realidad, todas las enfermedades tratan de purificar el cuerpo de las condiciones anormales que hemos creado en él cada vez que hemos violado las leyes divinas. Tanto en ocultismo como incluso científicamente, está demostrado que los pensamientos, los sentimientos y las emociones afectan al cuerpo físico y, quien ha profundizado en las enseñanzas esotéricas, sabe que toda nuestra vida y nuestras actitudes tienen su base en los cuerpos de deseos y mental que son el origen de todo eso. Todas nuestras acciones tienen su origen en la mente, bien como pensamientos originales, bien como respuesta a lo que en cada momento vemos u oímos, o bien como respuesta al cuerpo de deseos donde radican los sentimientos, deseos, emociones, etc. Luego entonces, nosotros somos los únicos responsables de lo que nos pasa y, como no, de la salud de nuestro cuerpo.
La enfermedad es la manifestación de los actos ignorantes que cometemos, de echo la ignorancia es el mayor enemigo de la humanidad, por tanto, la “curación” es el resultado de aplicar el “conocimiento de las leyes divinas” –principalmente la de Consecuencia-, conocimiento que, una vez trasformado en sabiduría será el que algún día nos traiga la salvación como fin a la “caída” de la humanidad. La ignorancia en la tierra es un grave impedimento para progresar en todos los sentidos, pues así mismo, la ignorancia del conocimiento oculto sobre cómo funcionan esas leyes divinas según nos dejemos llevar o no por el cuerpo de deseos, por los hábitos del cuerpo etérico y según seamos dueños de nuestra mente, también nos trae enfermedades, problemas y tristezas en cada vida. ¿Y esto por qué? Pues porque el Espíritu reencarnante, en su ciclo evolutivo, tiene que gobernar sus diferentes vehículos para poder desarrollar sus poderes latentes hasta que por fin no necesite renacer más en un cuerpo físico. Según vamos controlando los vehículos menos actuamos en contra de las leyes divinas y, por tanto, menos tendremos que sufrir sus efectos.
El antiguo testamento dice que el ser humano fue expulsado del Jardín del Edén después de ser tentado por la “falsa luz” –Lucifer- y que a partir de ahí sufrimos toda clase de enfermedades y dolores del mundo. Esto es el efecto del mal uso del poder creador, del abuso y derroche de la energía creadora divina después de tomar conciencia del mundo y del cuerpo físico y actuar por nuestra cuenta sin razonamiento alguno, por eso se dice que éste es el único pecado que no tiene perdón. Por tanto, el origen de las enfermedades actuales y de la acción de la ley de consecuencia está en la “caída en el pecado original” hace millones de años y, el único fin que tiene es enseñarnos a dominar las pasiones y purificarnos de todo egoísmo personal. La “caída” no fue otra cosa que la pérdida de la conciencia de los mundos superiores invisibles para enfocarla en el mundo físico, si no hubiera sido así no hubiéramos podido evolucionar hasta adquirir nuestra propia “auto-conciencia” y, por tanto ser individuos separados de los demás; es decir, hubiéramos tenido una conciencia grupal similar a la que tienen cada especie animal. De esta forma despertamos la conciencia en el mundo físico y poco a poco nos dimos cuenta que éramos individuos y comenzamos a actuar por nuestra cuenta y riesgo. Desde aquella época hasta nuestros días hemos creado un mundo como el que tenemos con todas las tecnologías y adelantos incluyendo por supuesto la medicina. Pero también hemos adquirido, entre otras cosas, responsabilidad, sentido del deber, más moral y cultura, y el conocimiento de que hay que cuidar el cuerpo físico. En un futuro, cuando todo el mundo comprenda las enseñanzas esotéricas, actuaremos más a favor del Espíritu e intentaremos controlar nuestros vehículos de tal manera que nuestra vida sea más saludable y placentera.
Para encontrar respuesta al porqué de la enfermedad no hay que buscarla solamente en esta vida sino que también hay que buscarla en otras del pasado.
Hoy los médicos combaten a los microbios porque creen que son los causantes de la enfermedad pero, aunque en parte es cierto, esa no es la verdadera razón sino que lo que hay que buscar es la causa del porqué esos microbios están en el cuerpo. La verdadera enfermedad radica en el Cuerpo Etérico –cuerpo donde se crean los hábitos por medio de la repetición- y en el de Deseos –donde radican los sentimientos y deseos negativos que nos dominan para nuestro propio mal- que son los afectados como fruto de nuestra ignorancia, irresponsabilidad y negligencias, pero su efecto se aprecia en el cuerpo físico en forma de enfermedad.
El cuerpo físico es materia física y el etérico es la vitalidad que le compenetra, anima y procura que se conserve en buen estado de salud, por tanto, es lógico pensar que esa vitalidad puede estar equilibrada o no según nuestro uso o abuso del cuerpo físico, pero tampoco nos podemos conformar con eso porque, si está débil o desequilibrada es porque hay causas que lo producen. Entonces es cuando debemos observar el Cuerpo de Deseos, el que nos tienta y pone a prueba ante nuestras debilidades, el que debilita el Cuerpo Etérico, por tanto es quien nos lleva a actuar de manera incorrecta. Un ejemplo muy simple aunque importante sería el del drogadicto que se deja llevar por el “deseo” de consumir droga, es decir, se deja dominar por el cuerpo deseos; pero cuando esa persona, por diferentes motivos, comienza a razonar y comprende como puede terminar su vida, lo que está haciendo es imponer su mente sobre el cuerpo de deseos hasta que, poco a poco, vence el hábito y purifica su cuerpo físico. Si esta misma persona terminara obteniendo una salud radiante, diríamos que a vencido una enfermedad que ella misma se creó y que lo ha hecho gracias al cumplimiento de las leyes divinas que son las que hacen que se manifieste determinada enfermedad cuando no se cuida y además se maltrata el cuerpo físico.
El Cuerpo Etérico es el que desarrolla el crecimiento y intenta mantener el cuerpo sano pero el Cuerpo de Deseos está siempre desgastando su vitalidad por medio de su egoísmo, pasiones y actividades, por lo tanto siempre están en lucha, uno por la vida y otro por la muerte. El cuerpo etérico hace que brote una nueva rama donde se ha cortado otra, que en los cangrejos nazcan nuevas patas, o que en la lagartija surja un nuevo rabo, sin embargo en los animales más desarrollados y en el hombre no actúa así porque nosotros tenemos un cuerpo etérico –vital- individual y no grupal como en los animales. Como es una herramienta individual lo podemos mantener en buen estado o no, dependiendo del dominio que tengamos sobre el Cuerpo de Deseos y la mente.
El ser humano se considera tal por haber adquirido su individualización y, por tanto, según sean sus sentimientos, sus pensamientos y su actividad, así se reflejará en su Cuerpo Etérico y así será su salud.
Como sabemos, después de la muerte nos llevamos las grabaciones de la vida que tenemos en el Cuerpo Etérico para extraer el beneficio de las experiencias de la vida pasad. Si nuestra vitalidad ha sido mal utilizada y si hemos sido débiles ante las pasiones y malos hábitos, queda todo grabado en esa película para que en el purgatorio podamos extraer la enseñanza correspondiente, de tal forma que cuando volvemos a formar un nuevo cuerpo etérico para renacer llevará esa debilidad consigo. No tiene otra forma de ser, lo mismo que un santo no se hace santo si no hace méritos para ello, la materia que nos corresponde y que debemos utilizar para formar el nuevo Cuerpo Etérico tiene que estar relacionada con las debilidades de la vida pasada para que su efecto –la enfermedad- sea una prueba a superar por nosotros.
Como, a su vez, el Cuerpo Etérico es el molde sobre el cual se forma el cuerpo físico, podemos comprender que ya traemos toda una serie de tendencias, debilidades o defectos que se mostraran a lo largo de la vida como “karma” basado en las actuaciones ignorantes o debilidades ante las tentaciones y pruebas del cuerpo de deseos. Y son estas debilidades y pruebas basadas en anteriores vidas las que fortalecen y desarrollan al Ego, como se fortalece una persona que padece cáncer a lo largo de los años, o como se fortalece el coraje por medio de la desesperación.
La energía creadora es la que utilizamos para actuar, procrear, hablar y pensar, y todo mal uso que hagamos de ella tendrá su respuesta por parte de la Ley de Consecuencia. Así, una persona que abusa o derrocha sin control la energía sexual, se puede ver afectada en el habla o en su mente por el mal uso de esa energía creadora. Esos medios son los que tenemos para poder evolucionar en la vida: la palabra, el pensamiento y los cuerpos físicos que creamos gracias a la procreación, por consiguiente, todo mal uso nos traerá un efecto que debe servir para enseñarnos que esa energía debe utilizarse sólo para nuestro propio progreso y para facilitar nuevos cuerpos a otros espíritus reencarnantes.
Sabemos que en el purgatorio sufrimos el mal que hemos causado a otros, y ese sufrimiento deja su marca en nosotros en forma de “conciencia” para que en la próxima vida nos hable antes de que lo volvamos a cometer el mismo error. Pues también el dolor, el sufrimiento y los errores que han causado enfermedad en el cuerpo, dejan su marca en nosotros de tal forma que –como efecto- nos ayudan a tener una mejor salud basada en unos más elevados sentimientos y pensamientos. Así, la persona elevada moral y espiritualmente, tendrá mejor salud que la que fue egoísta y que renacerá con su organismo débil, o que el mentiroso que renacerá con cierto desequilibrio en sus órganos internos porque, todos estos aspectos negativos tienen un efecto desequilibrador en el cuerpo vital. De esta forma vemos que es solamente en el ser humano –y no en los otros reinos- donde se muestra el karma individual por tener un “Yo” evolucionante que necesita aprender de sus errores.
Hasta que no comprendamos y vivamos las enseñanzas de Cristo no estaremos libres de la enfermedad y de la ley kármica porque, Cristo, el Salvador de la humanidad, está influyendo con sus más elevadas vibraciones para que nosotros nos podamos servir de ellas para adquirir la perfección. El enfermo es en realidad: “ Un violador de las leyes divinas recibiendo su castigo”. Todo el mal de la humanidad radica en su “egoísmo” y, mientras el hombre no transforme su egoísmo en altruismo, su ignorancia en sabiduría y su odio en amor, no obtendrá una buena salud y un buen destino kármico.
Si no fuera por la Ley de Consecuencia que nos trae dolor y sufrimiento, no aprenderíamos las lecciones y pasaríamos de un cuerpo a otro engrandeciendo cada vez más nuestro egoísmo y maldad. Pero como la Ley de Consecuencia hace que renazcamos con las debilidades correspondientes basadas en el último cuerpo que utilizamos, eso hace que el Ego se esfuerce por superar sus errores y desarrollar sus poderes, por fortalecerse interiormente para luchar contra la enfermedad.
De esta forma vemos que, una persona dominada por la pasión y el sexo que ha arruinado su cuerpo en una vida, puede nacer con las conexiones entres sus cuerpos mal hechas para que no pueda tener un completo control sobre el mismo. En este caso diríamos que la fuerza del deseo en una vida ha sido desperdiciada y ahora no puede dominar su cerebro para enviar impulsos a través de los nervios.
Las enfermedades mentales son, en muchos casos, el efecto del abuso de las funciones creadoras, pero en otros, estos abusos también pueden traer enfermedades físicas. Decimos en la filosofía rosacruz que “Una mentira es a la vez asesina y suicida en el Mundo del Deseo”. Cuando ocurre un echo formamos un pensamiento forma sobre él en los mundos invisibles y, si volvemos a contar ese echo tal y como ha sido otra vez, se unirá al pensamiento anterior. Pero si lo contamos de diferente forma o mentimos se atraerán por ser el mismo echo, pero se enfrentarán hasta destruirse por ser de diferente vibración. Si el pensamiento bueno es suficientemente fuerte vencerá al falso, de esta forma vemos como somos sembradores de armonía o de discordia. Si actuáramos siempre con verdad y en armonía con las leyes divinas, estaríamos sentando las bases para la formación del arquetipo de la futura vida con un perfecto estado de salud, lo que se reflejaría en el Cuerpo de Deseos y en el Etérico también como buena salud. Por el contrario, los que fomentan la mentira, el egoísmo, el error, etc. no podrán crear un arquetipo que represente la verdad y la justicia, o lo que es lo mismo: la buena salud. De esta forma vemos como nuestra salud y nuestro destino dependen de lo que hacemos con nuestra voluntad respecto a nuestro Cuerpo Mental y a nuestro Cuerpo de Deseos.
Hasta ahora he hablado más bien en sentido causa y efecto de una vida sobre la otra, pero esto no es una regla fija puesto que la ley de consecuencia también actúa en la misma vida. Lo mismo que la ley de la gravedad hace que vuelva a caer una piedra que lancemos al aire, así mismo hay causas que hacen que su efecto se manifieste al poco tiempo. Otras se pueden manifestar a lo largo de los años, y otras incluso se corrigen y no se manifiestan porque hemos enderezado nuestra vida. Una persona que en su juventud tiene un comportamiento incorrecto con los demás, que no respeta nada porque quiere hacer lo que le apetece y que incluso crea conflictos con los demás estaría creando unas causas que en esta misma vida le pueden traer unos resultados similares hacia él por parte de otros; de esta forma aprendería lo que se siente cuando le hacen lo que él ha hecho. Pero, si esa persona se pone en contacto con una religión o escuela filosófica espiritual y aprende todas estas verdades y se pone a practicarlas a lo largo de su vida, no cabe la menor duda que los Ángeles del Destino sabrán ayudarle y beneficiarle aplicando las leyes divinas. Es más, él mismo transformaría su aura en positivo, cambiaría su carácter y se haría mucho mejor persona, lo que atraería las simpatías y la ayuda de los demás.
Cuanto más atrás en la historia menos se ha practicado la moral y más normal ha sido vivir con el egoísmo, la mentira, la desconsideración y la ignorancia. Lo que era moral en la edad media hoy es inmoral, por eso había muchas más enfermedades, epidemias y peor destino. Se han efectuado algunas investigaciones de vidas pasadas que han demostrado que los obsesos sexuales han nacido con problemas mentales y, otros que además de este vicio tenían un buen grado de maldad, han nacido con epilepsia, histerismo, cuerpos deformes o incluso con cáncer. Otros que cometieron serias crueldades en vidas pasadas se ven afectados a la vista –aunque en algunos de esos casos es el efecto de la densidad que está adquiriendo el éter que rodea la tierra, por el enrarecimiento del aire como paso previo a la siguiente etapa de la humanidad-
En general pero con excepciones, las enfermedades agudas y de poca importancia tienen su origen en la misma vida y, las crónicas y más graves o duraderas, la tienen en vidas pasadas. Por otro lado, nos podemos preguntar por qué unas enfermedades se curan y otras no, o dicho de otro modo, por qué el resultado del purgatorio nos ayuda a vencer algunas enfermedades y en otros casos no. Esto depende del resultado del purgatorio, si la grabación en la conciencia es fuerte daremos al Cuerpo Etérico la fortaleza suficiente para resistir ante la enfermedad -como ocurre con las personas que trabajan con enfermos contagiosos y no les pasa nada- Eso a su vez, se refleja en el Cuerpo de Deseos para llevar una vida más elevada, de tal forma que el odio o la pasión de una vida pasada ya no volverán a ser causa de enfermedad en la siguiente. Naturalmente que las actitudes negativas persistentes de una vida o la acumulación de otros hechos similares, da como resultado un karma maduro frente al cual nos sentiremos impotentes.
Hace pocos siglos, la duración media de vida era de 40 años, actualmente, sin embargo, es de 70. Este resultado se ha obtenido gracias a que, en cada vida, intensificamos los esfuerzos para dominar el Cuerpo de Deseos y para no dejarnos llevar por los vicios, pasiones, odios, etc., y gracias a que, también como resultado del purgatorio, nos proponemos investigar en todos los campos científicos. Por consiguiente, cada vez creamos mejor destino kármico y colaboramos más con la Ley de Causa y Efecto.
No podemos considerar a la enfermedad como un mal sino más bien como un auxilio para nuestro desarrollo, hace el mismo papel que un castigo que puede corregir un mal hábito a un niño, o el suspenso en los estudios que hace que el estudiante se esfuerce más en estudiar y en aprobar.
Cuando una persona lleva una vida superficial, como si fuera un espectador de su destino y no se esfuerza por imponer su voluntad – su Yo- sobre sus cuerpos de deseos y mental, debilita su cuerpo etérico –vehículo de la memoria- y, por lo tanto, su salud. Cuando esta persona llega al purgatorio se da cuenta de su error y comprende que debe esforzarse para imponer su voluntad y para que su organismo responda y se fortalezca; además, la actuación del karma le llevará a contagiarse o a contraer una enfermedad grave para que así sea.
Pero también hay casos contrarios, cuando una persona ha sido precipitada por falta de razonamiento, ha sido egoísta o demasiado confiada en sí misma, etc., también puede ser víctima de una epidemia en la que él no pueda hacer nada para curarse y para que comprenda que debe fortalecer sus vehículos.
De una forma u otra, la enfermedad fuerza al Yo a cambiar su actitud y a controlar su Cuerpo de Deseos y su mente. Sin embargo no hay que olvidar que la mayoría de estas enfermedades han sido aprobadas en el Mundo del Pensamiento, antes de renacer, con la única intención de fortalecer al Yo. Pongamos un ejemplo: Un fumador se ve dominado por el Cuerpo de Deseos, éste debilita su voluntad hasta el punto de que el “Yo” no puede vencer el mal hábito. Esto, a su vez, debilita el Cuerpo Etérico quedando grabada esta debilidad para ver el resultado después de la muerte.
Es en ese estado, cuando la conciencia del Yo comprende que esa debilidad crea una enfermedad y se propone hacerla frente por medio del fortalecimiento interno mientras la sufre.
Por consiguiente, la ley kármica nos favorece a través de la enfermedad y nos previene para futuras tentaciones o pruebas. De esta forma aprendemos a utilizar de manera constructiva las energías que derrochamos al dejarnos llevar por los deseos y pasiones.
Como ya hemos visto, la enfermedad es el efecto de dejarnos llevar por el Cuerpo de Deseos, el gran tentador. También sabemos que la ley kármica actúa sobre nosotros a raíz de la intervención de las fuerzas luciféricas en forma de tentaciones y pruebas, las que no tienen otro fin que el de hacernos “individuos auto-conscientes” de nuestras obras de una forma voluntaria. Esto nos obliga a tener en cuenta el principio de polaridad que hace que, según actuemos, consciente o inconscientemente, atraigamos otros elementos afines. Quiero decir que lo mismo que un perfume estimula al Cuerpo de Deseos hacia la sensualidad, también otros aspectos de la vida nos pueden estimular hacia una vida más moral y espiritual. En resumidas cuentas, debería obligarnos a estar pendientes de todo lo que hacemos, sentimos y pensamos si queremos lograr una mejor salud y un mejor destino.
De aquí que nos debamos esforzar en transformar los sentimientos egoístas y personales en sentimientos altruistas y desinteresados, en utilizar la mente para discernir correctamente entre lo verdadero y lo falso. Las enfermedades radican en el Cuerpo de Deseos, el día que consigamos imponer nuestra voluntad sobre la mente y seamos creadores de pensamientos positivos, optimistas, de felicidad y de bienestar, comenzaremos a dominarle y anularemos nuestro karma sobre la enfermedad. Esto es, al fin y al cabo, el resultado del “impulso interno de perfeccionamiento”.
Una de las explicaciones a la muerte prematura es cuando una persona lucha contra una enfermedad grave durante un tiempo para después morir. Entonces se está fortaleciendo sobre esa debilidad del Cuerpo Etérico según los planes previstos para su fortalecimiento antes de renacer. Cuando llega el momento de la muerte es porque ya no tiene a qué oponerse ni nada que vencer, así recoge el fruto de su lucha y prepara una nueva vida más fortalecida para afrontar nuevos karmas y nuevas debilidades.
Podríamos decir que, para que el Yo se fortalezca, en muchos casos, éste trae al renacer el germen de la enfermedad, sin embargo, también suele traer consigo los medios para vencerla, -lo mismo que ante cualquier otro karma- Con las fuerzas resultantes del éxito, vencerá otros obstáculos o karmas a lo largo de la vida y si no es así, utilizará esa fuerza en el estado post-morten.
Sabiendo que la enfermedad es el resultado de malas acciones, cabe preguntarse que si podemos evitarlas por medio de un desarrollo espiritual voluntario. La respuesta es que sí. De hecho la mayoría de nosotros estamos luchando contra la enfermedad y otras manifestaciones kármicas, mientras que el que no se esfuerza en desarrollar su Yo y en discernir los actos de su vida, está facilitando la manifestación de la enfermedad o creando causas para lo mismo en otra vida.
Por consiguiente, el que pone en práctica los conocimientos esotéricos está venciendo las enfermedades y creándose un buen karma futuro. La filosofía oculta es una energía que inunda y fortalece el alma facilitándole su desarrollo en todos los sentidos. El resultado de aplicar el conocimiento que llamamos Filosofía Oculta a nuestra vida cotidiana, es adquirir mejor salud y mejor destino porque, gracias a este conocimiento sabemos quiénes somos, por qué estamos aquí y qué medios tenemos para elevar nuestro Yo Superior.
Es cierto que, como efecto del karma, algunas enfermedades se declaran cuando el organismo está en cierto grado de debilidad, pero también es cierto que el karma actúa en las enfermedades externas –fracturas, intoxicaciones, etc.- como efecto de otras causas del pasado. Naturalmente que esto, para muchas personas, es casualidad, sin embargo, no deja de ser el efecto de nuestras propias acciones ignorantes e irresponsables. Según desarrollamos las cualidades del Espíritu y somos más responsables y conscientes de nuestros actos voluntarios, evitaremos todo lo que normalmente llamamos “mal destino.” No hay que olvidar que la “responsabilidad” es una cualidad más que se va adquiriendo a través del renacimiento, por tanto, si la unimos al “conocimiento” de la Verdad podremos decir que “a mayor responsabilidad y conocimiento mejor salud y mejor destino.”
Lo mismo que un genio tiene que buscar a unos padres que le faciliten un cerebro y los medios necesarios -como herencia- para desarrollar esa genialidad, así mismo cuando una persona tiene como karma una determinada enfermedad, busca en su renacimiento a las personas con las que esté unido kármicamente y que tengan el germen de esa futura enfermedad en su ADN. Así vemos que, además del parecido físico, también podemos heredar una enfermedad u otras cualidades. En esto tienen mucho que ver los Ángeles del Destino que son los administradores del karma y relacionan a unas personas con otras según las necesidades de cada uno para saldar sus deudas y para hacer un desarrollo espiritual más rápido. Ellos son los que modelan el Cuerpo Etérico según su destino kármico y lo depositan en la matriz de la futura madre para que se forme el cuerpo físico.
El Cuerpo Etérico es el asiento de la memoria y su principio es la “repetición.” Cuando una persona se deja llevar por el Cuerpo de Deseos y actúa con egoísmo, vanidad, pasión, etc. está formando la base de una futura enfermedad, la cual hará que el Ego se esfuerce en desarrollar su voluntad sobre sus cuerpos pero, naturalmente, esto se puede combatir con una nueva educación del carácter a través del discernimiento y de una moral más elevada. Cuando se persiste en ser negligente e irresponsable en nuestras actitudes, estas debilidades quedan grabadas en el cuerpo etérico hasta que la enfermedad se manifiesta para que, también por medio de la repetición, encaucemos de nuevo nuestro carácter y actitud en la vida. Vemos así como, no sólo es obligatorio practicar el bien en pensamiento, palabra y obra para el bien de nuestro desarrollo espiritual, sino que también lo es para obtener una buena salud.
Cuando alguien practica estas verdades y las lleva consigo como parte de su alma, no sólo obtiene buena salud, sino que se hace una persona tolerante y distinta, su aspecto es sereno, se mantiene más joven y irradia unas vibraciones que se diferencian de la mayoría de las personas.
No se puede ir por la vida asegurando que ciertos hechos sean un “castigo” o un “premio” como efecto de determinados actos que hemos hecho en otras vidas, eso sólo puede asegurarlo los verdaderos y pocos clarividentes que existen. Además, en todo este tema que estamos tratando en general, la filosofía oculta enseña que además de estas leyes kármicas, hay otro aspecto que nos permite crear causas nuevas a modo de mostrar cuáles son nuestros ideales y desarrollo interno, esto es lo que se llama “Epigénesis”. En esto radica una de nuestras obligaciones, en que nuestras creaciones originales sean buenas para la humanidad.
Por lo tanto, siempre tenemos la posibilidad de transformar nuestro carácter y crear nuevas causas que modifiquen nuestro karma y por consiguiente nuestras enfermedades. Es cierto que dentro de esas causas nuevas podemos cometer errores o tener accidentes por falta de responsabilidad y razonamiento, pero eso se mostrará como karma en la próxima vida, aunque su efecto a veces lo veamos en el mismo momento de los hechos. Si alguien duda de esto no necesita nada más que examinar la historia para ver que está llena de nuevas acciones, inventos y cambios muy importantes como efecto de los actos individuales de ciertos espíritus reencarnados.
Examinando el karma grupal, podemos ver que hay casos en que cierto grupo de personas muere o quedan inválidos para toda la vida en una catástrofe porque en alguna vida anterior hicieron alguna cosa en común, -guerra, terrorismo, etc.- ese es el efecto de la ley kármica pero, no siempre es así. A veces, personas sumamente materialistas, o incluso todo lo contrario, pueden morir en un “accidente” sin tener relación alguna anterior, sino que los Ángeles del Destino lo han hecho así con el único fin de que en otra vida –ya que están unidos por esta causa o “accidente” kármico- se unan para hacer una nueva obra en común que les enseñe la lección que necesitan y que, de alguna forma, beneficien a la humanidad.
Otras veces es la persona misma quien inconscientemente corta su vida. Cuando uno nace con la tendencia a ser probado en forma de tentación en la droga, alcohol, etc. para probar su fortaleza adquirida después de su anterior muerte en el purgatorio y con el suficiente poder de dominarlo, pero falla porque se ve dominado de nuevo por su Cuerpo de Deseos, los Ángeles del Destino pueden cortar su vida en un acto amoroso para que no se cree más deudas con las personas que le rodean y para prepararle un destino “duro” donde no le quedará más remedio que enfrentarse a la enfermedad para fortalecer su Yo e imponer su voluntad y sacrificio sobre su Cuerpo de Deseos.
Hay otros casos también de personas de gran desarrollo espiritual que vienen para dar un ejemplo de vida, fundar una asociación espiritual o hechos similares, y tienen una vida de enfermedad y sufrimiento para luego morir siendo joven. Esto también puede ocurrir porque ese espíritu ha elegido quitarse cuanto antes el karma de la enfermedad, desarrollar ciertas cualidades espirituales que necesita, o pagar una deuda que tenga con la humanidad pero, sea cual sea la causa, estará de acuerdo a su desarrollo espiritual.
También, sabiendo que cada uno de nosotros podemos acortar o alargar la vida, a veces llega el momento en que hemos cumplido positivamente con nuestro destino y nuestra actitud en la vida es tan benefactora para la sociedad que se nos permite vivir algunos años más.
Aunque parezca mentira, cuando una persona debe verse implicada en una epidemia o en una catástrofe, su karma le llevará al lugar preciso para que se cumpla lo que él mismo eligió antes de renacer, porque sin ello no conseguiría el mismo desarrollo en el futuro.
Tampoco se descubrirá el remedio contra el cáncer hasta que las personas que lo deben padecer cumplan con su karma del pasado y, por esa misma regla, irán apareciendo nuevas enfermedades o volverán otras ya erradicadas hasta que la humanidad adquiera el poder interno necesario para no caer en esos mismos errores. Las leyes kármicas no permiten que la humanidad descubra nuevos métodos y fármacos hasta que no esté preparada para hacer un uso correcto después de haber aprendido de su equivocaciones. Y es eso mismo lo que guía a determinados espíritus a investigar, como deuda kármica, y a utilizar los descubrimientos para beneficio de los enfermos.
Cuando el Ego ha aprendido toda una serie de lecciones y tiene cierto control sobre sus cuerpos, comienza a tener una vida más placentera incluso en sentido materialista, pero no debemos bajar la guardia, porque eso no deja de ser otra prueba más. Actualmente se disfruta mucho de la vida material y de los placeres y, en muchos casos, el alma cada vez está más vacía por la falta de trabajo espiritual. También aquí interviene el karma creando angustias, estrés y otras enfermedades similares para que el Yo busque algo nuevo que satisfaga su hambre de desarrollo. De esta forma y tarde o temprano, llegamos todos a interesarnos en algún momento por las enseñanzas ocultas y espirituales.
Como podemos ver, todas las conferencias terminan en la misma invitación hacia los asistentes, QUE DEBEMOS ESFORZARNOS EN SER MÁS ALTRUISTAS, SERVICIALES Y AMOROSOS CON LOS DEMÁS Y QUE DEBEMOS OBTENER UN MAYOR CONTROL SOBRE NUESTROS CUERPOS para obtener felicidad, mejor destino y mejor salud. La filosofía oculta es una gran ayuda porque nos da el conocimiento necesario para ello, un conocimiento que, llevado a la práctica, se convierte en sabiduría.
Los que se interesan por primera vez por esta filosofía lo pueden entender como un descubrimiento sensacional donde dejar volar su imaginación y sus fantasías como un niño con un juguete nuevo, pero los que ya han estado antes en contacto con estas verdades y no encuentran satisfacción en la vida material, son los que trabajan en silencio y con paciencia para que estas verdades sean la luz que alumbre su destino. Intentemos alumbrar humildemente el camino de los demás allá donde nos encontremos y así desarrollaremos antes el Cristo Interno.

Francisco Nieto

jueves, 9 de julio de 2009

LA VOLUNTAD Y EL LIBRE ALBEDRÍO



Artículo de la Fraternidad Rosacruz Max Heindel

PREGUNTA: Suponiendo que de verdad exista el renacimiento, ¿Podemos nosotros, por medio de la voluntad, controlar los aspectos que aparecen en nuestro horóscopo? ¿Tenemos algún derecho de cambiar así el destino traído de nuestra última vida?

Respuesta a la primera pregunta: Ésta es una buena pregunta, pero podemos decir que si los aspectos del horóscopo no pueden ser controlados, y tenemos que proceder de determinada manera, entonces lo mejor es que nos acostemos, tomemos nuestra medicina y esperemos. Si el destino domina y estamos inertes en el océano de la vida, ¿cuál podría ser la utilidad de estudiar astrología? Pero, gracias a Dios, hay un factor que no se muestra en el horóscopo, y este factor es la voluntad del hombre. En esto radica la diferencia.
Supongamos que dos personas tienen los mismos aspectos en sus horóscopos, puede que incluso hayan nacido aproximadamente a la misma hora y, por consiguiente, pueden tener horóscopos muy parecidos en muchos aspectos. Tienen el mismo ascendente y los mismos planetas están en conjunción. Supongamos que tienen las mismas aflicciones con respecto a uno de los planetas mayores, y uno de ellos, se sienta y dice: “No puedo hacer nada. Así es la cosa. Simplemente tengo que soportarlo. De nada vale luchar.” Y el otro dice: “Yo no voy a someterme. Encontraré la manera de hacer frente cambiando de actitud.” La actitud mental del último cambiará totalmente las cosas para él.
Por eso es por lo que no podemos predecir los acontecimientos con plena certeza. En el noventa y nueve por ciento de los casos podemos predecir con certeza porque la mayoría de la gente se deja llevar por la corriente de las circunstancias, pero ésa es justamente la razón por la que es aconsejable estudiar astrología. Por medio de la ciencia astrológica sabemos lo que nos puede venir, y si vemos algo malo, podemos decir: “Sé que me viene cierta influencia y no me voy a dejar dominar por ella”. Aún así, hemos visto muchos casos en los que la gente es dominada por los astros. Hay casos en que se advierte de algún hecho a una persona para que ponga los medios oportunos, y precisamente ése mismo día, hace justamente lo contrario.
Sin embargo, existe este gran consuelo: las estrellas impelen pero no obligan. Ésta es la base sobre la cual deberíamos de trabajar con las estrellas para sacar todo el provecho de nuestro horóscopo. Cuando veamos venir los buenos aspectos, algo que promueve el crecimiento anímico, tenemos que tratar de aprovecharnos de ellos por cualquier medio. Demasiado a menudo la gente se siente propensa a dejar que los buenos aspectos tengan cuidado de ella, y sucede lo mismo con los malos aspectos. Si vamos a poner o no de nuestra parte, es algo que no se puede predecir.
Respuesta a la segunda pregunta: Es cierto: esto es lo que se espera de nosotros. En una vida anterior nos dejamos influenciar por una posición estelar especial, y ahora tenemos que enfrentarnos de nuevo con ella. Ahora estamos aquí precisamente con el propósito de aprender a guiarnos por nosotros mismos y dominar nuestras estrellas, y esto es precisamente para lo que se nos da la ciencia de la astrología. Debemos tratar de hacer lo mejor que podamos con este conocimiento, si no actuamos así, puede convertirse en una maldición. Hay gente que constantemente consulta su horóscopo con la siguiente actitud: “Voy a caer gravemente enfermo” “Tengo muchas tendencias en contra del trabajo y de la economía”, etc. Si ésa es la manera en que vamos a usar este conocimiento es mejor que no estudiemos astrología.


martes, 7 de julio de 2009

VISIONES DEL SENDERO DEL DISCIPULADO


Tendría yo entre 25 y 30 años, cuando ya llevaba muchos años leyendo todo lo que caía en mis manos que tratara sobre algo misterioso, cuando comencé a tratar con unas personas que seguían a Eugenio Siragusa, un italiano que decía ser enviado de los hermanos mayores extraterrestres. Entre la gente que conocí había un matrimonio con el cual pasamos mi esposa, otros amigos y yo, muchas noches y madrugadas de fin de semana charlando sobre el fenómeno ovni y sus mensajeros y guías espirituales que cuidaban de la humanidad y que, cuando esta estuviera en peligro, se llevarían a algunos que ya estaban preparando como discípulos para que en un futuro fueran semilla de una nueva raza. Naturalmente que esto tenía más de falso que de verdadero, el sendero del discipulado es algo parecido aunque el fin no sea “ser semilla de una futura raza” tal y como lo interpretaban mis amigos. Estos amigos me contaron un día lo que ellos sabían sobre la reencarnación y el karma y, entonces, ocurrió algo que, al cabo de un tiempo, me hizo tener una especie de visión o despertar de algo en mí que me decía que yo ya había estado en contacto con ese conocimiento en una anterior vida. Naturalmente que esto no es nada excepcional, mi caso es uno más entre millones pero, cuando ocurrió le pregunté a mis amigos ¿Cómo es posible que hayáis dejado de interesaros por esas cosas y hayáis vuelto a vuestra antiguas costumbres? Para mí fue como descubrir algo maravilloso, que aunque ya creía en ello, hizo que me lanzara a la búsqueda de libros sobre esos y otros temas que hoy llamo filosofía oculta o simplemente ocultismo. Al cabo de muchos años y ya siendo probacionista de la Fraternidad Rosacruz Max Heindel me di cuenta de que mis amigos no se habían esforzado ni habían persistido lo suficiente como para vencer algunas pruebas del destino, y habían caído en las costumbre más normales de la humanidad como por ejemplo fumar y beber alcohol.
Cuando una persona, como en mi caso, siente la llamada o rememora internamente de alguna manera algo relacionado con la filosofía oculta y sabe a ciencia cierta que debe continuar un desarrollo espiritual que comenzó en el pasado, puede asegurar que tiene el compromiso de hacerlo desde antes de nacer; es decir, que se comprometió a seguir estudiando y trabajando por ese desarrollo, lo que actualmente se llama “camino del discipulado.” A algunas otras personas les pasará lo que a mí, mientras que otras comenzarán en esta vida a interesarse por el ocultismo, lo que no significa nada porque el que comienza ahora puede perfectamente adelantar al veterano por el simple hecho de que no supere el período de probacionismo o discipulado que lleva a la primera iniciación. Lo que sí es cierto es que cuando a alguien se le permite comprender y ver lo grandioso que puede ser el final de este camino, es difícil que no cambie su carácter, su vida y, por tanto, su destino, para dedicarse a cumplir unos ideales de servicio amoroso y desinteresado a los demás y a Dios mismo.
Cuando en los mundos espirituales (todos tarde o temprano) comprendemos esta visión espiritual de nuestro destino y vemos que debe ser el resultado de las Leyes de Renacimiento y Consecuencia, tenemos una ampliación de conciencia que, a su vez, se manifiesta en una serie de impulsos nobles en la siguiente vida; por eso, la comprensión interna de un ideal elevado lleva consigo el compromiso de su logro. ¿Y esto por qué? Pues porque, cuando el ser humano a través de su evolución, llega a necesitar esta “sabiduría oculta”, comienza un acercamiento progresivo y más acelerado hacia su propio Yo o Ego. Y es este Ego, en contacto directo con esa chispa diferenciada de Dios (Espíritu) el que nos habla siempre que puede para despertarnos de este sueño terrenal y para que veamos la luz que brilla en nosotros mismos; de ahí que digamos como dijo el mayor Maestro del Amor, Cristo, que en nosotros está el Camino, la Verdad y la Vida.
A lo largo de muchísimos renacimientos hemos pasado por lo más egoísta y por el mayor materialismo terrenal, pero la experiencia nos enseñó que tiene más valor el inegoísmo y el servicio desinteresado a los demás. También hemos pasado por muchas sectas, desde las más fanáticas y crueles hasta otras actuales, pero de todas hemos aprendido (hasta ver y comprender el mal) porque en ese momento y estado de conciencia le necesitábamos. Las religiones también han estado presente en nuestro desarrollo y nos han servido para comprender que hay un Dios, en unas un Dios personal y cruel y en otras un Dios amoroso. El continente, la raza, la cultura y todas nuestras experiencias han servido como puertas para conectar con ese Alma y para que nuestro Yo superior nos haga ver o intuir que hay una vida superior. Es entonces cuando nuestra conciencia comienza a hablarnos más claramente, precisamente cuando el altruismo vence al egoísmo y cuando no reconocemos el odio porque lo hemos transformado en amor al prójimo. Entonces es cuando, aun habiendo traicionado los elevados ideales y habiendo caído una y otra vez, nos levantamos una y mil veces para ser fieles a esos ideales aunque tengamos que sacrificarnos y sufrir.
Los grados hasta llegar a la iniciación son varios, contando desde cualquier persona de ideales elevados podríamos definirlos así:

1º.- La persona de ideales elevados que dedica parte de su vida y sus medios a servir o a ayudar a la humanidad. Este no tiene por qué ser ocultista, sino que puede comenzar este sendero por medio de religiones, sectas, O.N.G. o similares.
2º.- Los que después de una primera fase, sabiéndolo o no sabiéndolo, están en prueba por su Maestro. Suele ocurrir que la persona pide a Dios que le facilite o ayude a ser mejor o bien que a través de la religión, el ocultismo, etc., le faciliten el camino de liberación del renacimiento y cosas similares. Así es que, cuando un Maestro de compasión ve o sigue durante una o varias vidas la trayectoria de esa Alma, decide tomarle en probación para darle mayores oportunidades de expansión de conciencia y para cambiar su karma. Le facilitará las cosas para que obtenga un gran conocimiento pero también para que demuestre que desea ser mejor y servir amorosamente a los demás. El Maestro probará su fortaleza ante las tentaciones que pondrán a prueba sus debilidades en todos los sentidos; comprobará si se adapta al plan de su Maestro pero siempre dejándole libre para que tome las decisiones oportunas. El fin de todo esto es que el Maestro le acepte y haga un seguimiento más profundo y un trabajo que acelere el desarrollo del aspirante.
La intención del Maestro o Hermano Mayor en estos casos es de hacer del aspirante su discípulo para, una vez superada la fase, presentarle para que reciba la primera iniciación. Pero el Hermano Mayor no obliga ni exige obediencia, solo da las pautas y ejercicios, el resto es cosa del aspirante, el cual, puede o no aprovechar la oportunidad de evolucionar más rápidamente. El período de prueba suele ser de 5 a 7 años, aunque claro, hay quien consigue ser discípulo y llegar a la iniciación en menos tiempo porque demuestra un gran desarrollo intelectual, un amor al prójimo y un deseo de ayudar altruistamente a la humanidad, que son muy bien valorados por el Maestro. Naturalmente que el Hermano Mayor inspira y ayuda al discípulo pero es éste quien debe esforzarse y sacrificarse si de verdad quiere aprovechar la oportunidad de adelantar varias vidas y hacerse un colaborador de los Hermanos Mayores. Así, cuando el aspirante se convierte en discípulo dando muestras de que está preparado para ser un amoroso, responsable y fiel colaborador de la Gran Fraternidad Blanca, el Maestro le presentará como candidato y ante un “padrino”, un hierofante y, a veces, junto a otros candidatos, recibirá la primera iniciación.
A partir de que el aspirante comienza a recorrer el sendero del discipulado, todo su esfuerzo se centrará en servir amorosa y desinteresadamente a la humanidad y a hacer los ejercicios y deberes responsablemente bajo la dirección de su Maestro con la única intención de que la personalidad vaya disminuyendo en poder. Como es de suponer, al debilitarse la personalidad, aumenta la influencia del Yo superior, o lo que es lo mismo, cada vez actuamos más como Egos y menos como personalidad. Esto lleva consigo dos nuevos aspectos del progreso, estos son:

1º.- El desarrollo de poderes como la clarividencia y la salida del cuerpo físico conscientemente.
2º.- Que el Ego comienza a recibir más influencia del propio Espíritu.
Aunque aquí no toca, diré que uno de los obstáculos que el aspirante debe superar para alcanzar la iniciación es el hecho de vencer al Guardián del Umbral, el cual es, ni más ni menos, que una especie de monstruo que representa y está formado por todas las maldades cometidas en el pasado; hasta que no venza a este “ser” no podrá ser consciente en los mundos invisibles. A partir de la primera iniciación, el iniciado pertenece al grupo que, en cumplimiento de la Voluntad de Dios, pasará a la siguiente gran fase eliminando así la posibilidad de verse fuera de este esquema evolutivo (condenación eterna) Esto significa que en la presente ronda alcanzará la “perfección” o nirvana y estará a salvo de los 16 Senderos de Destrucción.
Por lo general, suelen pasar varias vidas entre una iniciación y otra (salvo excepciones) y en cada una de ellas se aumenta el grado de purificación y se expande o eleva la conciencia. Pero también dependerá esto mucho según el karma acumulado del pasado, según el progreso espiritual, y según el esfuerzo y purificación del individuo; sin embargo, siempre habrá más desarrollo de poderes y más conocimiento oculto que le vaya preparando para el siguiente grado de “Hermano Lego”.
Cuando hablamos de purificación y de liberación del peligro de no pasar a la siguiente ronda o etapa, estamos refiriéndonos a que el discípulo debe esforzarse mucho por purificar su carácter y, por tanto, vencer sus defectos. Estos son algunos de los obstáculos a superar o aspectos que desarrollar:

1º.- La irritabilidad, el orgullo, la sensualidad y la ira son obstáculos importantes que hay que superar en el Sendero del Discipulado pero, como es lógico, antes ya se ha debido de trabajar otros aspectos menores de la personalidad que le esclavizan y atan a la rueda de renacimientos (envidia, crítica, gula, etc.)
2º.- Un segundo obstáculo trataría de superar la incredulidad o duda respecto al Plan evolutivo de Dios del que él es parte y respecto a las Leyes que intervienen en dicho proceso evolutivo gracias a las cuales él obtendrá una conciencia como Dios y un desarrollo de sus poderes divinos. Varias vidas antes del discipulado debe pasar de incredulidad a duda, a hipótesis y a ideales que, una vez vividos y experimentados prepararán al candidato para la iniciación. Mientras haya dudas el candidato no pasará de discípulo.
3º.- Otro aspecto importante relacionado con el discipulado es la aceptación de que ciertos ritos, ceremonias, invocaciones, oraciones, etc., son conductores de fuerzas espirituales que, utilizados de forma voluntaria, ayudan al hombre a armonizar su conciencia y voluntad personal con la conciencia y voluntad divina. Aunque sirven de mucha ayuda a los aspirantes, sin embargo, no son imprescindibles para adquirir cierto grado de sabiduría ni para colaborar con la obra de Dios. Recordemos que hay hermanos nuestros más avanzados así como Ángeles y Arcángeles que nos ayudan en nuestro desarrollo, pero que, en definitiva, somos nosotros quienes debemos esforzarnos y superar los obstáculos. Lo primero es reconocer que somos hijos de un Dios y que tenemos todas sus posibilidades dentro de nosotros, y lo segundo expulsar todas las dudas, creencias, supersticiones y lo que entorpezca nuestra unión con lo superior fuera de nosotros. Con estos pasos y con la ayuda del Maestro el candidato eleva su desarrollo mental al nivel de la intuición y de la comprensión de verdades inimaginables para el común de la humanidad. Y si el Maestro ve que el candidato se esfuerza por superar la personalidad y por desarrollar el Espíritu, colaborará todavía más para que amplíe su conciencia, sin embargo, aún le quedará mucho que hacer al aspirante.
4º.- La conciencia de “personalidad” o yo respecto al cuerpo físico que hace pensar al individuo que la salud, los problemas, la muerte, etc., le afectan a él en vez de a su cuerpo son otro obstáculo para el sendero de perfección. Cuando se desarrolla el discernimiento, la observación y la capacidad de análisis, a la vez que se adquieren elevados ideales y conecta con alguna religión o escuela oculta elevada y seria, comienzan a comprender que la mayoría de lo que pensaba que era (cuerpo de deseos, emociones, ideas, etc.) en realidad no son él. Esto lleva al individuo a identificarse cada vez más con su verdadero Yo superior o Ego, lo que, a su vez, le lleva a disfrutar de una nueva forma de ver la vida.

Estos pasos, entre otras cosas, son los que llevan al ser humano de elevados ideales y que está dispuesto a servir a Dios y a la humanidad, a las puertas de la iniciación. A partir de aquí la vida está llena de felicidad, una felicidad interna que hace que cuando mire con amor y humildad a los hombres que aún siguen atados a la tierra, le cause dolor. Este iniciado se hace mensajero de Dios entre sus hermanos, imitador y practicante de la obra de Cristo, colaborador de las Jerarquías superiores para eliminar cuanto antes la ignorancia y el apego material de los hombres, y luz para alumbrar a sus hermanos que andan en la obscuridad. El Sendero del Discipulado está lleno de sacrificios, de esfuerzos y persistencia, de renuncias dolorosas e incluso de separación por parte de otros que no comprenden el cambio de personalidad. Pero también es un sendero que llena de gozo, de una felicidad a veces inexplicable, de un deseo intenso de servir y amar al prójimo, de entusiasmo, de inspiración y de esperanza. Este es el Sendero de la Transfiguración, una transfiguración que hará que, tanto durante el día como por las noches mientras el cuerpo físico duerme, las experiencias y el aprendizaje sean en unos planos hasta ese momento desconocidos. Es ahora, cuando el Yo superior ha vencido a la personalidad, cuando puede decir “Yo soy Yo, ya no soy ese otro yo que era”.


Francisco Nieto

EL CUERPO ETÉRICO




El germen o átomo sobre el cual se forma este cuerpo nos fue dado en el Período Solar (según la filosofía rosacruz de Max Heindel) cuando descendíamos hacia la manifestación física y adquiríamos los gérmenes de los cuerpos que hoy utilizamos. A la misma vez, nos despertaron el Segundo Aspecto del Triple Espíritu, gracias a lo cual y en cada vida, podemos construir el sistema nervioso, podemos mantener el cuerpo físico vivo, y hacemos que crezca. En realidad es el molde etérico sobre el que se forma el cuerpo físico, y sus átomos prismáticos compenetran los átomos físicos animándoles por medio de la vibración. Este cuerpo puede ser fotografiado en determinadas circunstancias, puede ser olfateado como lo hacen los perros de la policía, y se puede ver en las noches de luna llena en los cementerios si el cadáver está recién enterrado.
Es la contraparte del cuerpo físico y es igual en su forma puesto que pertenecen al mismo mundo, con la diferencia de que el etérico está compuesto de materia de la región etérica del mundo físico y el cuerpo físico está compuesto con materia de las regiones más sólidas. Este cuerpo es el encargado de restaurar al físico del desgaste que hace durante el día, podríamos decir que siempre está luchando contra la muerte por medio de la vitalidad que absorbe del sol para mantener el cuerpo físico vivo. La energía vital la absorbemos por el bazo etérico relacionado con el chacra del plexo solar desde donde después circula por el sistema nervioso y los chacras para, al final, salir por los poros de la piel formando un aura etérica. Cuando la vitalidad solar está en el cuerpo a partir de que ha entrado por el bazo, tiene un color rosa y si hay mucha vitalidad sale por los poros de la piel en líneas rectas para arrastrar los microbios y otros microorganismos perjudiciales para la salud.
Este cuerpo se suele debilitar por diferentes medios: 1º. Por el baño excesivo, por su afinidad con el agua –como ejemplo diré que cuando los niños se bañan durante varias horas, podemos observar que les entra mucha hambre-; 2º. Cuando no dormimos bien porque hay algo que nos preocupa o no podemos conciliar el sueño, entonces, al no poder salir del cuerpo físico no le podemos restaurar; 3º. También cuando abusamos de la energía creadora, del sexo, porque tenemos que comer más y por tanto, introducir más éteres químicos y más vitales sin necesidad; 4º. Por el remordimiento y el arrepentimiento constante que también le desgasta por medio del cuerpo astral o de deseos.
Desde que nacemos hasta la muerte estamos grabando nuestra vida en forma de película en el átomo-simiente físico que está ubicada en el corazón, esto lo hacemos por medio de la respiración del aire que compenetra la sangre y que, al llegar al corazón, deja las imágenes de todo lo que nos rodea. Esta película que algunos han visto, la grabamos por medio del éter reflector de este cuerpo que es un reflejo de la Memoria de la Naturaleza y asiento de nuestra memoria situada en el mundo del pensamiento.
. Está compuesto por 4 éteres que son los medios que el Ego tiene para vitalizar y mantener el cuerpo físico y así obtener información del mundo. Los éteres son: 1º. QUÍMICO: Rige la asimilación y excreción de las materias físicas en el cuerpo físico; 2º. VITAL: Mantiene la forma de propagación y la especie –gestación y fertilización- 3º. LUMINOSO: Mantiene el calor de la sangre y los sentidos; 4º. REFLECTOR: Es la memoria subconsciente, gracias a él los pensamientos que crea el Ego impresionan el cerebro. Si nos esforzamos en acelerar nuestro desarrollo espiritual, los éteres superiores luminoso y reflector aumentarán en volumen y en brillo y llevaremos con nosotros una maravillosa aura.
El cuerpo etérico es el intermediario entre el físico y el de deseos o astral y, por lo tanto, transmite las vibraciones exteriores al cuerpo de deseos para que se transformen en sentimientos, emociones o deseos. Al contrario, nuestros deseos, sentimientos, emociones, etc. los transforma en vibraciones lo que, en nuestro cerebro físico y gracias al sistema nervioso, interpretamos como acciones a realizar o palabras que decir.
Puesto que es parte de la vida universal, en el cuerpo físico tiene la función de mantener unidas y coordinadas las moléculas, células, etc. haciendo un cuerpo independiente y organizado pero en conexión con el mundo del espíritu de Vida. Como vida que es, circula por todo el cuerpo y es la fuerza motriz para la actividad del cuerpo físico.
En realidad, su vitalidad que es asimilada de este mundo, también está de diferente forma en los otros mundos. Puesto que durante el día gastamos la energía vital en grandes cantidades y por diferentes medios, cuando llega la noche y el sol ya no la irradia sentimos cierta necesidad de ella, lo interpretamos como sueño o cansancio. Y es por la noche, por lo tanto, cuando fuera del cuerpo físico le reconstruimos o revitalizamos desde el mundo del deseo para que, a su vez, podamos reconstruir el cuerpo físico.
De este cuerpo no nos podemos separar voluntariamente ni podemos utilizarlo como vehículo individual de conciencia hasta que no se adquiera un determinado grado de desarrollo espiritual. Sin embargo en accidentes, por la anestesia y a la hora de la muerte sí lo dejamos. También es cierto que cuando se corta la circulación sanguínea de un miembro del cuerpo, sus átomos prismáticos se separarán del cuerpo físico y por lo tanto salen y decimos que se nos duerme el brazo.
Tiene ciertos centros o vórtices de fuerza –normalmente llamados chacras- que utilizan varias clases de energía para mantener vivo y en buen estado de salud el cuerpo físico, los sentidos, y ciertos poderes. El primero de estos centros se encuentra en la base de los órganos sexuales y está relacionado con la energía llamada de kundalini; El segundo está a la altura del ombligo y percibe la influencia astral; El tercero se encuentra en el bazo etérico, que es el que vitaliza el cuerpo físico y trae el recuerdo del viaje astral; El cuarto se encuentra en el corazón para tomar conciencia del ser interno de los demás; El quinto se encuentra en la laringe y se relaciona con la clariaudiencia; El sexto está en el entrecejo y se relaciona con la clarividencia y otros poderes; el séptimo se encuentra en lo alto de la cabeza y tiene relación con la ampliación de la conciencia. Estos centros son los más conocidos, sobre todo por la filosofía oriental hindú, pero la filosofía oculta occidental afirma que hay otros centros en otros lugares del cuerpo etérico, como por ejemplo en las rodillas, en los pies y en las manos.
Este cuerpo tiene una capa protectora de átomos físicos comprimidos que permite nuestra conexión entre los dos mundos pero no permite la intrusión de otras fuerzas o entidades. Esta capa se rompe con: el alcohol, la droga, el espiritismo, etc. De aquí que cuando una persona conecta con una escuela de ocultismo seria con intención de desarrollar los poderes del espíritu, se le diga que debe dejar todo eso –entre otras cosas-
Sobre este cuerpo trabajan los hipnotizadores cambiando los éteres del cerebro de la persona por los del hipnotizador; espíritus de médiums que echan al propietario del cuerpo; y sanadores que también cambian los éteres enfermos por otros sanos. También es de este cuerpo de donde surge la energía vital o magnética que utilizamos para sanar y magnetizar con nuestras manos. La formación voluntaria de una aura protectora con estos éteres es muy útil para el vampirismo y los ataques de entidades. (Se debe de hacer con fuerte voluntad e imaginación y debe ser de Luz brillante.)
Hay veces que nosotros mismos nos creamos ciertas enfermedades, unas veces a la hora de renacer y más exactamente al rechazar la futura vida dura que antes hemos elegido y aceptado y, otras, por ejemplo, por medio de algún shok. En cualquiera de esos casos puede ocurrir lo siguiente: Si se rompe el cordón ETÉRICO que une el cuerpo etérico con el de deseos produce idiotismo; si es el cordón relacionado con el cuerpo de deseos, la persona se puede convertir en un maniático impulsivo o violento; y, si es el cordón de materia MENTAL la ruptura produce maniáticos astutos.
Este es el cuerpo donde se forman los hábitos y gracias a su nota-clave, que es la repetición, es como podemos encontrar una gran ayuda en este cuerpo cuando nos dirigimos y trabajamos para alcanzar la iniciación. Este trabajo espiritual, a su vez, forma el Cuerpo-Alma o Niño Cristo como resultado de muchos años y varias vidas de esfuerzo pero, cuando este cuerpo nace, debemos cuidarle y alimentarle por medio de la persistencia en la imitación a Cristo para que no muera. También, y como es lógico, por medio de la repetición formamos nuevos hábitos positivos y vamos dejando morir a los negativos, sobre todo cuando actuamos consciente y voluntariamente y practicamos la oración, la meditación, la retrospección, etc.
La formación del cuerpo etérico se relaciona con la oleada de espíritus que conocemos como Ángeles –que a su vez están relacionados con los 4 puntos cardinales y los 4 éteres o regiones etéricas del mundo físico- los que también tienen bajo su dirección a una serie de espíritus de la naturaleza y elementales; y es precisamente un elemental constructor quien también interviene en esta construcción. Cuando este molde o cuerpo etérico está listo, el Ego penetra en él y forma el cuerpo físico desde adentro. La clase de materia para su construcción es atraída según la vibración del átomo-simiente, el cual se pone en la cabeza del espermatozoide que debe fecundar el óvulo.
Su construcción está basada en el karma o destino que la persona traiga, es decir, se tendrá en cuenta si el futuro cuerpo físico debe tener algún defecto y otros aspectos que ya traemos desde el momento del nacimiento. También se relaciona con el Rayo del átomo, el del Signo Solar y del Ascendente; respecto a este último, hay que decir que todo este trabajo es tenido muy en cuenta por los Ángeles del Destino para que el individuo nazca con determinado signo solar y signo del Ascendente.
Los 2 éteres superiores del cuerpo vital son muy importantes para el desarrollo interno puesto que gracias a ellos formamos el Cuerpo-Alma, que es el vehículo futuro de la humanidad. El ser humano ya ha pasado por la utilización de varios cuerpos de deferentes grados de desarrollo, de hecho, el anterior cuerpo que utilizamos en la Atlántida tenía branquias para que pudiéramos respirar en su atmósfera de agua. Por cada buena obra, pensamiento y sentimiento que hacemos, tanto más aumentamos la vibración y espiritualidad de estos cuerpos y, tanto o más, brilla nuestra aura haciéndose cada vez más grande. Por todo esto es conveniente trabajar en sentido positivo sobre todos los cuerpos ya que todos se relacionan mutua e íntimamente.
Además de en la muerte, este cuerpo puede ser expulsado por diferentes medios: El calor, como en el caso de la insolación; el frío; la anestesia; al cortar la circulación sanguínea en alguna parte del cuerpo; y en las muertes aparentes. Cuando se amputa una parte del cuerpo, la parte etérica idéntica a la física se queda durante un tiempo unida al resto del cuerpo etérico; lo que suele producir sensación de dolor, picor o cosas similares en lo que debería ser la parte física amputada. La parte física amputada sólo se lleva la materia etérica planetaria.
Cuando una persona cae de mucha altura pierde la conciencia del cuerpo físico porque los 2 éteres superiores se salen del cuerpo etérico pero, cuando el cuerpo físico llega al suelo, estos éteres vuelven a penetrar y es cuando la persona se hace consciente y siente el dolor del cuerpo. Si la caída es desde mucha altura, también se pueden salir los otros éteres de tal forma que, cuando se golpea el cuerpo físico contra el suelo, se rompe el cordón etérico y la persona muere.
A la hora de la muerte se rompe el cordón plateado en la unión que tiene en el corazón donde está el átomo simiente con la película de la vida y entonces es cuando salimos por la cabeza entre la unión parietal y occipital. A continuación y después de haber visto y grabado la película de nuestra vida pasada, se rompe el cordón de plata en la unión que, aparentemente, tiene el cordón en forma de dos “6”. De esta forma ya estamos libres para pasar al purgatorio que se encuentra en las regiones inferiores del Mundo del deseo mientras dejamos el cuerpo etérico flotando sobre el físico en la tumba. El tejido de vida envuelve el átomo-simiente y pasa desde el corazón al cerebro por donde salimos con el cuerpo vital y los demás vehículos para quedarse éstos unidos durante un tiempo al cuerpo físico. A partir de la muerte y más aún de que pasamos al purgatorio, las células empiezan a dispersarse y a desintegrarse en su lucha por independizarse.
Este cuerpo queda flotando sobre el cuerpo físico como un cascaron o fantasma hasta que se desintegra junto con el físico. Hay algunos casos en que este cascaron es utilizado por el propio espíritu para presentarse ante algún ser querido; en otras ocasiones y por medio de la magia negra, también puede ser utilizado por otros espíritus encarnados y desencarnados. Otras veces, si el Ego está muy apegado a algo en la tierra, puede ocurrir que se envuelva en materia etérica y se aísle, no penetrando así en el mundo de deseos. Estos espíritus andan vagando de un sitio para otro y sufren, en este caso están entre los dos mundos pero sin sentidos físicos, por eso, muchas veces intentan manifestarse ante ciertas personas.
Existen vampiros de vitalidad que –consciente o inconscientemente- absorben estos éteres prismáticos que salen a través de los poros de nuestra piel y junto a la energía vital y solar que absorbe la persona por naturaleza. Para estos casos, y sobre todo en los hospitales, es conveniente crearse una concha protectora, la manera de hacerlo es por medio de la voluntad y la imaginación. También es aconsejable utilizarla para dormir por las noches y que no penetren en nosotros los pensamientos que flotan en la atmósfera.
Este cuerpo es la base para que una persona pueda hacerse Auxiliar Invisible puesto que para ello debe desarrollar y aumentar los éteres superiores, es decir, desarrollar el cuerpo alma. Cuando una persona se hace auxiliar visible actuando en sentido altruista y amoroso las 24 horas del día, llega el momento en que su aura brilla tanto que atrae la atención de un Maestro de sabiduría y éste le enseña a desarrollar los poderes que ha ido formando interiormente mientras se ha dedicado a servir y a amar a los demás de forma desinteresada. Cuando esto ocurre –o incluso antes- esa persona se convierte en Auxiliar Invisible saliendo con los éteres superiores de su cuerpo etérico para dedicarse a curar a los enfermos que piden auxilio y a otras obras similares.

Francisco Nieto

domingo, 5 de julio de 2009

DONDE HAY DOS O TRES REUNIDOS EN MI NOMBRE YO ESTOY PRESENTE EN MEDIO DE ELLOS


Artículo de mi buen amigo Salvador Caballero

Debemos recordar que todo lo acontecido hace aproximadamente 2000 años, cuando se produjo el milagro de la presencia de Cristo Jesús en la Tierra, esta guardando en lo que se ha dado en llamar “Memoria de la Naturaleza”. Algo, muy poco, fue recogido por los cuatro evangelistas, que nos hicieron llegar, a pesar de todo, lo esencial de Su Mensaje. Sin embargo, recordemos lo que al respecto nos decía San Juan, en las últimas palabras de su Evangelio. “Jesús hizo muchas cosas. Si las relatara detalladamente pienso que no bastaría todo el mundo para contener los libros que se escribían”.
Paulatinamente van surgiendo nuevas referencias sobre lo acontecido en aquellos gloriosos días y es por ello que les pido sepan acoger algunas que no son muy difundidas y que voy a relatar.
Recordemos, asimismo, lo que nos decía San Mateo para que tratemos, todos, de sentir aquí la presencia del maestro Jesús que siempre se encuentra junto a aquéllos que le comprenden y le aman. “Donde hay dos o tres reunidos en mi nombre, yo estoy presente en medio de ellos”.
Veamos lo que ocurrió en uno de aquellos días.
Jesús había cumplido treinta años y de momento decidió visitar a su primo Juan a quien llamaban el Solitario del Jordán, quien vivía a las orillas del río de ese nombre en su desembocadura en el Mar Muerto. La madre de Jesús, María, vivía muy preocupada por las actividades de su hijo quien acababa de ser consagrado Maestro de Divina Sabiduría, por intermedio de los Esenios. Curaba a cuantos enfermos encontraba a su paso y entre sus más allegados se abrigaba la esperanza de que fuera consagrado Rey de los Judíos a los fines de quedar liberados del yugo romano, así como Moisés los liberara de los egipcios. No era ese el objetivo perseguido por el Maestro, pero muy pocos eran los que estaban capacitados para comprender la gran misión espiritual que le tocaba cumplir.
¿Qué aconteció en oportunidad de la visita a Juan el Bautista?. Con tres amigos, montados en asnos, partieron a la madrugada cruzando desnudos peñascales entre cuyas escabrosas laderas sólo crecían espinas silvestres y encinas enanas. A la caída de la tarde llegaron a la puerta de la gruta donde vivía Juan, con quien conversó privadamente Jesús un largo rato. Los amigos del Nazareno, a los cuales se había agregado un nutrido grupo e visitantes, vieron venir a los dos maestros. El Solitario de Jordán vestía la túnica de lana oscura de los terapeutas y su alta estatura y una complexión fuerte, su rizada cabellera oscura, su abundante barba negra y sus gruesas cejas, le daban un aspecto rígido y austero que causaba temor.
Observamos la imagen proyectada en la mente y tratemos de visualizar al Maestro Jesús acercándose a las aguas del Jordán.
La esbelta y delicada silueta de Jesús, como una escultura de marfil parecía recortada en el azul opalino del atardecer. Vestía todo de blanco, a la usanza de los Esenios, con los cuales se había formado, cubierto con una capa azul. Sus cabellos y barba de color castaño, con reflejos dorados, sus dulces ojos claros, la palidez mate de su piel, todo le hacía aparecer sutil, delicado, casi como una visión que a momentos se confundía con las brumas malva y oro de la tarde.
Jesús se dirigió a sus amigos diciéndoles: “Antes de que el Sol se esconda entraremos a las aguas del Jordán como todos los que vienen a Juan el Solitario. Se quitó su manto, que dejó sobre los arbustos de la orilla y las aguas doradas del Jordán besaron sus pies. Dijo Juan: “Ni tu espíritu ni tu cuerpo necesitan ser purificados, porque fuiste puro y limpio antes de nacer”. Jesús contesto: “Haz conmigo como haces con los demás, porque tal es la Ley”. Dobló su cuerpo sobre el agua que corría mansamente, para que su primo Juan, con los ojos inundados en llanto, la derramara sobre su cabeza.
La gloria del ocaso oriental formaba un resplandeciente dosel sobre el manso río, que se teñía de púrpura y oro.
Jesús cayó en una intensa invocación y se produjo en ese instante el augusto milagro del descenso de la sagrada Potencia Crística que a partir de allí iba a entrar en íntima relación con la doliente humanidad que moraba en la Tierra. Este portentoso hecho produjo una irradiación tan poderosa de amor que los más sensitivos percibieron delicadas armonías venidas desde los más lejanos confines.
Un hálito divino había pasado rozando las aguas, las florecillas silvestres, las rocas musgosas que bordean el histórico río Jordán, testigo de las glorias y abatimientos de Israel. Ese intenso mundo de emociones y sentimientos produjo como una ola de luz que como una llamarada fue tan intensa como para iluminar un vasto horizonte.
Para mejor vivir lo que allí ocurrió, como si hubiéramos estado presentes, armonicemos nuestros vehículos dejándonos llevar por otra hermosa música.
A partir de lo acontecido aquel día, Cristo Jesús comenzó a dar un Mensaje que habría de durar tres años y que perdurara por los siglos.
La paternidad de Dios fue uno de sus más bellos discursos. Así decía:
“Si conocierais al Padre como lo conozco yo, le amaríais sin esfuerzo alguno. Si cada vez que asoma el Sol en los arreboles de la aurora y se esconde en la bruma del oro del ocaso, levantaríais vuestro pensamiento al Padre para confiaros cada día la ofrenda de cuanto sois, con todas vuestras miserias, enfermedades y dolores, creedme que seríais todos felices, porque vuestro pensamiento unido al Padre atraería sobre vuestras vidas, todo el bien que buscáis en la Tierra sin encontrar jamás.
Cuando el Sol extiende su resplandor que todo lo vigoriza y anima, ¿No pensáis en el Padre que os besa con su luz divina y se infiltra en vuestra sangre, en vuestro cuerpo, en vuestra vida toda?
Cuando vuestro huerto se cubre de flores y vuestras higueras y castaños, vuestros olivos y vuestras vides bajan a la tierra sus ramas cargadas de frutos; ¿No pensáis en el Padre celestial que así provee a vuestra alimentación?
Grabad sobre la mesa del hogar los diez mandamientos de la Ley Divina que lleváis grabados en vuestro propio corazón, porque son la eterna ley natural que vive desde que el hombre vive sobre la faz de la Tierra; y si esa Ley es la norma de vuestra vida y cada día de ella oráis al Padre con fe y amor, yo su profeta, su hijo, os digo solemnemente en nombre suyo: El cuidará de vosotros y de vuestras necesidades como cuida de las aves del bosque y de las florecillas del valle, que no siembran ni siegan y ni Salomón con todas sus riquezas estuvo vestido con ellas.
Os anuncio un Dios que es amor, piedad y misericordia, al cual debéis llamar vuestro Padre, porque lo es con toda la ternura y solicitud con que amáis y cuidáis vosotros a vuestros pequeñuelos.
De hoy en más nunca diréis que estáis solos y desamparados en los caminos de la vida, porque Dios, vuestro Padre, vela en torno vuestro, con más solicitud que una madre junto a la cuna de su hijo.
Pero es necesario que os procuréis por la oración y las buenas obras el acercamiento a El, del cual no os separáis ni aún cuando lo olvidáis. Pero su efluvio benéfico, su energía que vigoriza su fuerza, que será vuestra fuerza, no penetra en vosotros de igual manera que cuando vuestra fe, esperanza y amor le abren vuestro corazón de par en par, como penetra el rayo solar si abrís la puerta de vuestra vivienda.
Comprended a Dios y llamadle en vuestra sencillez, encontradle en el agua que bebéis, en el pan que os alimenta, en el fruto maduro que arrancáis del huerto, en el aire que respiráis, en los astros que os alumbran y en las florecillas silvestres que holláis por los caminos.
Cuando el Sol extiende su resplandor que todo lo vigoriza y anima; ¿No pensáis en el Padre que os besa con su luz divina y se infiltra en vuestra sangre, en vuestro cuerpo, en vuestra vida toda?
Son esas las formas de expresión de nuestro Padre común, son esas sus palabras y sus huellas que vosotros encontráis y no lo reconocéis; más aún, lo olvidáis para correr tras de las criaturas, para maldecir de vuestra situación, para envidiar al que tiene más, para alentar la rebeldía y el odio contra los favorecidos de la fortuna, que nunca recuerdan al que nada tiene y no pensáis que vosotros, como una aureola radiante el amor del Padre, os digo en nombre suyo:
Venid a mí los que lleváis cargas que no podéis soportar, los que tenéis en vuestro corazón dolores que os causan angustia de muerte:
Venid que vuestro Padre me ha dado poder para sanar vuestros cuerpos y consolar las tristezas de vuestra vida.
¡Idos en paz, que el amor del Padre os colmará de dicha, si os entregáis a Él como os he enseñado!
Un inmenso coro de clamores, de bendiciones y de hossanas resonó en las riberas del Mar de Galilea, aclamando al profeta que espantaba el dolor, la enfermedad y la tristeza.