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viernes, 17 de julio de 2009

EL CUERPO DE DESEOS O ASTRAL




El cuerpo de deseos está compuesto de materia del Mundo de Deseos, el cual tiene 7 regiones de diferente densidad o grado de vibración que van desde lo más malvado hasta lo más elevado espiritualmente respecto a los deseos, sentimientos y emociones.
FUNCIONES: El átomo físico flota en un mar de materia de deseos sin tocarse y es el medio por el cual la fuerza de deseos fluye hacia el cuerpo etérico-físico; sus funciones son: 1º.- Hacer posible que tengamos sensaciones. 2º.- Actuar de puente entre la mente y los cuerpos etérico y físico, y 3º.- Actuar como vehículo de conciencia y de acción.
ACTIVIDAD: Al recibir el incentivo para la acción –propio de este cuerpo- en la mayoría de los casos nos dejamos llevar por él porque no utilizamos el discernimiento, sin embargo, según de la clase que sean los sentimientos, deseos y actitudes que tengamos, así atraeremos materia de las diferentes regiones de ese mundo, por lo tanto, cuando este cuerpo nos incita a responder o a actuar de una manera negativa lo podremos cambiar gracias al razonamiento. Este cuerpo es el origen de nuestros deseos, sentimientos y actos, y según evolucionamos vida tras vida le vamos dominando deseando lo que más nos favorece espiritualmente.
El cuerpo de deseos nos proporciona los elementos animales y pasionales –como en el animal- y junto a la mente –que distingue a los humanos de los animales- forman el yo-personal. El Ego se reconoce a sí mismo como individuo gracias a la mente puesto que la mente es un rayo del pensador que ilumina la personalidad.
Lo mismo que las células se renuevan y lo mismo que nos alimentamos, así el cuerpo de deseos renueva sus partículas por otras más sutiles y elevadas según va evolucionando y desarrollando sentimientos más humanos y fraternales.
Los minerales no tienen cuerpo de deseos pues solo tienen el físico, ni la planta tampoco porque solo tiene el físico y el etérico que le aporta la vida y el crecimiento, pero el animal sí le tiene puesto que está más evolucionado que los otros reinos y por lo tanto, tiene sentimientos, deseos y emociones en su estado actual.
El hombre pasó por una etapa similar al del animal respecto a la conciencia y al cuerpo de deseos hasta que las jerarquías superiores nos facilitaron el cuerpo mental en la época Atlante y esto es lo que nos diferencia de los animales, que nosotros tenemos una mente para razonar y ellos no.
El animal tiene materia de deseos de las regiones más bajas de ese mundo y el hombre tiene de todas ellas y por lo tanto está unido al mundo mental para que pueda razonar. Se puede asegurar que donde hay sangre caliente hay cuerpo de deseos separado y esta fuerza de deseos fluye por el hígado hacia fuera y vuelve por los demás centros o chacras.
Nos fue dado en el Período Lunar como un alma animal que se conectaría con el cuerpo mental en el futuro, pero como el hombre se dejaba llevar normalmente por las pasiones y deseos animales, se puso bajo la guía de un espíritu grupo o Arcángel. Algún día cuando esté en su más alto desarrollo lo utilizaremos como vehículo de conciencia como utilizamos hoy el cuerpo físico.
Su forma es como un ovoide luminoso compuesto de toda clase de materia que con el desarrollo cambia de tamaño, forma y color. Está cambiando constantemente según el estado emocional y según los deseos y sentimientos que tengamos y, como el cuerpo etérico, tiene unos centros que pueden girar en diferentes sentidos –depende en quien- y que tienen diferentes vibraciones.
Tiene un átomo simiente como los otros cuerpos el cual está situado en el hígado por donde pasan las fuerzas y de donde sacamos el provecho de este cuerpo en esta vida. Está muy relacionado con el sistema nervioso y músculos voluntarios, por eso las emociones fuertes, el miedo, la ira y la ansiedad entre otros afectan al cuerpo físico.
Este cuerpo evita el crecimiento del cuerpo vital como la semilla –cuando hay muchas y no se eliminan ninguna- lo hace con el crecimiento de la planta, es decir, cuando este cuerpo nace a los 14 años cuando el hombre comienza a manifestarse como un adulto, sus deseos, el sexo y su comportamiento en general frenan el crecimiento del cuerpo vital y por tanto del físico. Respecto a sus deseos, en algunas personas ocurre como en la época Atlante que, como no había mente, nos dominaban los deseos animales y las pasiones creyéndonos así autosuficientes en la vida y nos inclinaban a la gratificación de los sentidos sin ningún tipo de razonamiento. Por tal motivo, es muy importante que la razón y el discernimiento se impongan sobre los más bajos sentimientos y deseos. A partir de los 14 años -como desde los siete hasta los catorce- es muy importante la educación y la comprensión por parte de los padres y respecto a sentar las bases de una educación ética y moral.
Tiene uno o dos colores básicos relacionados con el signo del Ascendente astrológico y su regente y con el Rayo a que pertenece pero, además, según sean los sentimientos y deseos, tendremos otros muchos colores que cambian constantemente. El siguiente es el significado aproximado de los colores en el cuerpo de deseos tal y como los puede ver un clarividente: NEGRO Y ROJO: odio, malicia. ROJO: cólera. MARRON-ROJO: avaricia. GRIS: depresión. ROSA: afecto, altruismo. AMARILLO: intelecto. AZUL: sentimiento religioso. VIOLETA: facultades psíquicas. EL RESPLANDOR Y LA RADIACIÓN: gozo.
Hemos necesitado el deseo para poder evolucionar a través de la experiencia y las relaciones y lo necesitaremos también para conseguir el desarrollo espiritual que necesitamos para dejar de renacer en cuerpos físicos. Hemos pasado del deseo animal hasta el deseo por lo necesario en sentido material, pero lo tenemos que utilizar para desear elevarnos moral, intelectual y espiritualmente hasta que, por último, no deseemos sino que hagamos todo como un deber amoroso y altruista hacia la humanidad.
Según evolucionamos, la materia de nuestro cuerpo de deseos es de más elevada vibración y más pura o espiritualizada, formando así un gran cuerpo luminoso o aura que indica a los Maestros cuando estamos preparados para la iniciación. La forma del ovoide o aura de deseos también cambia acumulando materia arriba o abajo según sea su aspecto animal o espiritual, siendo de más baja vibración en la parte inferior y de más alta en la superior.
La materia de las regiones superiores del mundo del deseo se reflejan en las superiores del mundo del pensamiento –donde se encuentra el Ego- para que saque provecho en su desarrollo hacia lo bueno y no de lo malo. Según dominamos este cuerpo toma la forma de la mente hasta identificarse con la mente concreta que utiliza el Ego.
MECANISMO: El cuerpo de deseos es un transmisor de vibraciones hacia adentro o hacia fuera y gracias a ello evoluciona. Los impactos externos pasan al cuerpo de deseos por medio del etérico, y sus centros los convierten en placer, dolor, etc. cuya vibración alcanza a la mente donde el Ego forma el pensamiento como respuesta.
Los subplanos del mundo del deseo se relacionan con los subplanos del mundo del pensamiento, así es que, como en los subplanos inferiores están los deseos inferiores, las vibraciones más bajas del cuerpo de deseos no llegan al Ego directamente sino que son razonadas por medio de la mente concreta que está relacionada con los subplanos inferiores del mundo del pensamiento. (Para entender esto mejor, así como respecto a otros artículos que he escrito, sería conveniente ver los diagramas de mi libro “El desarrollo espiritual después de la muerte”
Lo inferior –deseos, pasiones, sentimientos maléficos, etc.- puede dominar a la mente si no sabemos utilizar la voluntad y el discernimiento, pro eso lo purificamos en el purgatorio después de la muerte y antes de elevarnos al cielo; por otro lado y como experiencias físicas, lo haremos frente en la próxima vida como karma maduro o deudas del destino.
Cristo dijo: “Que vuestra Luz brille” y eso se consigue con el esfuerzo de superación espiritual lo que, a su vez, activa los chacras para dar luminosidad a nuestros vehículos. Es entonces cuando el cuaternario –los vehículos o cuerpos del Ego- asumen la forma de la Trinidad o Ego, sin embargo y para eso, tendremos que obtener las correspondientes iniciaciones.
Nuestro cuerpo de deseos lo formamos en cada vida gracias a la materia de deseos del planeta pero todos los cuerpos de deseos de la humanidad también forman el cuerpo de deseos del planeta, y con el cuerpo de deseos de los planetas se forma el del Logos Solar, por esto según sea nuestro cuerpo así repercutirá en los demás, en Cristo y en el Logos Solar. Lo mismo que nosotros actuamos y repercutimos en el cuerpo del Logos por medio de nuestros sentimientos, deseos y emociones, así actúan el resto de las partículas en nuestro cuerpo de deseos.
Los pensamientos, emociones y deseos externos nos afectan para que vibremos a su ritmo, por tanto, si creamos un mal hábito afectamos a los demás, somos sembradores y imanes respecto a los ellos, sin embargo lo positivo siempre intenta atraer a lo positivo que nos rodea de aquí la necesidad y el beneficio de tener ideales elevados. Lo mismo que la “voluntad" del hipnotista puede quitar de ciertos vicios a las personas, nuestra voluntad debe dominar a lo negativo de nuestro cuerpo de deseos para que no nos domine.
NOCHE: Según el desarrollo interno de cada uno, algunas veces se recuerdan los viajes nocturnos, los Egos más evolucionados tienen una continuidad de conciencia cuando salen de su cuerpo físico y van al mundo de deseos por la noche pero el poco desarrollado tiene una conciencia vaga y soñolienta y por eso no suele recordar nada de lo que hace por las noches. El hombre desarrollado reconoce a otras personas con las que se encuentra o colabora y puede traer recuerdos de sus actividades diversas, sobre todo porque su cuerpo de deseos toma la forma del cuerpo físico; para estas personas no existe el día y la noche o la vida y la muerte porque tiene conciencia en los dos mundos.
Después de dormirnos restauramos la armonía y el ritmo del cuerpo de deseos y mental por medio de un fluido vital que compenetra los mundos y cuerpos, como es lógico, según progresamos en el sendero de la espiritualidad atraemos materia más pura que eleva las vibraciones de nuestro cuerpo de deseos; entonces ya no necesitamos tanto tiempo para restaurar nuestros vehículos y lo utilizamos para ayudar en otras obras altruistas que se desarrollan en esos subplanos. Cuando utilizamos la mente consciente y voluntariamente para razonar sobre los deseos y, a su vez, creamos hábitos positivos en el cuerpo etérico por medio de la repetición, la actividad de los chacras crea –progresivamente- un puente entre la glándula pineal y el cuerpo pituitario de tal manera que, con el tiempo, hace que desarrollemos la clarividencia.
Por todos estos motivos, hay que utilizar la razón sobre los deseos para elevarnos a otras regiones y espiritualizar nuestro carácter y nuestros cuerpos; no debemos alimentar los malos pensamientos y deseos porque así atraeremos la materia de las regiones más bajas del mundo del deseo por lo que luego sufriremos más en el purgatorio.
Hay cierto tipo de elementales que se ven atraídos por nuestro cuerpo de deseos y que, en cierto modo, actúan como transmisores, pero, según sean nuestros deseos y sentimientos –su vibración- así será la clase de elementales que atraigamos dependiendo también del lugar y de las personas con quien nos relacionemos. Ellos evolucionan en nosotros –como ocurre con las células- como nosotros lo hacemos en el cuerpo macrocósmico de Dios.
Como el elemental tiene sus tendencias y su vibración se identifica con la nuestra, éste responde a los estímulos del cuerpo físico y de la mente y tiende a repetir las vibraciones automáticamente. Como resultando de esa acción, nosotros podemos sentir un estímulo para que sigamos creando esa determinada vibración por medio de nuestro pensamiento y de nuestro cuerpo de deseos creando así –si no lo remediamos- un círculo vicioso que nos puede beneficiar o perjudicar según sea su naturaleza.
AMPUTACIÓN: Cuando se amputa un miembro de nuestro cuerpo físico, la parte del cuerpo de deseos del mismo se queda en el cuerpo físico, lo que no ocurre con el etérico porque termina desintegrándose.
OBSESIÓN: Hay casos reconocidos de obsesión, locura y muerte a causa de la influencia obsesiva de un espíritu o persona muerta cuando se eleva exageradamente las emociones y se pierde el control de sí mismo; esto es lo que normalmente llamamos conversión emocional. La perturbación que se crea con la emoción crea un gran remolino en nuestro cuerpo de deseos hacia el cual se precipitan las entidades astrales con el fin de experimentar sentimientos, deseos, emociones, etc.
SUEÑOS: Cuando el cuerpo de deseos o astral no sale del cuerpo etérico, que es el vehículo de la percepción sensorial, la restauración de los diferentes cuerpos se produce solo a medias entonces es cuando se producen los sueños como resultado de mezclar las imágenes de los dos mundos; además la memoria también se vuelve confusa. Los sueños también pueden ser resultado de pensamientos flotantes en la atmósfera del domicilio y de cualquier otra región del mundo etérico y de deseos donde nos encontremos, por consiguiente, los sueños no pueden ser interpretados nada más que por la persona misma que recuerda todo su viaje nocturno o por otra similar que haya estado con él. El sueño profético se produce cuando salimos totalmente del cuerpo físico y lo imprimimos en el cerebro cuando volvemos.
Intervienen en el sueño: 1º.- Cerebro físico que expresa todo estímulo. 2º.- Cerebro etérico, por el que pasan una procesión de imágenes que a veces ni se relacionan con él. 3º.- El cuerpo de deseos en movimiento por las oleadas de deseos y emociones. 4º.- El Ego, que puede estar entre la mayor inconsciencia o el mayor dominio de sus facultades. Por consiguiente, repito, ¿Quién es capaz de saber cómo ha ocurrido todo hasta el punto de asegurar que su interpretación de los sueños son verdaderos?
Los sueños se producen gracias a: 1º.- Cuadros producidos por el cerebro físico de forma automática. 2º.- Corrientes de pensamientos casuales que afectan al cerebro etérico. 3º.- Gracias al inquieto movimiento de deseos materiales del cuerpo de deseos y quizás estimulado por fuerzas astrales. 4º.- Intentos del Ego poco desarrollado para manifestarse. 5º.- A la mezcla de cualquiera de estos elementos.
Cuando nos dormimos con una intención e idea clara de hacer algo durante la noche, normalmente lo hacemos. Sería muy conveniente que el último pensamiento antes de dormirnos fuera elevado y noble porque esto puede determinar -en parte- la naturaleza de los sueños y el sub-plano donde podemos realizar nuestras actividades. Además, si el último pensamiento o deseo antes de dormirnos es malo o normalmente estamos dominados por deseos y sentimientos negativos, iremos y atraeremos más influencias o elementales malos y estaremos en una atmósfera mala; por supuesto, también hay que tener en cuenta lo contrario.
MUERTE: Después de la muerte el cuerpo de deseos toma la forma del físico quedando –normalmente- la materia más grosera o de más baja vibración en el exterior, esa materia es la que hace que esté con seres del mismo desarrollo que él. Según se va desintegrando la materia de deseos negativa a través del sufrimiento en el purgatorio, vamos elevándonos hacia otras regiones superiores del mundo del deseo hasta llegar al cielo.
Si por la fuerza y uso de la voluntad en nuestra vida cotidiana conseguimos limpiar nuestra materia de deseos, tendremos más libertad de acción y podremos estimular o crear deseos y sentimientos más elevados.
Como ocurre con el cuerpo etérico, podemos construir una concha protectora: 1º.- Para resguardarnos de las vibraciones muy negativas enviadas por otra persona; 2º.- Para protegernos de las que flotan en nuestro alrededor; y 3º.- Para protegernos mientras meditamos.
El cuerpo de deseos no es solamente el deseo sensual y pasional, es el aspecto inferior del 1º Aspecto de Dios conocido en filosofía oculta como "Voluntad”, por lo tanto, este deseo y voluntad deben trabajar para convertirse en deseo espiritual. El deseo terrenal es el deseo exteriorizado y el espiritual es el que se dirige hacia adentro.

Francisco Nieto

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