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miércoles, 24 de febrero de 2010

EL ASPIRANTE ESPIRITUAL Y EL PROBLEMA DEL SEXO (IV)

EL ASPIRANTE ESPIRITUAL Y EL PROBLEMA DEL SEXO (IV)


Ya hemos dicho en otro párrafo los medios que el hombre tiene para dirigir la energía creadora o sexual hacia arriba y cómo esos medios evitan el despertar de esa energía prematuramente, lo que, a su vez, hace que el hombre se olvide de esa práctica. En definitiva se trata de elevar la energía del chacra sacro al chacra laríngeo por medio de una acción o expresión creadora del hombre relacionada con:

1º. Actividad, creadora o inventiva como resultado de la meditación o el discernimiento en motivos elevados u abstractos.
2º. Desarrollo y elevación de sentimientos morales, humanos, fraternales y espirituales por medio de la concentración de la mente y ejercicios espirituales y oraciones.
3º. Actividades físicas o deportivas para evitar momentos de ocio que pudieran suponer tentaciones y para el mantenimiento de la salud.

Solo cuando haya una verdadera unión entre las energías superiores y las inferiores podemos esperar el beneficio o resultados de las Leyes Superiores y una elevación y mejoramiento en los hijos que nazcan lo que, a su vez, enriquecerá al mundo y a la sociedad. Si hoy la mayoría de las personas están centradas en los chacras situados por debajo del diafragma y dirigiendo su energía egoístamente hacia el mundo físico, en un futuro, esas energías deberán ser transmutadas y purificadas para poder ser expresadas a través del corazón, de la garganta y de la cabeza. Este ascenso de lo inferior a lo superior representa el Santo Matrimonio cuya función sexual es pura y casta. Sin embargo, hay otra unión más importante aun que bien podríamos calificar de unión mística, esta es, lo que hay entre Dios y el hombre o del Yo superior con el inferior.
Dicha unión es la que se consigue entre la glándula pineal y el cuerpo pituitario. La glándula pineal representa el aspecto masculino o positivo y entra en actividad por medio de la meditación, la oración, la concentración, el altruismo, el amor y las aspiraciones e ideales elevados llevados a la práctica. El cuerpo pituitario representa el aspecto femenino o negativo, este chacra fusiona los cinco tipos de energía que le llegan de los chacras que hay por debajo de él. Estas dos glándulas son representativas de los órganos sexuales masculino y femenino creadores de las formas, y cuando el aspirante lleva a cabo su trabajo esotérico y espiritual, hace que estos chacras se unan y sean creadores en los mundos espirituales. O lo que es lo mismo, el desarrollo espiritual y la elevación de la energía creadora desde la zona sacra hasta la cabeza hace que unos campos magnéticos vibratorios hagan contacto entre sí para que nazca el Cristo interno en el aspirante. De ahí que Cristo dijera: “A no ser que el hombre vuelva a nacer no podrá ver el reino de Dios.” Este trabajo tiene como resultado la obtención de la clarividencia voluntaria, lo que significa que el espacio y la densidad de la materia ya no serán un obstáculo para cuando el aspirante desee observar cualquier región del Mundo de Deseos. Es cierto que la energía creadora está siendo pervertida a diario de una forma egoísta, para fines ambiciosos personales, y para satisfacción propia, pero también lo es que cada día hay más personas interesadas en este conocimiento oculto y en otros aspectos elevadas de la sociedad que le permitirán utilizar este poder creador en sentido artístico, religioso, científico e incluso político.
El desarrollo espiritual y perfección espiritual de la humanidad está relacionado y depende del desarrollo oculto que se ha de producir en el cuerpo etérico por medio de su conexión con las siete glándulas endógenas y los siete Espíritus ante el Trono (Planetarios) de Mercurio, Venus, Marte, Tierra, Júpiter, Saturno y Urano. Este desarrollo va creciendo según el hombre manifiesta internamente las virtudes planetarias cuyos espíritus se encargan de despertar la nota-clave de cada glándula, lo que hace que el Ego desarrolle las fuerzas específicas de dichos Espíritus Planetarios. Pero hay tres planetas que tienen una relación muy directa con el desarrollo espiritual de los aspirantes ahora y en los próximos siglos que nos llevarán a la Época de Acuario, estos son: Saturno, Mercurio y Venus. Saturno es el que hará consciente a la humanidad más adelantada de que hay un camino opcional que, aunque más sacrificado, traerá mayor desarrollo interno; Mercurio como representante del segundo decanato de Acuario traerá luz, verdad e iluminación mental y espiritual para comprender lo que nos llegue de las Jerarquías Planetarias, de los Hermanos Mayores y de los Maestros; Venus regente del tercer decanato despertará el sentimiento de hermandad, el altruismo, la colaboración y el amor razonado que acabará con la enemistad y la separatividad. Pero también Saturno y Mercurio ayudarán a elevar la energía creadora desde los chacras inferiores a los superiores y a que se cree el puente entre los chacras de la cabeza. Naturalmente que esto traerá un gran cambio en las relaciones sexuales y en el matrimonio a la vez que un creciente interés por las ciencias ocultas.
En estos próximos 500 años que faltan aproximadamente para entrar en la Era de acuario por la precesión de los equinoccios, tiene que haber grandes cambios en la humanidad y, por tanto, respecto al sexo. Por eso mismo el aspirante al sendero de santidad debe mentalizarse y comenzar ya a trabajar respecto a:

1º.- Considerar el matrimonio como una relación de profunda amistad, amor y respeto, de la cual debe haber unos resultados que beneficien a la sociedad. Esto significa que debe haber una elevación y transmutación de energía creadora para dar oportunidad de renacer a Egos adelantados; así como que el trabajo de los padres y de dichos Egos repercuta positivamente en la humanidad.
2º.- Trabajar muy especialmente el cuerpo mental por medio de la concentración, la meditación, la observación y el discernimiento, que son los ejercicios que ayudarán a desarrollar el poder interno.
3º.- Olvidar todo lo relacionado con el sexo físico para expresar la energía creadora con los chacras del corazón (devoción), de la laringe (palabra) y de la cabeza (pensamiento creador)
4º.- Erradicar el deseo de placer egoísta así como la satisfacción por medio del instinto animal respecto al sexo en el matrimonio para utilizar la energía creadora de ambos solo para la procreación.

Todo en el universo es vida, en todo hay una energía o fuerza dinámica fecundante y otra pasiva lista para ser fecundada, desde el mismo Ser Supremo hasta el hombre pasando por nuestro propio Dios comparten o contienen en sí mismo esta energía creadora cuya acción y reacción llamamos sexo. El Ser Supremo representa el aspecto positivo o masculino y la Substancia Raíz Cósmica donde va a crear el femenino, lo mismo ocurre con nuestro Dios cuando elige una porción del espacio para fecundarle y manifestar un sistema solar compuesto de siete mundos, y eso mismo ocurre con el Sol y los planetas o con el átomo. Pero dependiendo de la “forma” objetiva o subjetiva donde esta energía actúe, así deberá cumplir una función creadora; así ocurrió en la época Lemúrica donde, con la ayuda de las jerarquías, el hombre utilizó la mitad (un polo) de la energía creadora para construir el cerebro (imprescindible para que haya pensamiento) y la laringe para su expresión como palabra creadora futura.
De hecho, el ser humano es creador de todo lo que le rodea gracias a su cerebro y a su laringe. Así es que, los cuerpos masculino y femenino así como la unión sexual entre ambos es necesaria para procrear porque cada uno tiene un polo activo y otro pasivo y latente contrario, pero lo que no estaba previsto era que el hombre en su “caída” abusara y derrochara esta energía creadora para satisfacer su instinto animal. Podemos deducir, por tanto, que somos resultado de un acto sexual de Dios sobre la materia; que somos creadores físicos y de formas físicas gracias a la acción de nuestro Yo superior sobre el cerebro y la laringe; y que también somos creadores (como resultado del acto sexual) de cuerpos físicos. Esta utilización es correcta y no implica pecado como tampoco lo implicaba el acto sexual antes de la individualización y la adquisición de la mente. Se considera pecado cuando esta energía se utiliza para la gratificación de los sentidos y no para los aspectos creadores mencionados, lo que viene sucediendo desde que los Ángeles Luciferes estimularon nuestro cuerpo de deseos, lo que nos llevó a experimentar y desear cada vez más este “placer”. La salvación vendrá cuando encontremos el equilibrio o el uso de la doble polaridad de esta energía en los mundos superiores, pero mientras sigamos utilizándola físicamente para satisfacer el deseo de placer estaremos pecando contra el Espíritu Santo, Jehová.
Lo que normalmente llamamos sexo, respecto a la relación de pareja, es una “fuerza vital” cuya actividad es vibratoria radiante y magnetizante, con cierto parecido a la electricidad, y capaz de ejercer presión. Esta energía que opera en los siete mundos y que en el físico llamamos sexo, tiene su origen en la propia manifestación de Dios y es utilizada o expresada por todos los cuerpos que utiliza el propio Espíritu en cada uno de los mundos. Por eso, cuanto más denso el cuerpo más dificultad de expresarse tiene como “fuerza creadora y divina” y más transformaciones sufre a la vez que se adapta a las Leyes que gobiernan el plano de expresión; pero, aun así, debe ser considerada como una energía divina que nos permite vivir, evolucionar y regenerarnos. La necesidad de crear nuevos cuerpos aquí en el mundo físico ha hecho que funcione como una dualidad o doble polaridad, lo que exotéricamente conceptuamos como relacione sexuales.
Según el ocultismo, hay muchos chacras en el cuerpo etérico pero son siete los más conocidos e importantes para el desarrollo interno y el de ciertos poderes, pero como el desarrollo interno está relacionado con el uso de la energía creadora que se eleva desde los órganos sexuales hasta el cerebro, tenemos que hablar sobre dichos centros. Los tres centros inferiores registran tres tipos de energía relacionada con los tres Aspectos de Dios (Padre, Hijo y Espíritu Santo) siendo el centro sacro el que está relacionado con el tercer Aspecto o Espíritu Santo creador de cuerpos y dador de vida. Pero lo cierto es que estos tres centros solo hacen que reflejar los centros superiores del corazón, de la laringe y el llamado coronario relacionado con la glándula pineal. En las personas poco desarrolladas y, por tanto, más centradas en el triángulo de chacras inferiores prevalecen el centro sacro y el del plexo solar mientras que el cuaternario superior permanece casi pasivo. Estas personas suelen tener una notable percepción psíquica como nosotros la tuvimos hace millones de años puesto que el centro sacro estimula la acción en la vida y en el mundo físico, mientras que el sacro lo hace sobre la naturaleza psíquica. Esto quiere decir que estos chacras despiertan la conciencia en el mundo de deseos y, por tanto, hacen que se viva la vida sexual desde el punto de vista de las emociones, sentimientos y deseos pero no de la mente. Sin embargo, el centro del plexo solar tiene relación con el centro coronario y con el cerebro, lo que indica que es parte del desarrollo del hombre; pero son las energías sexuales y creadoras del centro sacro las que, cuando sean sublimadas y reorientadas hacia el chacra de la laringe las que harán del aspirante un ser consciente y creador en los mundos invisibles.

Francisco Nieto

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