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jueves, 4 de marzo de 2010

EL ASPIRANTE ESPIRITUAL Y EL PROBLEMA DEL SEXO (yV)


Desde hace unos 20 años, aproximadamente, se vienen creando centros y escuelas (al menos en Madrid) donde se dan cursos que, supuestamente, conceden diversos poderes gracias al “despertar” y “elevación” de la energía creadora a los chacras superiores del cuerpo etérico. En la mayoría de los casos no son nada más que formas de ganar dinero por medio del engaño y de hacerse pasar por maestros o iniciados, sin embargo, hay casos en que los estudiantes corren un grave peligro. Los que llevamos muchos años en el mundo del ocultismo y hemos profundizado en estos conocimientos sabemos que la única manera de elevar esa energía sin peligro es por medio del desarrollo espiritual, es decir, del amor al prójimo, del altruismo, de la compasión, de la oración, de los ejercicios mentales, de una alimentación y vida sana, de la superación de la negatividad (crítica, envidia, odio, rencor, etc.) y algunas cosas más que posiblemente se me pasen en estos momentos. Pero hay un hecho claro a tener en cuenta, y es que nuestra conciencia y voluntad debe estar centrada en la mente muchos más que en el cuerpo de deseos (sentimientos, deseos, emociones, pasiones, etc.)
Algunas de estas escuelas practican ejercicios que hacen que el estudiante pase de estar centrado (como la mayoría) en el cuerpo de deseos al mundo de la intuición pero sin tener en cuenta el mecanismo de la mente, o sea, la razón. Al faltar la parte organizadora, razonadora y comprensiva es como si faltara algo, y esa falta hace que haya confusión, interpretaciones erróneas, incredulidad ante la verdad, incomprensión, que no se valoren las cosas importantes o superiores y se dé más valor a las cosas o hechos que no la tienen. En el caso de que estos individuos consigan mover la energía hacia algunos centros, siempre faltará el aspecto razonador y por eso se pueden hacer unos crédulos y seguidores de cualquier “iluminado”, fanáticos, falsos iniciados, elegidos que se creen superiores a los demás, etc.; por no decir que también se pueden hacer unos viciosos o pervertidos sexuales, neuróticos, emocionales, supersensibles y otros casos de insania.
Las personas que comienzan a interesarse por las ciencias ocultas y escuchan algo sobre el desarrollo de los poderes a través de la elevación de la energía creadora (también conocida como energía kundalini), suelen cometer errores a menudo, bien por medio de actitudes y ejercicios mentales que pueden atrofiar el aspecto o naturaleza física o bien porque se dedican a estimular los centros inferiores a través del libertinaje. La ignorancia de estas personas les lleva a actuar, a veces, de manera que pueden terminar con enfermedades graves físicas o psíquicas, obsesionados por bajos espíritus, con un descontrol total del deseo sexual e incluso con la propia muerte. Cuando la personalidad y, por tanto, el cuerpo físico, no ha alcanzado cierto grado de espiritualidad, el canal ascendente de la columna vertebral está cerrado para que ese Fuego Creador no pueda ascender, ya que esa persona no está preparada para hacer un uso responsable ni un trabajo espiritual perfecto con esa energía creadora. Así es que, si el estudiante o sujeto interesado centra su atención, como hemos dicho, en los chacras inferiores y estimula y comienza a elevar la energía, se encontrará con la puerta cerrada y tendrá que retroceder ésta afectando así el Fuego al cuerpo etérico. Como no se puede producir el descenso del Poder Espiritual (que hay que haber desarrollado de antemano) porque no existe, el cuerpo etérico se encuentra desprotegido ante la entrada de fuerzas y entidades negativas e indeseables, las que afectan también al cuerpo físico.
Hay un ejercicio en el cual quiero hacer hincapié porque, aunque para los orientales parece ser que les ayuda en su desarrollo, a los occidentales nos puede causar los mismos problemas mencionados. Este ejercicio es la respiración rítmica, y cuando se practica acelera el proceso mencionado en estas líneas, por tanto, ningún aspirante (y muchos menos los principiantes) debería practicar dicha respiración. Los estudiantes e interesados deben saber que el verdadero aspirante espiritual con conocimientos ocultos es muy prudente, lleva una vida más bien dedicada internamente al desarrollo espiritual, respeta y colabora con las leyes morales y éticas de la sociedad, lleva una vida disciplinada para alcanzar sus anhelos superiores pero es aparentemente normal y se abstiene de todo exceso. Está claro que una persona muy adelantada no se deja llevar por el deseo ni la pasión pero la meta de todos es el perfecto control de los chacras para utilizar la energía según el Plan de Dios. Por consiguiente y una vez comprendido lo anterior es necesario tener claro que la concentración mental sobre los centros, el abuso de la relación sexual y la sobreexcitación en general, son verdaderamente un peligro para la persona. Es imprescindible y necesario que el aspirante APARTE SU CONCIENCIA DE LOS CHACRAS y que haga sus actividades creadoras con su mente, con su aspecto devocional, con la palabra y físicamente. Pero como, en realidad, todo parte de la mente, después de los primeros pasos el aspirante deberá practicar los ejercicios mentales ya mencionados en otro párrafo y, por supuesto, los de la escuela iniciática a la que pertenezca o los que le haya dado su Maestro.
En realidad, la energía creadora que debe ascender desde el centro sacro hacia la laringe, no debe ser simplemente estimulada o, por otra parte, atrofiada, sino que debe ser atraída en sentido ascendente hacia la laringe para que, a su vez, sea transmutada y esté lista para ser creadora a través de la palabra y la mente. El hecho de que esta energía ascienda por la columna vertebral no significa que los órganos o la función sexual creadora se atrofie, sino que simplemente estará regulada. Cuando ocurre esto, dando por hecho que el aspirante espiritual se esfuerza por cumplir sus deberes y ejercicios mentales y espirituales, se activan o aceleran los centros relacionados con el cuerpo pituitario y con la glándula pineal. Esto, a su vez, crea el puente entre dichos centros, es decir, una línea de luz que hace brillar la cabeza, lo que indica que el sujeto está listo para que el maestro le inicie por primera vez. Cuando el aspirante sigue esforzándose en su camino de santidad, ese puente que une las glándulas se hace aun más brillante, comenzando así la distribución de las energías despertadas con la primera iniciación desde el centro coronario hacia el de la laringe y después al sacro. Sine embargo, esto suele o puede llevar varias vidas de esfuerzo.
La energía suele circular entonces en sentido ascendente y descendente por los centros, por otro lado y como es lógico, no todos los chacras se activan a la vez, así es que, dependiendo de cuáles están activos y la relación que tengan entre ellos así puede manifestarse cierto tipo de personalidad. Por ejemplo: Una vez activo el chacra relacionado con el cuerpo pituitario, si hay una relación con los centros de la laringe y el sacro, puede que el individuo se incline por el ocultismo pero también por lo humano o por un misticismo práctico. La elevación de la energía produce transmutación, o sea, cuando se eleva del centro sacro a la laringe, la energía sexual creadora de cuerpos físicos se convierte en creación artística. De aquí que otra de las cosas que un aspirante puede hacer es interesarse por todo lo artístico que a la vez sea creativo. Cuando la energía se eleva desde la base de la columna vertebral hasta el chacra relacionado con la glándula pineal, la transmutación produce un cambio de energía material a energía espiritual. De forma similar se producen otras transmutaciones en la energía que afecta a la personalidad y a su vida.
Todo esto tiene sentido y lógica teniendo en cuenta la Ley de Evolución y partiendo de la base de que nos dejamos dominar por el sexo físico desde la Época Lemúrica. En aquella época el chacra sacro actuaba automáticamente en nosotros como hoy lo hace en los animales pero la influencia luciférica hizo que nos dejáramos llevar por el deseo y por el placer a la vez que desarrollábamos la imaginación al respecto. Ahora, muchos están comenzando ya a dominar el impulso sexual transmutándolo y dirigiéndolo hacia la laringe a través del corazón. En un futuro despertaremos el centro coronario, lo que nos permitirá dirigir conscientemente la energía hacia los centros para así gobernar perfectamente la personalidad. Esta es la meta final, controlar y dirigir la energía creadora para vivir una vida superior sin necesidad de inhibirla o reprimirla. Como es natural, este trabajo evolutivo no solo afectará al cuerpo y a la vida física, sino también al cuerpo de deseos donde los deseos y sentimientos inferiores se transformarán en superiores deseos, anhelos o aspiraciones que estarán más centrados en los demás que en uno mismo.
El aspirante solo debe pensar y practicar lo dicho anteriormente, olvidarse de lo material y de lo carnal si de verdad quiere hollar el sendero de santidad que, a la larga, le llevará al de la castidad. La castidad se produce sin que el aspirante la busque porque cuando no se desea algo y se piensa en lo opuesto, se produce un atrofiamiento. Todo lo dicho en estas líneas transmuta la energía sexual inferior en energía creadora mental y devocional, regenerándose así la personalidad. La personalidad debe trabajar las 24 horas para el Espíritu con paciencia y persistencia, si el aspirante piensa en cosas que agraden a Dios; si intenta pensar, hablar y actuar como lo haría Cristo; si intenta tener su mente en el hecho de poder servir amorosamente allá donde se encuentre; y si hace sus oraciones y ejercicios espirituales diarios, estará elevando la energía creadora al cerebro y al corazón, creando así el triángulo espiritual entre el corazón, la glándula pineal y el cuerpo pituitario que atraerá la atención del Maestro el cual le enseñará a utilizar esa energía correctamente.
La castidad voluntaria y forzada es un error porque se lucha contra el deseo sin haber desarrollado el aspecto espiritual contrario. No es lo mismo ser cariñoso con nuestra esposa o marido porque le amamos como Espíritu hermano que porque estamos buscando la relación sexual o por un deseo egoísta y machista; no es lo mismo mirar a una mujer o a un hombre por su belleza o cualidades que por atracción física, por tanto, la única manera de cambiar esto es enfocándolo a través de las enseñanzas ocultas y de las Leyes Divinas. El amor egoísta y pasional debe ser transformado en espiritual y devocional, si el mal uso de la energía creadora es un mal para el desarrollo espiritual, está claro que debemos hacer el bien o lo contrario. Es difícil para la mayoría de las personas hacer vida matrimonial casta pero el aspirante espiritual debe comenzar por amar a su pareja como a un Espíritu hermano, valorando sus cualidades y amando su belleza como tal, si no lo hace así, terminará legalizando el acto sexual y, por tanto, el derroche de la energía divina y creadora. Cada uno debe decidir cuánta prisa tiene por alcanzar la castidad pero, no cabe la menor duda de que, cuanto antes comience antes obtendrá resultados.

Francisco Nieto

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