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miércoles, 31 de marzo de 2010

LA FRATERNIDAD ROSACRUZ, UNA ESCUELA INICIÁTICA (II)


LA ORDEN ROSACRUZ
La Orden de los Rosacruces no es simplemente una sociedad secreta, es una de las Escuelas de Misterios Mayores y los Hermanos Mayores miembros son Hierofantes de los Misterios Menores, custodios de las Sagradas Enseñanzas que tienen un Poder Espiritual mucho más potente en la vida del Mundo Occidental que cualquier gobierno visible, si bien ellos no se interponen con la humanidad hasta el punto de privarla de su libre albedrío.
Como el sendero de desarrollo, en todos los casos, depende del temperamento del aspirante, hay generalmente dos: el místico y el intelectual. El sendero místico está desprovisto de conocimientos intelectuales, sigue simplemente los dictados de su corazón y trata de hacer la voluntad de Dios como él la siente, elevándose así sin estar consciente de ninguna meta definida, hasta que, al fin, alcanza el conocimiento. En la Edad Media la gente no era tan intelectual como lo es ahora y los que sentían el llamado hacia la vida superior, generalmente seguían el sendero místico. Pero durante los siglos, desde el advenimiento de la ciencia moderna, una humanidad más intelectual ha poblado la Tierra, la cabeza ha vencido completamente al corazón, el materialismo ha dominado todo impulso espiritual y la mayoría de la gente pensante no cree en nada que no pueda tocar, gustar o manipular. Por lo tanto, es necesario que se haga un llamado a su intelecto para que el corazón pueda creer lo que el intelecto haya sancionado. Respondiendo a esta demanda, las Enseñanzas de Misterios de los Rosacruces tratan de correlacionar los hechos científicos con las verdades espirituales.
En el pasado, esas enseñanzas han sido mantenidas en secreto para todos excepto para los pocos Iniciados, y aún hoy en día son una de las más misteriosas y secretas del mundo occidental. Todos los llamados "hallazgos" del pasado que parecían revelar los secretos de los rosacruces han sido o fraudulentos o resultado de traiciones de parte de algún profano que accidentalmente o de otra manera ha escuchado fragmentos de conversaciones ininteligibles para todos menos para los poseedores de la clave. Es posible vivir bajo el mismo techo y en estrecha intimidad con un Iniciado de cualquier escuela, pero su secreto permanecerá siempre oculto en su pecho hasta que el amigo haya llegado al punto en el que pueda convertirse en un Hermano Iniciado. El revelar los secretos no depende de la Voluntad del Iniciado sino de las calificaciones del aspirante.
Como cualquier otra Orden de Misterios, la de los Rosacruces está formada siguiendo líneas cósmicas. Si tomamos esferas de cualquier tamaño y tratamos de ver cuántas son necesarias para cubrir a una de ellas, encontraremos que se requieren doce para cubrir a la decimotercera. La última división de la materia física, el átomo verdadero que se encuentra en el espacio interplanetario, está agrupada así: doce en torno de uno. Los doce signos del Zodiaco que envuelven nuestro sistema solar, los doce semitonos de la escala musical que comprende la octava, los doce apóstoles que se reunieron en torno de Cristo, etc., son otros tantos ejemplos de esta agrupación de doce en torno de uno. La Orden de los Rosacruces está también compuesta de doce Hermanos más un decimotercero que es su fundador.
Hay otras divisiones que deben notarse. Hemos visto que de las Huestes Celestiales de doce Jerarquías Creadoras que estuvieron en actividad en nuestro sistema evolutivo, cinco se han retirado a la liberación, dejando únicamente a siete de ellas para que se ocupen de nuestro progreso ulterior. En armonía con este hecho, el hombre actual, el Ego interno, el microcosmos, trabaja externamente por medio de siete orificios visibles del cuerpo: dos ojos, dos oídos, dos fosas nasales y una boca, estando los cinco restantes total o parcialmente cerrados: las mamas, el ombligo y los órganos excretorios.
La Orden Rosacruz fue fundada por Cristian Rosenkreutz en el siglo XIII y está dirigida por doce hermanos Mayores más un decimotercero que es su fundador; es una de las siete Escuelas de Misterio Menores que tienen la misión de acelerar el proceso evolutivo de los que más se han esforzado y más han desarrollado el aspecto interno espiritual. Los Hermanos Mayores han pasado las nueve iniciaciones menores y las cuatro mayores que existen en el mundo físico, por tanto, son ellos los más preparados y los que decidieron, junto a Cristian Rosacruz, crear una Escuela Preparatoria e Iniciática para que representara físicamente a la Orden y ser, a la vez, una de las siete Escuelas de Misterios y la Escuela para occidente. Así es que, la Orden Rosacruz existe en el plano etérico y su representante física para occidente es la Fraternidad Rosacruz de Max Heindel. La Orden Rosacruz siempre ha estado influenciando a la humanidad occidental de una forma invisible o indirecta por medio de personas como Bacon, Paracelso o Jacobo Boheme y, actual y visiblemente lo hace desde la Fraternidad Rosacruz de Max Heindel. La Tierra es la escuela donde el ser humano evoluciona y desarrolla los poderes del Espíritu, por tal motivo, la enseñanza rosacruz está abierta para todos aquellos que se esfuerzan por elevar su conciencia y por desarrollar su Espíritu por medio del Servicio amoroso y altruista al prójimo. La misión de la Orden Rosacruz es preparar a todo aquel que se ha esforzado y que ha desarrollado cierto poder interno en sintonía con la vibración rosacruz, para que obtenga las iniciaciones que le liberarán del renacimiento y de la muerte.
Cuando la Orden decide facilitar un adelanto a la humanidad porque observa que lo necesita, uno de sus iniciados mayores contacta con un ser humano lo suficientemente preparado en sentido moral, intelectual y espiritual. Entonces el elegido será probado y, si supera la prueba, formará la Fraternidad y esta, a su vez, formará grupos de estudio. Todos los miembros de la Fraternidad, sus centros y sus grupos estarán integrados en la nota-clave y vibración de la Orden Rosacruz y serán observados y guiados por un Hermano Mayor. Esta es la gran diferencia respecto a otros grupos o escuelas no iniciáticas ni integradas en alguna Orden, ya que, éstas no suelen hacer mucho progreso y al cabo de un tiempo se desintegran.
Los Hermanos Mayores se han hecho cargo del proceso evolutivo para occidente y se les considera Hermanos Mayores nuestros y amorosos guías, consejeros y amigos. Su intención es emancipar a los Egos para que puedan ser colaboradores suyos después de una perfecta preparación, es decir, una vez desarrollada la confianza propia y la capacidad de valernos por nosotros mismos. A la vez, están divulgando una enseñanza definida, lógica y consecuente respecto al origen, evolución y desarrollo futuro de la humanidad, mostrando así el aspecto espiritual y científico de la misma. Hoy la ciencia ha vencido a la religión y somos más intelectuales e incrédulos, por eso tratan de correlacionar los hechos científicos con las verdades espirituales.

LOS HERMANOS MAYORES
Todos los Hermanos Mayores poseen cuerpo físico y viven en un edificio (en Alemania), con todas las apariencias de personas de buena posición, pero carentes de toda ostentación. Desempeñan trabajos distinguidos en su comunidad, que no tienen otro propósito que el de justificar su presencia en ella. De ese modo evitan preguntas y suposiciones sobre lo que son y sobre lo que hacen. Fuera, y a través de su edificio se encuentra lo que podría denominarse el Templo, que es etérico y diferente de nuestros edificios ordinarios, pero puede compararse con la atmósfera vibratoria existente alrededor de la Pro Ecclesia o Templo en Mount Ecclesia, en Oceanside, California (2222 Mission Avenue), que es etérica y mucho mayor que las propias estructuras físicas. Tales auras envuelven las iglesias y otros edificios en los que los individuos son muy espirituales y, lógicamente, difieren en color y vibración. El Templo rosacruz (de Alemania) es extraordinario y no puede compararse con ningún otro. Impregna de tal grado de espiritualidad el edificio en el que viven los Hermanos Mayores, que mucha gente no se encontraría a gusto en él.
Al ser capaces de controlar sus actos y emociones, los Hermanos evitan a sus cuerpos cualquier esfuerzo innecesario, conocen exactamente las sustancias requeridas para mantenerlos, así como las proporciones en que son necesarias, de modo que se aseguran la mejor alimentación y el mínimo desgaste; por ello, pueden conservarlos con aspecto vigoroso y juvenil durante cientos de años. Los hermanos Legos que han estado contactando con el Templo entre veinte y cuarenta años en esta vida, aseguran que los Hermanos tienen el mismo aspecto ahora que hace esa cantidad de años; juzgando en base al hombre medio de hoy aparentan tener alrededor de los cuarenta. Algunos de los hermanos legos han dicho que Cristián Rosacruz emplea un cuerpo que se ha conservado durante varios siglos, esto puede o no ser cierto, porque a nuestro augusto líder nunca lo ven los hermanos Legos cuando se reúnen en el Templo etérico para el Servicio de Medianoche; su presencia sólo la sienten y ésa es la señal para comenzar la labor.
Exponer los inicios de los Hermanos Mayores de la Orden Rosacruz sería tan difícil como encontrar pruebas de los comienzos de la primera manifestación de Dios. Su trabajo tiende a favorecer la evolución de la Humanidad y han trabajado en el lejanísimo pasado, de un modo u otro, en tal sentido. Tenemos, sin embargo, pruebas históricas de la aparición en el siglo trece de avanzadas enseñanzas que iban a ser, para muchos, como una brillante estrella.
Durante los últimos cinco siglos, los Hermanos Mayores han trabajado para la Humanidad en secreto. Cada medianoche se celebra un Servicio en el Templo en el que los Ellos, asistidos por los hermanos legos que pueden abandonar su trabajo en el mundo ya que muchos residen en lugares en los que es de día cuando en el emplazamiento del Templo es medianoche atraen hacia sí, desde cualquier lugar de Occidente, todos los pensamientos de sensualidad, de avaricia, de egoísmo y de materialismo, para transmutarlos en puro amor, benevolencia, altruismo y aspiraciones espirituales, devolviéndolos luego al mundo para elevar y fortalecer todo lo Bueno. Si no fuera por ese caudaloso manantial de vibraciones elevadas el materialismo hubiese volatilizado, hace ya mucho tiempo, todo esfuerzo espiritual, pues nunca ha habido una época más negra desde el punto de vista espiritual, que la de los tres últimos siglos de materialismo.
Siete de los doce Hermanos Mayores encarnan en el mundo físico cuando la situación así lo requiere, apareciendo como hombres entre los hombres o trabajando en sus vehículos espirituales con o sobre otros, según haga falta. Sin embargo, hemos de tener completamente claro que jamás influencian a la gente contra su propia voluntad o contra sus deseos, sino que sólo fortalecen el bien dondequiera que lo encuentren. Los otros cinco Hermanos no dejan nunca el Templo etérico y, aunque todos ellos poseen cuerpo físico, todo su trabajo lo realizan desde los mundos internos. El decimotercer miembro de la Orden, Cristián Rosacruz, es su jefe y el eslabón que la une con un más elevado Consejo Central, compuesto por hierofantes de los Grandes Misterios, que no se relacionan nunca con la Humanidad ordinaria, sino sólo con graduados de los Misterios Menores.
Cristián Rosacruz está oculto a los ojos del mundo por los doce Hermanos, ni siquiera los alumnos de la Escuela lo ven pero, durante el Servicio de Medianoche en el Templo, todos sienten su presencia. Cada medianoche, durante su servicio, los Hermanos Mayores abren sus pechos para atraer todos los dardos de odio, envidia, malicia y cualquier otro mal, emitidos durante las últimas veinticuatro horas. En primer lugar, para privar de su alimento a las fuerzas del Grial Negro y, en segundo, para transmutar el mal en bien. Así que, del mismo modo que las plantas absorben el dióxido de carbono exhalado por la humanidad y construyen con él sus cuerpos, los Hermanos Mayores del Santo Grial transmutan el mal dentro del Templo. Y, al igual que las plantas emiten el oxígeno renovado tan necesario para la vida humana, los Hermanos Mayores devuelven a la Humanidad la esencia del mal, transmutada en remordimientos de conciencia, junto con el Bien, para que el mundo pueda crecer mejor cada día.
Durante el Servicio del Templo, los Hermanos Mayores, junto con los hermanos legos, funcionan en sus cuerpos-alma. Resulta, pues, evidente que la presencia del Cabeza de la Orden es eminentemente espiritual. Sin embargo, él está siempre activo en los asuntos del mundo, trabajando con los gobiernos de las naciones de Occidente para guiarlas a lo largo del sendero de su evolución. Con esa finalidad, aparece en cuerpo físico, por lo menos, parte del tiempo. Tras el primer año de la Primera Guerra Mundial (1.914 á 1918), los Hermanos Mayores, a fuerza de duro trabajo y organización consiguieron crear un ejército de Protectores (Auxiliares Invisibles) entre los que, habiendo traspasado el portal de la muerte y habiendo experimentado el dolor y el sufrimiento a ello inherentes, se sentían llenos de compasión por los que, constantemente llegaban, y estaban calificados para consolarlos y ayudarles hasta que alcanzasen el equilibro necesario en su nuevo estado. Todos los Hermanos Mayores poseen la conciencia pictórica externa, característica del Período de Júpiter, y que emplean para iniciar a sus discípulos en la Orden Rosacruz. El Iniciador o Hierofante fija su atención en ciertos hechos cósmicos y el candidato, que se ha hecho acreedor a determinados poderes, actúa como un diapasón de idéntica nota a la de las ideas emitidas por el Iniciador en forma de imágenes. Por tanto, no sólo ve éstas sino que puede responder a su vibración y, aquellos poderes, latentes en su interior, se convierten en energía y poderes dinámicos. Así, su conciencia se eleva hasta el siguiente peldaño en la escala de la iniciación.
El axioma hermético dice “Como es arriba es abajo” y los instructores menores de la humanidad están también agrupados según las mismas líneas cósmicas de 7, 5 y 1. Hay sobre la Tierra siete Escuelas de Misterios Menores y cinco de Misterios Mayores y el total está agrupado en torno de una cabeza central que se llama “El Liberador”. Cuando los Hermanos Mayores aparecen en el mundo con o sin cuerpo físico con una determinada misión, no influyen en nadie contra su voluntad o contra sus deseos, sino que únicamente fortalecen el bien allá donde se encuentren. Si bien los cinco Hermanos Mayores que suelen quedarse en el Templo Rosacruz, también pueden crearse un cuerpo físico, no lo suelen necesitar porque hacen su trabajo desde los mundos internos. Alrededor de los Hermanos Mayores hay, como discípulos, cierto número de hermanos Legos quienes viven en diversas partes del mundo occidental pero que pueden dejar sus cuerpos voluntariamente para participar en la obra espiritual del templo como iniciados por los Hermanos Mayores que son.
La labor de los Hermanos Mayores de la Orden Rosacruz consiste en emancipar a los Egos para que puedan valerse por sí mismos y sepan afrontar su destino sin depender de nadie (al contrario que otras escuelas) Ellos les educan y fortalecen para convertirlos en colaboradores suyos, no elogian ni censuran, no desean que les sirvan puesto que ellos son servidores, enseñan a juzgarse a sí mismo a los aspirantes y a desarrollar la confianza propia y la devoción. No visitan a nadie sino que el primer contacto suele ser como Auxiliar Invisible. Todos, en un determinado momento, necesitamos a un Maestro pero tampoco es necesario buscarlo, lo único que debe preocupar al aspirante es el desarrollo espiritual, eso hace que sus auras brillen y que el Maestro contacte con ellos.
Los Hermanos Mayores enseñan al discípulo a juzgarse a sí mismo, a valerse por sí mismo sin apoyarse en nadie y a tener equilibrio y confianza propia. En la Orden o Escuela de Misterios Rosacruz, el primer grado donde se tiene un contacto con los Hermanos Mayores es (por lo general inconscientemente) el de “probacionista.” En este grado y entre otras cosas, el Hermano Mayor enseña al probacionista a curar o tratar enfermedades, lo que le convierte en un auxiliar invisible. Cuando uno está en este grado humilde y casi insignificante, ya tiene que haber hecho méritos y estar dispuesto a ser servicial, a guardar secretos, a ser altruista y a pensar más en los demás que en uno mismo, etc.
La enseñanza interna que da un Hermano Mayor (nunca individual sino en grupo) para que el discípulo desarrolle la clarividencia y la capacidad de salir conscientemente del cuerpo, solo lo concede a través de la iniciación y a quien se ha esforzado lo suficiente como para merecerla. Si no fuera así se podría utilizar para fines propios egoístas y para hacer mucho mal a la humanidad. Los Hermanos Mayores cuidan de que nadie obtenga esos poderes sin merecerlos y sin hacer votos restrictivos.
Cuando los Hermanos Mayores preparan y conceden la iniciación a una persona y por tanto le despiertan ciertos poderes, es porque esa persona necesita aprender y experimentar en otros mundos porque en el físico ya no obtiene apenas el desarrollo que necesita. Tanto los probacionistas, como los discípulos e iniciados (vivos o muertos) colaboran de alguna manera ayudando a los demás a progresar de acuerdo a sus capacidades y Rayos. Los ejercicios que dan los Maestros demuestran que son iniciados, ya que deben ser clarividentes para poder hacer un seguimiento y control de los centros de fuerza etéricos que podrían poner en peligro la vida del aspirante.
Otro de los motivos por el que enseñan a desarrollar la clarividencia es para que aprenda a conocer y a diferenciar entre la verdad y la ilusión o la mentira; para ello y cuando llegue el momento oportuno le enseñarán a leer en la memoria de la naturaleza (4ª región del Mundo del Pensamiento) y en el éter reflector de la región etérica de la tierra. No confundir con el registro de la naturaleza (en el mundo del Espíritu de Vida) que guarda todos los acontecimientos desde el principio de nuestra manifestación pero que, aunque algunos digan que la pueden leer, lo cierto es que para nosotros es indescriptible y solo lo pueden hacer los Hermanos Mayores, Adeptos e Iniciados.
Los Hermanos Mayores en general (de las escuelas de misterios) promueven y estimulan la evolución de la humanidad, han pasado todas las iniciaciones y su compasión y trabajo amoroso les ha liberado de las ataduras de la tierra. Los decimotercer miembros de cada Escuela de Misterios no tratan con la humanidad en absoluto y solo lo hacen con iniciados pero todos, incluyendo a los Adeptos y hermanos legos, se reúnen por las noches para atraer los pensamientos de sensualidad, codicia, egoísmo y materialismo para transmutarlos en amor, bondad, altruismo y aspiraciones espirituales.
Los Hermanos Mayores enseñan la Verdad a partir del grado de probacionismo y en los mundos internos, pero esa Verdad no se encuentra en los libros, como dijo Cristo: “Si vivimos la vida (espiritual) conoceremos la Verdad.” Yendo detrás de Maestros externos tampoco se conoce la Verdad porque la Verdad está dentro. Hasta que los preceptos no se hagan parte del ser interno no se descubre la Verdad. Pero para atraer la atención de un Hermano Mayor hay que llevar muchos años de servicio amoroso y desinteresado, entonces se construye el cuerpo-alma y se desarrolla un poder interno que atraerá la atención de un Hermano Mayor. No hay otro medio, lo mismo que el Maestro es un sirviente nadie que no esté sirviendo con toda su alma a los demás encontrará al Maestro; cuando se presente no habrá duda de que es él porque dará pruebas para ello.
Los Hermanos Mayores tratan de fortalecer el bien donde quiera que éste se encuentre, todo su trabajo está hecho en los mundos internos. Ocupan el puesto de las Jerarquías Creadoras y son los mediadores entre el hombre y las mismas. Siempre están trabajando por el bien de la humanidad y sus enseñanzas ocultas están dirigidas a quienes están preparados para recibirlas con la intención de contrarrestar la ola de materialismo que puede traer muy malas consecuencias. Si no fuera por este potente manantial de vibraciones espirituales el materialismo reinaría en el mundo causando verdaderas catástrofes. La enseñanza rosacruz es definida, lógica y consecuente respecto al origen, evolución y desarrollo futuro de la tierra y del hombre; a la vez que muestra un carácter espiritual y científico que concilia la razón y la lógica y que satisface al corazón y a la mente.
Los Hermanos Mayores han pasado las nueve iniciaciones menores y las cuatro mayores llegando entonces al “liberador” donde reciben conocimientos relacionados con otras evoluciones y se les da la posibilidad de elegir entre quedarse como guías invisibles de la humanidad y para asistir a sus hermanos menores (nosotros) o bien entrar en otras evoluciones como auxiliares. Cualquiera que diga ser Maestro debe probarlo y lo debe hacer con la conciencia pictórica del Período de Júpiter como los Hermanos Mayores lo hacen. Solo los Hermanos Mayores pueden guiar a los demás con seguridad pero no actúan como Maestros individuales porque su tiempo y energía es muy necesaria para otras cosas relacionadas con la humanidad en común. No tienen contacto con los miembros de la Fraternidad ni dentro ni fuera y casi tampoco con los hermanos legos. Al Maestro se le atrae por el servicio amoroso y desinteresado que hacemos a los demás porque es lo que hace que el aura brille. A partir de ahí el Maestro someterá a pruebas al aspirante hasta que supere la definitiva, entonces se podrá hacer discípulo.
Los Hermanos de la Rosa Cruz son Adeptos y se encuentran entre los llamados “compasivos” que, a través de muchas vidas, han desarrollado sus facultades internas hasta un grado muy elevado como consecuencia de su amor inegoísta y su servicio a la raza humana. Han pasado por todas las Escuelas de Misterios, Menores y Mayores y han llegado a tal estado de evolución que se han liberado de los lazos de la Tierra. No obstante, han elegido libremente permanecer en ella como colaboradores de la evolución, realizando el trabajo más acorde con su interés e inclinación particulares. Estos hierofantes de las Enseñanzas de la Sabiduría Occidental han desarrollado una segunda médula espinal elevando el rayo del amor inferior de Venus, transmutándolo en altruismo, y consiguiendo con ello el dominio de la porción simpática de la primera médula espinal y del hemisferio cerebral izquierdo, ahora regido por la pasional Jerarquía de Marte, los Espíritus Luciferes. Así que, cada Hermano es una unidad creadora completa, tanto en el plano físico como en el espiritual, capaz de emplear la fuerza bipolar masculina y femenina por medio de la doble médula espinal, iluminada y llena de energía potencial por los fuegos espirituales de Neptuno (voluntad) y Urano (amor e imaginación). Esa energía creadora concibe en ambos hemisferios cerebrales, regidos por Marte y Mercurio, un vehículo apto para la expresión del Espíritu, arquetipo que es luego enviado y materializado en el mundo mediante la palabra creadora. Con ese poder pueden, pues, perpetuar su existencia física y crearse, a voluntad, un nuevo cuerpo antes de abandonar el anterior.

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