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domingo, 26 de diciembre de 2010

CÓMO AYUDAR POR MEDIO DEL PENSAMIENTO (II)


Si los pensamientos que queremos hacer llegar a una persona en forma de ayuda, consejo o consuelo, son suficientemente fuertes, claros y concentrados, sin duda que le alcanzarán. Aún en el caso de que no ocurra en el mismo momento, se quedarán flotando y le penetrarán cuando su mente esté fatigada o inactiva. Son infinitas las cosas en que podemos beneficiar a otros con nuestros pensamientos auxiliadores, en la calle, en el trabajo, a familiares, vecinos, amigos, etc. Es importante no pensar mal para no ir dejando semillas de discordia por donde nos encontremos, pero también lo es expresar lo mejor de nosotros en pensamiento, palabra y obra ante cualquier persona y lugar. Esto, a su vez, rodeará nuestros cuerpos en forma de aura etérica y emitiremos vibraciones de bondad allá donde nos encontremos.

Veamos, por tanto, algunos ejemplos de lo que podemos hacer con nuestra mente a lo largo del día y de la noche. Uno de los beneficios que podemos obtener de la mente es cuando la sabemos preparar antes de dormirnos pero, ¿qué es el sueño? Cuando, después de estar todo el día gastando energía y destruyendo tejidos del cuerpo, llega la noche, al no poder reabastecerse más, el "yo" abandona el cuerpo físico con su cuerpo de deseos y con su mente para reconstruir y revitalizar dicho cuerpo. Como consecuencia y puesto que la conciencia pasa a dos mundos relacionados con dichos cuerpos, el cuerpo físico queda dormido pero el hombre sigue existiendo en esos mundos aunque no pueda imprimir lo que hace en el cerebro.

La diferencia de estar despierto o dormido en relación a lo que estamos tratando es que cuando se está fuera del cuerpo no interviene el cerebro físico, y la mente es, como consecuencia, más poderosa en cuanto a la creación de pensamientos. Aun en los estudiantes esotéricos, de poco sirven estos conocimientos porque no se suelen tener en cuenta ya que en vez de dormirnos con cierta intención de aprovechamiento nocturno, nos dormimos pensando en nuestros asuntos cotidianos. Entonces no “emitimos pensamientos con determinada intención” sino que seguimos pensando en nosotros mismos y en nuestros asuntos, no obteniendo así ningún resultado o ayuda.

Entre las muchas cosas que hacemos y que podemos hacer cada noche después de dejar el cuerpo físico dormido, está la de obtener respuestas a nuestros problemas o dudas. Así es que comenzando por preparar papel y lápiz por si nos hace falta por la mañana para escribir algún recuerdo, lo primero que hay que tener en cuenta es que cuando vayamos a dormir no hay que dar vueltas a dicho problema o duda. Es importante no intentar encontrar la solución en ese momento porque eso impediría coger el sueño, más bien al contrario, hay que tener muy claro lo que se desea y plantearlo con claridad para después dejarlo en el aire. Con esto, lo que estamos haciendo es dormirnos con esa idea activa, y con el yo o pensador preparado para que se ocupe del problema. En muchos casos se obtiene respuesta porque el Yo o Ego se encarga de imprimirlo en el cerebro, pero estas impresiones duran muy poco y por eso se aconseja apuntarlas cuando nos despertamos.

Si, como hemos explicado, el hombre es más libre y poderoso para pensar cuando está fuera del cuerpo físico, quiere decir que también podemos hacer otras obras benefactoras a otras personas desde esos mundos. En este caso da igual que la persona esté muerta o dormida, es decir, que ayudemos a un vivo mientras duerme que a una persona que hace poco que ha fallecido. Como en el ejemplo anterior, hay que tener una idea muy clara respecto a lo que se quiere hacer y representarse lo más perfectamente posible a la persona a la cual queremos dirigir nuestros pensamientos. Si se hace esto con la intención y el fuerte deseo de encontrar a esa persona para ayudarla, dicha imagen mental atraerá a la persona y se efectuará la comunicación. Es importante que antes de dormirse, el interesado en ayudar a otro, esté relajado mental y emocionalmente porque la inquietud, la agitación o una emoción fuerte, crean remolinos en el cuerpo de deseos y éstos impiden que haya buenos resultados; a veces hay algún recuerdo o “sueño” de ello pero, aunque no fuera así, eso no impide que se cumplan los deseos de la comunicación. Todo pensamiento, esté dormido o despierto el pensador, que es dirigido con fuerte voluntad y persistencia a un fin determinado, cumple una misión. Si creamos pensamientos de esta forma para ayudar a alguien, a una misión, a un grupo o movimiento, etc., que no nos quepa duda que estas corrientes de pensamiento alcanzarán al grupo o personas y dejarán su mensaje en sus cuerpos mentales.

El hecho de que cada uno de los cuerpos mencionados esté constituido de materia más sutil o etérica uno respecto a otro, no significa que no cumplan una misión o que sus acciones no tengan sus efectos. Por ejemplo, la repetición de un hecho hace que el cuerpo etérico cree un hábito; la repetición del deseo de consumir tabaco o alcohol crea apego o pasión hasta el punto de verse la persona dominada. Respecto a la mente, aunque su actividad no sea tan fácilmente demostrable, es más poderosa que los demás cuerpos y por eso les domina o puede dominar. En realidad la mente es creadora puesto que todo lo creado por el hombre tiene su origen en ella, y está capacitada, entre otras muchas cosas, para comunicarse con otras mentes. Las imágenes que llegan a los ojos gracias a las ondas de luz (vibraciones electromagnéticas) y que luego se traducen en impulsos nerviosos para llegar al cerebro, son las que capta la mente (puesto que es etérica y compenetra al cerebro físico) y de estas imágenes es de donde extrae el conocimiento el yo (también representado como voluntad) Cuando el yo desea expresarse utiliza la mente para razonar el hecho, ésta pone en actividad el área del cerebro correspondiente y, por último, lo expresa por medio del sistema nervioso como palabra u obra.

En el caso de los muertos es diferente puesto que no tienen cerebro físico ni sentidos, pero eso no representa un inconveniente sino lo contrario porque las mentes se comunican directamente y las formas de los pensamientos son tan reales en ese mundo como los objetos en nuestro mundo físico. Cuando una persona abandonan su cuerpo definitivamente comienza otra forma de vida muy diferente a la terrestre por el hecho de no tener sentidos físicos con que expresarse, como consecuencia se ve obligada a vivir internamente sintiéndose mucho más identificado con su mente que lo que lo estaba aquí en la tierra. Por otro lado, el cuerpo de deseos hace las veces del físico y “encuentra” toda clase de expresión (salvo pocas excepciones) para que el hombre pierda la comunicación con el mundo físico, con la particularidad de que cuanto más poderosa sea la barrera que impide expresarse más receptividad interna hay respecto a lo que proceda de las mentes y del mundo de pensamiento.

Esto es así hasta el punto de que, cuanto más desarrollo espiritual haya obtenido una persona en su vida física, más poder interno, de comunicación y de expresión tendrá en esos mundos superiores. Así es que, un pensamiento de amor fraternal o de cariño a una persona fallecida le es más real y le causa más efecto que si se le dijera ante ella misma o físicamente. Los pensamientos de ayuda, consuelo amor, etc., (excepto los que pueden atraerles en algún sentido hacia la tierra) dirigidos a un fallecido no solo le darán paz y amor sino que también le ayudarán a atravesar mucho antes las regiones inferiores de ese mundo. Es triste que estas personas no puedan verse ayudadas por sus familiares y amigos por el hecho de no conocer o no creer en esta enseñanza, pero lo cierto es que cuando se envía un pensamiento con voluntad y concentración en la imagen del ser querido fallecido, este pensamiento actuará como un Ángel Guardián.


Francisco Nieto

1 comentario:

Estrella dijo...

Querido amigo Francisco, de todo corazón te deseo mucho Amor y Felicidad para el nuevo año 2011.
Muchas gracias por tu blog.
Un abrazo de Estrella