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sábado, 11 de junio de 2011

EL ORIGEN DEL UNIVERSO (II)



Esta primera actividad del Ser Supremo hace que la Substancia Raíz Cósmica tenga todas las magnitudes y extensiones posibles para que cualquier Jerarquía o Dios individual pueda manifestar Vida en su propia creación según sean sus posibilidades evolutivas. Por tanto es preparada como campo de operaciones donde las Jerarquías Creadoras puedan formar las Constelaciones, en sentido físico, así como los Esquemas de Mundos en sentido espiritual. Esta Substancia Raíz Cósmica responde a cualquier “invocación” o “vibración” causada por las Jerarquías y Dioses y, como en realidad contiene la doble polaridad de Espíritu-Materia, de ella se forman los mundos de diferentes grados de materia y vibración. Dada la gran variedad de vibraciones, ángulos, formas, etc. de los átomos primarios a partir de la influencia de los Aspectos del Ser Supremo, se forman las agrupaciones en los diferentes niveles según el principio de selectividad, por tanto a cada mundo y división (o dimensión) le corresponde un tipo específico de átomo y, a su vez, un determinado grado de conciencia. Como hemos dicho, el Ser Supremo está ayudado por Siete Jerarquías Creadoras, también llamadas “Los Siete Espíritus ante el Trono”, que ya comenzaron su evolución en otras manifestaciones anteriores.




Podríamos concluir esta exposición diciendo que los mundos de más elevada vibración y más sutil substancia ocupan mayor espacio que los más cristalizados y densos, por tanto, el Séptimo Plano Cósmico (comenzando por el superior o Ser Supremo) donde crea nuestro Dios es el que menos espacio ocupa, (de forma similar a nuestro cuerpo físico que es el que menos ocupa respecto al cuerpo etérico, astral, mental, etc.) sin embargo es infinito a la visión del ser humano. Esto es lógico si pensamos que en este plano cósmico donde se encuentra la materia que llamamos física, es el campo de operaciones de una gran cantidad de Dioses como nuestro Creador que, a su vez, están evolucionando dentro de la manifestación de otros Dioses más elevados que son los creadores de las Galaxias y Constelaciones.




A partir del trabajo básico e imprescindible del Ser Supremo ayudado por las Jerarquías Creadoras, se constituyen el resto de los Mundos Cósmicos según las necesidades de sus creaciones. Estas Jerarquías estructuran la Substancia Raíz Cósmica teniendo en cuenta los esquemas del Ser Supremo y sus propios esquemas, además son los encargados de mantener la manifestación a través de su propio Poder y Aspecto también llamado “Rayo”. A partir de estas Siete Jerarquías y según se van formando los Mundos Cósmicos, otros se van haciendo cargo de cada una de las subdivisiones de los mundos, donde utilizarán la Substancia Raíz Cósmica y sus principios de poder para dar la “densidad” necesaria según las necesidades del Plan Divino. La formación de los Planos y Subplanos Cósmicos está basada en la combinación de los éteres o átomos primarios de forma similar a la formación de los elementos químicos de nuestro planeta los que a su vez están formados por diferentes átomos físicos.

EL SISTEMA SOLAR: Sabemos que la Ley de Polaridad existe en todo el Universo manifestado y, según la memoria de la naturaleza así como la información de las Jerarquías Creadoras que guían la evolución de la humanidad, toda manifestación tiene su origen en los Tres Aspectos Divinos de sus creadores obrando sobre esa misma Substancia Raíz Cósmica compuesta de Espíritu-Materia. Por tanto, nuestro sistema solar no puede ser diferente, nuestro Dios se manifiesta gracias a sus aspectos de Voluntad, Amor y Actividad; aspectos que nosotros también estamos desarrollando como Espíritus diferenciados por Él mismo y a través del renacimiento en cuerpos físicos.




Pero lo mismo que nosotros tenemos nuestro origen y estamos desarrollando esos poderes gracias a la labor de Dios y de otras Jerarquías Superiores, así mismo, Dios ha tenido su origen y ha llegado a ser un Dios Creador de un Sistema Solar gracias a otras Jerarquías Superiores a Él. Por tanto, parece ser, que el origen del esquema de mundos donde nosotros estamos evolucionando (como de nuestro sistema solar) está relacionado con un trabajo de incalculables proporciones donde están implicadas las jerarquías e iniciados de los grupos de estrellas que conocemos como Osa Mayor, las Pléyades y la Estrella de Sirio.




“Como es arriba es abajo” y si el Ser Supremo se manifiesta a través de Siete Grandes Planos Cósmicos, nuestro Dios lo hace en el séptimo Plano Cósmico del Ser Supremo copiando ese mismo esquema y, por tanto, creando Siete Mundos de diferente grado de densidad de “materia” o vibración. Pero lo mismo que nosotros utilizamos un cuerpo físico, Dios utiliza el Sistema Solar como campo evolutivo propio y para sus oleadas de espíritus; y lo mismo que nuestro verdadero ser tiene su origen (como chispa divina) en Dios, así mismo, toda chispa divina sea del grado de conciencia que sea, tiene su origen en el Ser Supremo con la única diferencia de que el “nacimiento” de esa “Conciencia Individual” puede tener lugar en diferentes niveles dentro de los Siete Planos Cósmicos. Así es que nosotros, como individuos, tenemos nuestro origen y hemos nacido del Ser que llamamos Dios porque Él nos ha diferenciado de Sí Mismo, sin embargo, la vida espiritual es una en el Ser Supremo y, por tanto, nosotros y nuestro Dios tenemos nuestro origen en el Ser Supremo que es la primera manifestación de lo Absoluto.




Es lógico pensar que lo mismo que nosotros somos un Rayo de la Chispa Divina (Mónada o Espíritu Virginal) diferenciada en el Mundo de los Espíritus Virginales pero desarrollando los poderes del Triple Espíritu desde las regiones superiores del Mundo del Pensamiento y gracias a los cuerpos “materiales” que llamamos personalidad, nuestro Dios tenga centrada Su conciencia en el Tercer Plano Cósmico (mental) pero que se manifiesta físicamente en el Séptimo o Físico. Por tanto, lo mismo que nosotros no somos la personalidad pero sí obtenemos fruto de ella en cada manifestación (renacimiento) así mismo Dios obtiene cierto desarrollo de cada una de sus manifestaciones físicas aunque su verdadero Ser se encuentre en otro Plano Cósmico por encima del Séptimo.




Nosotros estamos evolucionando para alcanzar la meta que llamamos “Dios” y Su Conciencia y para ello debemos prepararnos para ir recibiendo las iniciaciones, según alcancemos esas iniciaciones así obtendremos “poder” para ser superhombres, semidioses y finalmente dioses. Parece ser que en cada iniciación asisten al menos tres Seres de gran espiritualidad y Poder, los que (según cuál sea la iniciación) manejan ciertas energías que pueden estar relacionadas con otros planetas, mundos, sistemas solares o incluso constelaciones. Por tanto, antes de la manifestación de Dios, Él tuvo que ser también iniciado en algún grado cósmico que le permitiera ser creador de nuestro sistema solar, de ahí que podríamos pensar que nuestro Dios y su creación están íntimamente relacionados con otros Dioses que le “iniciaron” desde la Jerarquía gobernante de Sirio. De ahí, por tanto, procede el esquema de mundos creados por Dios.






Francisco Nieto

1 comentario:

man with desire dijo...

EL COMIENZO DE TODO. Al comenzar nuestro estudio, deberíamos comenzar con el origen del universo. Ya hemos notado que la teoría más común es que el universo llegó a existir de solo, y después de eso la vida en la tierra evolucionó y comenzó a aparecer poco a poco. Este punto de vista basado en la materia supone la idea de que tiempo y materia son los únicos prerrequisitos necesarios para hacer posible la existencia de algo –la posibilidad de un Creador ni siquiera es considerada.
Sin embargo, el punto esencial es que el universo debe haber tenido un comienzo y que no puede ser eterno e infinitamente antiguo. Hasta las teorías de varios científicos indican eso. Cuando hablan del ‘big bang’, del nacimiento de galaxias, estrellas, del sistema solar y la tierra, presuponen que debieron tener sus comienzos. Están al tanto del hecho que eso no estuvo siempre ahí, aunque no crean en un proceso especial de creación. No toman a Dios en cuenta, pero de todos modos basan sus teorías en el hecho de que todo comenzó alguna vez.

http://www.jariiivanainen.net/cualeselorigendetodo1.html