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viernes, 31 de mayo de 2013

FORO ROSANET "Causa y efecto" (VII)



Queridos amigos de Rosanet:


A propósito del intercambio de opiniones que han tenido como origen el mensaje de Julián, y en concreto la frase:

"Es cierto que no debemos hacer a los demás a los demás, lo que no queremos que nos hagan a nosotros, pero también es cierto que no debemos permitir que los demás nos hagan a nosotros lo que no seríamos capaces de hacerles a ellos"

Debo decir que disiento del contenido de las opiniones tanto de Paco como de Jorge, y que en ningún momento se me ocurrió interpretar la frase de Julián tal como lo han hecho estos dos amigos. Me ha llamado mucho la atención la respuesta de Paco -que como casi siempre no me ha dejado indiferente- y me ha parecido desmesurada tanto en cuanto a la forma como en cuanto al contenido.

Ya desde el principio dice Paco:

"Es una máxima peligrosísima y totalmente opuesta a la Filosofía Rosacruz, al pensamiento cristiano y hasta a la evolución".

A mí me produjo una especie de escalofrío este tremendismo expresivo. Sobre todo cuando en las siguientes frases me da la impresión de que no ha entendido el sentido de la frase que Julián transcribió, al menos como yo la entendí. Pregunta Paco: "¿Qué lugar tiene el perdón en esa filosofía?", dando a entender con ello que quien comparte la postura de Julián no perdona a los que le ofenden; y yo no he visto en ninguna parte de la frase que se aconseje no perdonar a quien logre ofendernos, a pesar de que intentemos evitarlo.

Sigue diciendo Paco: "Yo no debo erigirme en juez de lo que los demás deben hacer...", dando a entender otra vez que el que comparte aquel punto de vista está situándose a sí mismo en una posición juzgadora, peyorativamente hablando, del comportamiento ajeno. Y tampoco en este punto he visto que eso esté implícito en la frase de Julián; yo interpreto que usando el propio raciocinio, tenemos el derecho y el deber de discriminar tanto los actos propios que puedan afectar a otros, como los actos ajenos que puedan afectarnos a nosotros. Y cuando nuestra conclusión sea que un posible acto nuestro puede ser perjudicial para otro, evitarlo. Y cuando veamos que un acto de otro nos perjudica, procurar evitarnos ese perjuicio de una manera racional, civilizada y no necesariamente de una manera violenta o inapropiada.

Sigue diciendo Paco: "¿Cómo voy a pagar el Karma que necesariamente he de pagar?" y esto me parece una trampa tanto desde el punto de vista de la Filosofía Rosacruz, como del pensamiento cristiano y hasta de la evolución; porque el mensaje que parece desprender esta reflexión es que todas las cosas malas o buenas que me han de pasar están ya determinadas por una causa previa que está produciendo unas consecuencias actuales. Y sabemos que eso no es así. Es posible que el que me está perjudicando o intentando perjudicar, consciente o inconscientemente, esté poniendo en movimiento una serie de causas "epigénicas" -permitidme la palabra- que no tengan nada que ver con mi pasado.

También me parece muy sesgada la siguiente matización de Paco: "¿Respondiendo a la violencia con más violencia?". Tampoco he visto en la frase de Julián ninguna alusión a que se deba evitar el que otro nos dañe, por el método de emplear la violencia contra él.

Sigue citando Paco a las Escrituras cuando dice: "Mía es la venganza dice el Señor". Y esa venganza viene a través de la Ley de Retribución y no por medio de nuestra violencia." Lo cual está sugiriendo claramente que la frase de Julián recomiendo vengarse de quien nos ofende. Y tampoco he leído eso en la mencionada frase.

Luego sigue escribiendo Paco: "¿cómo quieres que el otro sepa lo que tú le harías y se adapte a ello?". Pues muy fácil: hablando se entiende la gente.

"y cómo le vas a impedir que te haga algo cuando aún no sabes lo que te va a hacer? ¿Vamos a ir por el mundo diciendo a los demás: oye, te voy a hacer tal cosa que te va a perjudicar, pero antes te quiero preguntar si tú me lo harías a mí?" Esta frase me parece una clara intención de caricaturizar, para así desvirtuar haciéndola grotesca, la intención de la frase de Julián.

"Por tanto, Julián, esa frase, si bien al leerla suena redonda, es el resumen de la llamada "ley de la selva", es insostenible por ilógica, por inaplicable y, sobre todo, por radicalmente opuesta a las Enseñanzas que se supone compartimos y defendemos". Mi opinión es que no se trata en absoluto de la ley de la selva, que no es insostenible, ni ilógica ni inaplicable y tampoco radicalmente opuesta a las Enseñanzas que se supone compartimos y defendemos. Es una actitud que aplicamos continuamente en nuestra vida cotidiana y que me parece además muy sana. Me refiero a lo que me sugiere la frase de Julián a mí, no lo que le sugiere a Paco, ya que evidentemente hemos hecho lecturas distintas de la misma.

Respecto a utilizar citas de la Biblia para sustentar mis argumentos en cualquier debate, nunca me ha gustado, porque pienso que eso coarta e intimida a mi interlocutor.

Un saludo. Manuel Padrón.


Dicho esto, me creo en la necesidad de volver al tema suscitado por la frase de Teresa, replicada por Julián y Néstor e ilustrada por Mario con nuevas preguntas.

Si se repasa atentamente todo lo que hemos expuesto en los últimos días entre todos, se llega a la conclusión de que, en el fondo, todos estamos diciendo lo mismo.

Estudiemos concentradamente la frase aportada por Julián (no de Julián) y que dice: "...no permitir que los demás nos hagan lo que no seríamos capaces de hacerles a ellos."

Como dije ya, la frase es muy redonda, pero inaplicable. Veámoslo con un ejemplo que puede ser el robo. La frase, entonces, quedaría así: "...y no permitir que los demás me roben, porque yo no soy capaz de robar".

Queda muy bien. Pero ¿cómo evito que me roben (o que me insulten o me secuestren o me maltraten o me exploten)?

Porque, yo no sé que me van a robar (o a lo que sea) hasta que me lo hacen. Por tanto, no puedo "evitar" que me lo hagan. Y la norma de conducta aconsejada no se puede aplicar.

Sigamos el análisis, concentrados en el tema. Partimos de la base, que todos aceptamos, de que no somos perfectos, lo cual quiere decir que cometemos errores y eso, en nuestra Filosofía, quiere decir que perjudicamos a otros con nuestros pensamientos, palabras u obras.

Bien. Yo no soy perfecto. Supongamos, pues, que tengo el vicio o el hábito o la tendencia de calumniar. ¿Cómo podrán mis víctimas, aplicando como norma de vida la frase que estudiamos, evitar que los calumnie, si no saben si lo voy a hacer, ni cuándo?

Y, si mi defecto fuera también el de matar, ¿cómo podrán evitarlo si no saben que voy a hacerlo?

Pero es que, si profundizamos más y soy yo el que aplico esa norma de conducta, trataré de evitar que me "golpeen" o que me "insulten" o me "secuestren" (porque eso yo no lo haría a los demás), pero no evitaré que me calumnien o me maten, porque esas dos cosas yo sí que las haría, según hemos visto arriba.

Por tanto, si cada uno nos convertimos en los que deciden lo que deben hacernos los demás, en función de lo que nosotros les haríamos (con todas nuestras imperfecciones, que todos aceptamos), estaremos, como yo decía, en la "ley de la selva".: cada uno hace lo que él "cree" que puede hacer y no permite que le hagan lo que él "cree" que no deben hacerle.

Por eso es precisa una norma general de carácter superior e impersonal, que sirva para todos, aunque cada uno - y ahí está el problema - la interprete según sus luces y su nivel evolutivo.

Y en eso estamos: Hay una norma superior y general (las leyes naturales, los mandamientos) y, para cuando nuestras luces no nos permiten llegar al mínimo exigido para la convivencia pacífica, están el código penal, civil, etc.

Y es en base a esas otras leyes como podemos luchar contra quienes pretenden atacarnos, pero sólo cuando lo sabemos de antemano o estamos siendo víctimas, pues antes de saberlo, es imposible.

Ya dije en un correo anterior que es perfectamente lícito y aún obligatorio el denunciar los delitos, y lo es la persecución de los delincuentes, etc. Como lo es la legítima defensa.

Todo eso en los campos civil y penal. Pero en el nuestro, en el moral, debemos ejercer esos derechos con amor, con comprensión, sin odio, sabiendo que el otro es un hermano ofuscado y equivocado y que su salvación (su evolución) la desea tanto Dios como la nuestra. O quizá más, a juzgar por la parábola del Buen Pastor.

De todos modos, dado que cada hombre es una especie, habrá siempre distintas sensibilidades. Y cada uno sabrá en cuál de ellas quiere - o puede - situarse. Para ilustrar esto, referiré una historia muy gráfica y aclaratoria:

"Cuentan que un hombre muy santo vio en un estanque a un escorpión ahogándose en el agua. Sin dudarlo, metió la mano en ella y lo sacó para salvarlo. Pero el escorpión le picó en la mano y le hizo retirarla, con lo que aquél volvió a caer al agua. El Hombre santo volvió a repetir la operación y el escorpión volvió a picarle con el mismo resultado. Y, cuando ya había repetido tres veces todo el proceso, un observador que había presenciado la escena le dijo:

- ¿Por qué intenta salvarlo si le pica cada vez?

Y el hombre santo respondió:

- En su naturaleza está el picarme. Pero en la mía está el salvarlo."

Tenemos ahí varias posturas. La mayor parte de los hombres hubieran dejado ahogarse al escorpión. El que preguntó admitía que se intentase salvarlo, pero una vez. Y el hombre santo estaba dispuesto a salvarlo "setenta veces siete". Cada uno, pues, tiene derecho a situarse en la postura que más le cuadre a su modo de ser, a su nivel evolutivo. Pero a nosotros, estudiantes de lo oculto, aspirantes a lo más sublime a que el hombre puede aspirar, se nos exige lo máximo, bien entendido que "el Sendero es angosto y empinado" y que nadie nos ha obligado a hollarlo. Pero que, una vez decididos a hacerlo, no podemos volver la vista atrás y alabar las posturas de los que no han tomado esa decisión.

Por lo menos, esta es mi visión del asunto.

Que las rosas florezcan en vuestras cruces. Paco

domingo, 19 de mayo de 2013

Foro rosanet "CUSA Y EFECTO" (VI)



Queridos Amigos


En realidad es alarmante lo que ocurre a nivel masivo en aquellas hermosas tierras de Afganistán. Este es un claro ejemplo de cómo allí el mal lleva la mejor parte. Las prerrogativas y privilegios están cruelmente desbalanceados en favor de los varones.

Pero, surgen aquí por lo menos dos asuntos a considerar. 1. A la luz del tema que venimos mirando, Cómo opera en esta caso la Ley de Consecuencia?.

Max Heindel, en Enseñanzas de un Iniciado, Pág. 80-82, en "Luz Mística sobre la Guerra Mundial" nos cuenta como en el año 260 Antes de Cristo, los Romanos agredieron y derrotaron a Cartago y posteriormente varios siglos más tarde, no hace mucho, Los Cartaginenses renacieron en Prusia mientras que los Romanos aparecieron en las Islas Británicas y de nuevo estalló el conflicto... y afirma que "las medidas adoptadas para garantizar la repetición de la catástrofe deben ser tales que no solamente aseguren la paz para esta vida, sino para aquellos futuros días de vida, en los que nos encontremos en otra apariencia exterior con aquellos que estuvimos hace poco luchando".

La pregunta entonces sería, "¿Cuáles serían las medidas necesarias para prevenir que esto siga ocurriendo en el futuro, y evitar que cuando en Afganistán se inviertan los papeles, los hombres de hoy pasen al papel de mujeres?

2. Qué podemos hacer a nivel espiritual para que el trabajo de Cristo de hacer que reine la hermandad entre todos, sea realidad en Afganistán y en todas partes?

En amoroso servicio Jorge



En respuesta a las preguntas de Jorge, se me ocurre que -para evitar que se repita la misma situación, a la inversa, en un próximo renacimiento, y a la luz de lo que explica Max Heindel en los párrafos a los que Jorge alude- lo que deberíamos hacer es luchar para que dejen de tomarse esas medidas actuales en contra de las mujeres. Me refiero a una lucha pacífica, es decir, intentar convencer a los hombres y dirigentes de Afganistán de que cambien esas leyes tan retrógradas.

Pero no tengo ni idea de cómo se puede hacer esto. Menos aún desde el sitio en el que estoy yo.

También preguntas, Jorge, por las medidas espirituales que deberíamos tomar. ¡Me siento tan impotente! Sin duda hay que pedir por esas mujeres. Mandarles valor, fe, fortaleza, perdón, ánimo... todo cuanto se nos ocurra les vendrá bien, pero hemos de hacerlo.

Sé que cada uno de nosotros está colocado en el sitio que le corresponde, precisamente para cumplir con su misión en la vida, cobrar lo que se nos debe y pagar lo que debemos (como explicaba Paco en su carta y que me hizo reflexionar mucho). También hay un escrito de paco sobre el amor que dice que si eres feliz, cuando otro no lo es, aún no sabes lo que es el amor (más o menos, no recuerdo las palabras exactas). Aplicando eso a las mujeres de Afganistán, al hambre del mundo, etc... muchas veces me siento mal, por estar gozando yo de tantos bienes cuando otras personas lo están pasando tan mal. Sin embargo, por otro lado, entiendo que los que me rodean necesitan de mí, y me necesitan alegre, y necesitan que les sirva amorosamente con los dones que Dios me ha dado.

Recuerdo a un profesor de física y padre de una amiga mía del colegio, que tenía a toda su familia amargada, porque él siempre les estaba diciendo lo triste que estaba por no haber ido a las misiones a hacer una buena labor. Sin duda que, con sus remordimientos, estaba descuidando a su familia, a la que por ley Divina le correspondía cuidar.

Os cuento todo esto, porque el próximo puente de la Inmaculada Concepción, me voy con Maurice a visitar a Axel a Hamburgo. Él está allí viviendo en el apartamento de un amigo, y nos ha dicho que los días en que estaremos nosotros allí, nos iremos a un hotel de lujo, para estar más cómodos. Ya os podéis imaginar que los hoteles de lujo no tienen para mi ningún atractivo especial y que por mi gusto estaría en otro sitio o haciendo otras cosas. Sin embargo, para mi marido eso es un regalo que nos hace, yo no puedo despreciarlo ni disgustarle...

No todos podemos ser, ni tenemos la capacidad para ser, (aunque nos gustaría) una Madre Teresa de Calcuta. Quiero decir con ello, que debemos dar primero a los que tenemos cerca, que por algo hemos sido colocados allí y además hacer cuanto podamos y siempre que podamos, todo lo posible para ampliar nuestro campo de acción y extendernos hacia el mundo entero.

Por otro lado, pero, se me cae la cara de vergüenza, cuando pienso en esas pobres mujeres, en los niños que pasan hambre, en... Por ello me pregunto yo también: ¿Qué podemos hacer?, ¿Qué puedo hacer? ¿Cuál es la mejor manera de ayudar al mundo entero?...

De la parte mundana y material del asunto, nada se me ocurre al respecto que pueda hacer yo, así que agradeceré ideas o acciones que ya alguien conozca y que sean buenas y efectivas.

De la parte espiritual, se me ocurre, aparte de lo dicho más arriba, esforzarme al máximo en mejorarme, en vencer mis defectos, vicios, fallos... y hacerme lo más pronto posible un auxiliar invisible consciente, para poder hacer por las noches, todo aquello que de DÍA me es imposible. Durante la noche todos somos libres para ir allí donde deseemos, para estar junto al enfermo, al amargado, al deprimido, al rechazado, al que sufre, al necesitado... Esforcémonos, esforcémonos todos más en conseguir nuestra meta y formar un numeroso ejército de Auxiliares Invisibles al servicio de la humanidad.

Vuestra... Teresa.



Queridos rosanistas y especialmente Julián.

Comprendo perfectamente que la situación en tu país no es normal. Y que resulta muy fácil hablar cuando uno no está siendo víctima de nada y en plan teórico. Pero es que nuestra filosofía no es para cuando no pasa nada, sino para cuando pasa. Cristo dijo, muy claramente: "Si amáis a los que os aman ¿qué mérito tenéis?" Y añadió que "El Sendero es angosto y empinado". Claro que la víscera, la Personalidad, la costumbre, la tradición, nos están exigiendo la revancha, la venganza, el "que les hagan a ellos lo mismo que ellos hacen". Y es comprensible. Pero no es cristiano. Y mucho menos es rosacruz. Esas personas que hacen esas barbaridades son nuestros hermanos. Y, como tales, hemos de considerarlos. Espíritus Virginales en evolución, como nosotros, pero un poco más atrasados. Y que necesitan nuestra ayuda. Otra cosa es que debamos hacer lo posible por evitar ser sus víctimas y tengamos la obligación - porque en todos los países civilizados es una obligación cívica - el denunciarlos y el detenerlos y separarlos de la sociedad, ya que han demostrado que no son capaces de vivir en su seno, para rehabilitarlos y, una vez logrado, para que se unan a todos y colaboren en el adelanto común.

Pero de tus palabras no parecía desprenderse eso. Yo interpreté, por lo menos, que contenían cierta dosis de deseo de revancha, de violencia como respuesta a la violencia.

En España está cundiendo también esa manera de pensar porque ETA se dedica desde hace más de treinta años a, un día sí y otro también, cometer un acto de terrorismo irracional, sin justificación alguna más que el deseo de desestabilizar el país. Pues bien, fijaos, voy a relatar algo que vale la pena que todos conozcáis: Hace unos años, cuando Eta mataba más aún que ahora, en uno de sus atentados en Madrid, fueron víctimas accidentales - pasaban junto a un coche que, al parecer, era el objeto del atentado - una madre y su hija de unos catorce años. Ambas se quedaron sin piernas, como consecuencia de la explosión que las alcanzó. Toda España pudo verlas, a las dos, sin piernas, quejándose de dolor, antes de que las asistencias se las llevasen al centro hospitalario. Y todo el país quedó excitado y conmocionado y lleno de odio por los malvados causantes de aquello. Pues bien, ese mismo día, esta niña, llamada Irene Villa - es un nombre para el recuerdo - secundada por su madre, la otra víctima, cuando todo el país esperaba las acostumbradas frases revanchistas, ésta niña de catorce años dijo ante las cámaras de la televisión: "Yo los perdono de corazón, porque no saben lo que se hacen".

Pues bien, aquellas palabras de aquella niña, condenada brutalmente para toda la vida a estar sin piernas, conmocionó mucho más las conciencias - tanto de los de ETA como las de los demás - que todas las manifestaciones de deseo de venganza. La mayor parte de los familiares de las víctimas, claman por que se les detenga y reciban el justo castigo, poniendo el énfasis en éste último. Hasta ha habido un personaje público a cuyo hermano asesinaron y que dijo algo que ha quedado como acuñado: "Ni olvido ni perdono". He de aclarar que esta persona, si bien es española y muy conocida, es de raza y religión judía. ¿Veis la diferencia? ¿Qué pensáis que hace reflexionar más al terrorista? ¿El que le dice que no lo perdona y con ello le está dando pie para acabar con él, ya que sabe que no le ha perdonado? ¿O el que le dice que lo perdona porque no sabe lo que está haciendo? Eso es lo quedemos reflexionar todos y tener claro: sí a la persecución de los delincuentes y a su detención, juicio justo, cárcel, si se les condena, y rehabilitación. Pero, aparte, en la parte que, como estudiantes rosacruces nos concierne, perdón. Perdón sin condiciones y con nuestras oraciones para que vean pronto la luz. Por lo menos, yo lo veo así. Que las rosas florezcan en vuestras cruces y que las vibraciones espirituales inmensas que desde mañana van a empezar a anegar el mundo, os inunden de amor por todos los seres. Paco

domingo, 5 de mayo de 2013

Foro rosanet. Causa y Efecto V



Jorge Rey, nos hablaba de utilizar nuestra carta astral como un medio para conocernos mejor a nosotros mismos. En cada vida, nacemos con el conjunto de todo lo que hemos logrado y de lo que aún tenemos que lograr. Ello viene representado por nuestros planetas y sus aspectos, y se me ha ocurrido que (tal y como dice Elman Bacher), si cada planeta representa a una persona o personas y sus aspectos las reacciones que ellos provocan en nosotros, será lógico suponer que cuanto sucede a mí alrededor, no es más que una representación de lo que hay en mi interior.


Todo ello me permite poder enfocar mi vida, lo que me sucede y con lo que me encuentro desde una nueva perspectiva. Así, cada persona es vista para mí como un espejo en el que veo representadas mis propias faltas internas, cuando ella estimula mis estados internos aún por regenerar -aspectos negativos-. Así pues es un buen medio de conocerme a mi misma el estudiar mis reacciones hacia las otras personas y cuando ellas provocan envidia, celos, rabia, resentimiento, desprecio, odio, malestar, pesar, pena, sospecha... y un sinfín de estados negativos más, me tomaré a partir de ahora a esa persona como a mi mejor maestro, ya que el aparecer en mi vida sirve para hacerme consciente de mis estados negativos y me da la posibilidad de regenerarme y hacer con ello un servicio a mí misma, a la persona en cuestión y a la sociedad en general. Sólo por hacer esto, mi reacción hacia esa persona ya cambia, pues de repente pasa de ser algo molesto en mi vida, para convertirse en alguien con quien tengo una deuda de gratitud por el servicio que me presta al permitir conocerme mejor. A partir de ahora ya puedo pedir a Dios por ella, puedo mandarle buenos pensamientos y esforzarme en buscar únicamente lo bueno y positivo que hay en ella y en nuestra relación. Todo ello producirá un cambio en mi interior y si esa persona sabe usar positivamente de su libre albedrío, también se producirá un cambio en ella. Habré hecho con ello un buen trabajo alquímico y un servicio a la humanidad sin resonar de tambores.

Puede ocurrir también que la persona en cuestión no cambie positivamente. Ya que todos somos libres ella tiene derecho a elegir. Según Elman Bacher, ésta es una de las experiencias más dolorosas que nos podemos encontrar en la vida. Es decir que una persona esté usando siempre, con respecto a otra, sus aspectos positivos y regenerados y que la otra en cambio siga respondiendo negativamente. Dice él que entonces, al cabo del tiempo, lo que sucede es que la relación se rompe y la persona positiva sigue su camino ascendente y la negativa toma un camino descendente, en el que tendrá que aprender de otras formas más drásticas lo que no ha querido aprender ahora.

Es curioso la de cosas que voy descubriendo desde que he decidido tomar mi vida desde esta nueva perspectiva. Me doy cuenta, por ejemplo, de que cada vez que me quejo de tal o cual persona y hablo de ello con un amigo, no hago más que reflejar mis propios estados aún por regenerar; además de que con ello lo único que consigo es aumentar el mal en esa persona y en mi misma. Eso es cierto y lo he comprobado, durante muchos años, y aún me cuesta ahora, no he hecho más que quejarme de mi ex marido. Debo deciros que Clara me abrió los ojos un día cuando me dijo que yo estaba siendo igual que él y que ya no le gustaba tanto estar conmigo. Y es que Dios y la Vida nos enseñan de muchas maneras, pero es más cómodo andar ciegos, sin ver nada, quejándonos, criticando, llorando, desprestigiando al prójimo... ¿Cuándo nos daremos cuenta de que cuanto sucede alrededor nuestro no es más que una representación de lo que llevamos dentro escondido, y Dios nos lo pone en plena vista para que nos demos cuenta de ello? ¿Os dais cuenta de que una vez comprendido esto bien con la cabeza y vivirlo de veras, dejaremos de hacer muchas cosas negativas que veníamos haciendo? ¿Quién se atreverá a criticar si sabe que cada vez que lo hace está mostrándose a sí misma, está diciendo: "mira que defectos llevo yo en mi interior"?.

Al respecto de lo que voy diciendo, se me ocurre pensar en nuestras parejas. ¡Cuantas veces me he quejado yo de mi marido! Con eso ocurre lo mismo que con todo. Él no es más que un reflejo del hombre que hay en mi interior. Si no me gusta como es el hombre que me ha tocado, he de trabajar sobre mí misma. He de trabajar mi propia voluntad y hacerla más positiva. Y los hombres habrán de trabajar en su propia imaginación si quieren cambiar algo en sus mujeres. He de esforzarme en ver cada DIA sus cosas buenas, todo lo positivo y no tenerle en cuenta lo negativo. Todos soñamos en la vida (y yo la que más), en encontrar a ese ser ideal que nos complemente y que nos colme de felicidad (el mismo Max Heindel dice que no hay felicidad más grande en la tierra que encontrar a ese ser). Sin embargo, es imposible que encontremos a ese ser hasta cuando no lo hayamos formado en nuestro interior. El hombre o la mujer de mi vida no son más que el reflejo del hombre y la mujer que existen en mi interior y que yo he ido amoldando a lo largo de mis existencias anteriores. Me conviene pues, si quiero en mi próxima vida ser un hombre o una mujer mejor, trabajar con el compañero que tengo ahora en vez de huir e intentar encontrar fuera lo que aún no he formado dentro de mí, lo cual, es imposible por más que me empeñe.

Por todo lo dicho anteriormente, se me ocurre que nos ahorraríamos muchos sufrimientos si dejásemos de soñar en encontrar aquí en la tierra a ese ser. Está bien pero que lo idealicemos en otras personas, ya que así estimulamos el bien en ellas y en nosotros, pero hemos de ser también realistas.

Según la filosofía Rosacruz, nacemos alternativamente como hombres y mujeres. Así pues mi alma es la misma cuando nazco como hombre que cuando nazco como mujer, ya que en ella está siempre el conjunto de todo lo que he logrado. Mi complemento, pues, mi media naranja, la que encaja conmigo perfectamente no puede estar en la tierra al mismo tiempo en que lo estoy yo, ya que soy yo misma. De ahí nuestra búsqueda incansable de nuestra otra mitad, nuestra necesidad de unión con otra persona del sexo opuesto, ya que sentimos la necesidad de completarnos, de estar enteros. Sin embargo, esa complementación perfecta, esa unión ideal, esa fusión intensa y esa felicidad que todos deseamos no la encontraremos hasta que no hayamos conseguido encontrar al hombre o la mujer dentro de nosotros mismos, hasta que no seamos como los grandes maestros y tengamos las dos columnas y podamos crear sin la cooperación de otro individuo.

Felicito, por todo lo dicho anteriormente, a quienes hayan encontrado una pareja que les colme de felicidad, pues ello es una indicación de sus logros internos. Los demás no nos desesperemos, pues si trabajamos con lo que tenemos ahora en vez de huir, en la próxima existencia nos encontraremos con alguien mejor y así poco a poco, hasta llegar a ser como los Grandes Maestros.

¡Que Dios os colme de felicidad a todos! Teresa Tió.



Queridos rosanistas y, especialmente Julián A. Giraldo:

Me refiero a tu correo de hoy titulado "Abusos", en el que contestas a Teresa otro anterior. Y siento discrepar de ti en cuanto a la máxima que apuntas como norma de conducta: "No hacer a los demás lo que no queremos que nos hagan a nosotros, pero no permitir que los demás nos hagan lo que nosotros no les haríamos". Es una máxima peligrosísima y totalmente opuesta a la Filosofía Rosacruz, al pensamiento cristiano y hasta a la evolución. Si sólo permito que los demás me hagan lo que yo juzgo que yo no les haría, ¿dónde está mi capacidad de comprensión, de tolerancia, de saberme poner en su sitio? ¿Qué lugar tiene el perdón en esa filosofía? Yo no puedo ni debo erigirme en juez de lo que los demás deben hacer, ni siquiera a mí, sino que lo único que debo juzgar son mis propios actos. Y ahí sí que debo aplicar la norma de no hacer a los demás lo que a mí no me gustaría que me hicieran. ¿Cómo sino voy a pagar el karma que necesariamente he de pagar? ¿Creando mas karma al oponerme a lo que me hacen cuando no me gusta? ¿Respondiendo a la violencia con más violencia? Eso es lo que está haciendo el mundo. Y así va. Pero no es lo que se nos enseña en nuestra escuela. Lo que se nos enseña es, precisamente lo contrario: saber soportar los defectos ajenos, saber comprender al que nos perjudica, rezar por el que nos daña o nos insulta o nos ofende o nos desprecia. Porque nosotros también hicimos eso en otro momento o en otra vida y por eso

aprendimos la lección y ahora nos parece algo reprobable. Y ese que nos perjudica es nuestro hermano. Un hermano que, en ese aspecto, aún no ha visto la luz y al que hemos de ayudar a que la vea con comprensión y tolerancia y no comportándonos como él lo hace. Porque entonces lo que hacemos es retroceder a su nivel. "Mía es la venganza, dice el Señor" Y esa "venganza" viene a través de la Ley de Retribución y no por medio de nuestra violencia.

Por otra parte, estudiando detenidamente la frase que propones, ¿cómo quieres que el otro sepa lo que tú le harías y se adapte a ello? ¿y cómo le vas a impedir que te haga algo cuando aún no sabes lo que te va a hacer? ¿Vamos a ir por el mundo diciendo a los demás: oye, te voy a hacer tal cosa que te va a perjudicar, pero antes te quiero preguntar si tú me lo harías a mí?

Y, en segundo término, suponiendo que alguien nos hace algo que nosotros no le haríamos, ¿qué actitud propone la filosofía que tu frase sugiere? Porque nadie está en disposición de evitar que los demás le perjudiquen.

Por tanto, Julián, esa frase, si bien al leerla suena redonda, es el resumen de la llamada "ley de la selva", es insostenible por ilógica, por inaplicable y, sobre todo, por radicalmente opuesta a las Enseñanzas que se supone compartimos y defendemos. Reflexiona otra vez sobre el tema y lo verás. Por lo menos éste es mi punto de vista. Paco