Entradas populares

domingo, 5 de mayo de 2013

Foro rosanet. Causa y Efecto V



Jorge Rey, nos hablaba de utilizar nuestra carta astral como un medio para conocernos mejor a nosotros mismos. En cada vida, nacemos con el conjunto de todo lo que hemos logrado y de lo que aún tenemos que lograr. Ello viene representado por nuestros planetas y sus aspectos, y se me ha ocurrido que (tal y como dice Elman Bacher), si cada planeta representa a una persona o personas y sus aspectos las reacciones que ellos provocan en nosotros, será lógico suponer que cuanto sucede a mí alrededor, no es más que una representación de lo que hay en mi interior.


Todo ello me permite poder enfocar mi vida, lo que me sucede y con lo que me encuentro desde una nueva perspectiva. Así, cada persona es vista para mí como un espejo en el que veo representadas mis propias faltas internas, cuando ella estimula mis estados internos aún por regenerar -aspectos negativos-. Así pues es un buen medio de conocerme a mi misma el estudiar mis reacciones hacia las otras personas y cuando ellas provocan envidia, celos, rabia, resentimiento, desprecio, odio, malestar, pesar, pena, sospecha... y un sinfín de estados negativos más, me tomaré a partir de ahora a esa persona como a mi mejor maestro, ya que el aparecer en mi vida sirve para hacerme consciente de mis estados negativos y me da la posibilidad de regenerarme y hacer con ello un servicio a mí misma, a la persona en cuestión y a la sociedad en general. Sólo por hacer esto, mi reacción hacia esa persona ya cambia, pues de repente pasa de ser algo molesto en mi vida, para convertirse en alguien con quien tengo una deuda de gratitud por el servicio que me presta al permitir conocerme mejor. A partir de ahora ya puedo pedir a Dios por ella, puedo mandarle buenos pensamientos y esforzarme en buscar únicamente lo bueno y positivo que hay en ella y en nuestra relación. Todo ello producirá un cambio en mi interior y si esa persona sabe usar positivamente de su libre albedrío, también se producirá un cambio en ella. Habré hecho con ello un buen trabajo alquímico y un servicio a la humanidad sin resonar de tambores.

Puede ocurrir también que la persona en cuestión no cambie positivamente. Ya que todos somos libres ella tiene derecho a elegir. Según Elman Bacher, ésta es una de las experiencias más dolorosas que nos podemos encontrar en la vida. Es decir que una persona esté usando siempre, con respecto a otra, sus aspectos positivos y regenerados y que la otra en cambio siga respondiendo negativamente. Dice él que entonces, al cabo del tiempo, lo que sucede es que la relación se rompe y la persona positiva sigue su camino ascendente y la negativa toma un camino descendente, en el que tendrá que aprender de otras formas más drásticas lo que no ha querido aprender ahora.

Es curioso la de cosas que voy descubriendo desde que he decidido tomar mi vida desde esta nueva perspectiva. Me doy cuenta, por ejemplo, de que cada vez que me quejo de tal o cual persona y hablo de ello con un amigo, no hago más que reflejar mis propios estados aún por regenerar; además de que con ello lo único que consigo es aumentar el mal en esa persona y en mi misma. Eso es cierto y lo he comprobado, durante muchos años, y aún me cuesta ahora, no he hecho más que quejarme de mi ex marido. Debo deciros que Clara me abrió los ojos un día cuando me dijo que yo estaba siendo igual que él y que ya no le gustaba tanto estar conmigo. Y es que Dios y la Vida nos enseñan de muchas maneras, pero es más cómodo andar ciegos, sin ver nada, quejándonos, criticando, llorando, desprestigiando al prójimo... ¿Cuándo nos daremos cuenta de que cuanto sucede alrededor nuestro no es más que una representación de lo que llevamos dentro escondido, y Dios nos lo pone en plena vista para que nos demos cuenta de ello? ¿Os dais cuenta de que una vez comprendido esto bien con la cabeza y vivirlo de veras, dejaremos de hacer muchas cosas negativas que veníamos haciendo? ¿Quién se atreverá a criticar si sabe que cada vez que lo hace está mostrándose a sí misma, está diciendo: "mira que defectos llevo yo en mi interior"?.

Al respecto de lo que voy diciendo, se me ocurre pensar en nuestras parejas. ¡Cuantas veces me he quejado yo de mi marido! Con eso ocurre lo mismo que con todo. Él no es más que un reflejo del hombre que hay en mi interior. Si no me gusta como es el hombre que me ha tocado, he de trabajar sobre mí misma. He de trabajar mi propia voluntad y hacerla más positiva. Y los hombres habrán de trabajar en su propia imaginación si quieren cambiar algo en sus mujeres. He de esforzarme en ver cada DIA sus cosas buenas, todo lo positivo y no tenerle en cuenta lo negativo. Todos soñamos en la vida (y yo la que más), en encontrar a ese ser ideal que nos complemente y que nos colme de felicidad (el mismo Max Heindel dice que no hay felicidad más grande en la tierra que encontrar a ese ser). Sin embargo, es imposible que encontremos a ese ser hasta cuando no lo hayamos formado en nuestro interior. El hombre o la mujer de mi vida no son más que el reflejo del hombre y la mujer que existen en mi interior y que yo he ido amoldando a lo largo de mis existencias anteriores. Me conviene pues, si quiero en mi próxima vida ser un hombre o una mujer mejor, trabajar con el compañero que tengo ahora en vez de huir e intentar encontrar fuera lo que aún no he formado dentro de mí, lo cual, es imposible por más que me empeñe.

Por todo lo dicho anteriormente, se me ocurre que nos ahorraríamos muchos sufrimientos si dejásemos de soñar en encontrar aquí en la tierra a ese ser. Está bien pero que lo idealicemos en otras personas, ya que así estimulamos el bien en ellas y en nosotros, pero hemos de ser también realistas.

Según la filosofía Rosacruz, nacemos alternativamente como hombres y mujeres. Así pues mi alma es la misma cuando nazco como hombre que cuando nazco como mujer, ya que en ella está siempre el conjunto de todo lo que he logrado. Mi complemento, pues, mi media naranja, la que encaja conmigo perfectamente no puede estar en la tierra al mismo tiempo en que lo estoy yo, ya que soy yo misma. De ahí nuestra búsqueda incansable de nuestra otra mitad, nuestra necesidad de unión con otra persona del sexo opuesto, ya que sentimos la necesidad de completarnos, de estar enteros. Sin embargo, esa complementación perfecta, esa unión ideal, esa fusión intensa y esa felicidad que todos deseamos no la encontraremos hasta que no hayamos conseguido encontrar al hombre o la mujer dentro de nosotros mismos, hasta que no seamos como los grandes maestros y tengamos las dos columnas y podamos crear sin la cooperación de otro individuo.

Felicito, por todo lo dicho anteriormente, a quienes hayan encontrado una pareja que les colme de felicidad, pues ello es una indicación de sus logros internos. Los demás no nos desesperemos, pues si trabajamos con lo que tenemos ahora en vez de huir, en la próxima existencia nos encontraremos con alguien mejor y así poco a poco, hasta llegar a ser como los Grandes Maestros.

¡Que Dios os colme de felicidad a todos! Teresa Tió.



Queridos rosanistas y, especialmente Julián A. Giraldo:

Me refiero a tu correo de hoy titulado "Abusos", en el que contestas a Teresa otro anterior. Y siento discrepar de ti en cuanto a la máxima que apuntas como norma de conducta: "No hacer a los demás lo que no queremos que nos hagan a nosotros, pero no permitir que los demás nos hagan lo que nosotros no les haríamos". Es una máxima peligrosísima y totalmente opuesta a la Filosofía Rosacruz, al pensamiento cristiano y hasta a la evolución. Si sólo permito que los demás me hagan lo que yo juzgo que yo no les haría, ¿dónde está mi capacidad de comprensión, de tolerancia, de saberme poner en su sitio? ¿Qué lugar tiene el perdón en esa filosofía? Yo no puedo ni debo erigirme en juez de lo que los demás deben hacer, ni siquiera a mí, sino que lo único que debo juzgar son mis propios actos. Y ahí sí que debo aplicar la norma de no hacer a los demás lo que a mí no me gustaría que me hicieran. ¿Cómo sino voy a pagar el karma que necesariamente he de pagar? ¿Creando mas karma al oponerme a lo que me hacen cuando no me gusta? ¿Respondiendo a la violencia con más violencia? Eso es lo que está haciendo el mundo. Y así va. Pero no es lo que se nos enseña en nuestra escuela. Lo que se nos enseña es, precisamente lo contrario: saber soportar los defectos ajenos, saber comprender al que nos perjudica, rezar por el que nos daña o nos insulta o nos ofende o nos desprecia. Porque nosotros también hicimos eso en otro momento o en otra vida y por eso

aprendimos la lección y ahora nos parece algo reprobable. Y ese que nos perjudica es nuestro hermano. Un hermano que, en ese aspecto, aún no ha visto la luz y al que hemos de ayudar a que la vea con comprensión y tolerancia y no comportándonos como él lo hace. Porque entonces lo que hacemos es retroceder a su nivel. "Mía es la venganza, dice el Señor" Y esa "venganza" viene a través de la Ley de Retribución y no por medio de nuestra violencia.

Por otra parte, estudiando detenidamente la frase que propones, ¿cómo quieres que el otro sepa lo que tú le harías y se adapte a ello? ¿y cómo le vas a impedir que te haga algo cuando aún no sabes lo que te va a hacer? ¿Vamos a ir por el mundo diciendo a los demás: oye, te voy a hacer tal cosa que te va a perjudicar, pero antes te quiero preguntar si tú me lo harías a mí?

Y, en segundo término, suponiendo que alguien nos hace algo que nosotros no le haríamos, ¿qué actitud propone la filosofía que tu frase sugiere? Porque nadie está en disposición de evitar que los demás le perjudiquen.

Por tanto, Julián, esa frase, si bien al leerla suena redonda, es el resumen de la llamada "ley de la selva", es insostenible por ilógica, por inaplicable y, sobre todo, por radicalmente opuesta a las Enseñanzas que se supone compartimos y defendemos. Reflexiona otra vez sobre el tema y lo verás. Por lo menos éste es mi punto de vista. Paco

                                                 

No hay comentarios: