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martes, 26 de noviembre de 2013

ORIENTE Y OCCIDENTE, ALTERNATIVAS ESPIRITUALES





El materialismo científico actual presenta un gran reto a los buscadores de la verdad del mundo entero. El propósito de este folleto es el tratar sobre las principales alternativas con respecto al materialismo, las que están accesibles a los aspirantes espirituales de la actualidad.
El materialismo científico parte d ela premisa de que nada puede saberse a menos que se observe a través de los cinco sentidos o que se mida en un laboratorio. Así es que el materialismo reconoce solamente el mundo físico y sus leyes. Se origina en las teorías de Charles Darwin, Augusto Comte, Herbert Spencer, Sigmund Freund, Karl Marx y Friedrich Engles, entre otros.
Esta teorías sostienen que el ser humano al igual que toda otra forma viviente en nuestro planeta, es un resultado accidental, sin ningún propósito para existir. Para que el ser humano sobreviva como organismo psicológico, necesita equilibrar las fuerzas internas que surgen de  su consciencia con las fuerzas externas que provienen de fuentes sociales y ambientales. Aunque tiene que tratar de satisfacer sus anhelos sin provocar amenazas de afuera, no tiene control directo sobre las fuerzas externas ni las internas.
La solución al dilema humano, según las implicaciones lógicas del materialismo, es la de controlar los impulsos internos del ser humano por medio de tales cosas como las drogas y de regular las fuerzas externas por medio de la manipulación directa de las estructuras políticas, sociales y económicas. Con este concepto de la humanidad, no hay responsabilidad individual porque en cualquier momento dado, el ser humano es meramente el resultado de factores sobre los cuales no tiene control directo. Por ejemplo, el comportamiento se achaca a la herencia, educación o condición social. De acuerdo con esta teoría, no tenemos libre albedrío por el cual nos podamos responsabilizar; sencillamente reaccionamos al estímulo interno o externo que percibimos. Si la responsabilidad del destino del ser humano se les fija a las instituciones sociales, en lugar de a la persona en sí, el valor intrínseco del individuo es también negado.
Mientras este punto de vista materialista se va haciendo más y más fuerte, especialmente en el mundo occidental, con igual fuerza incrementa el número de personas jóvenes que lo rechazan. Se han desilusionado de la sociedad mecanizada, intelectualizada y deshumanizada que ha surgido del pensamiento materialista.
Estos buscadores de la verdad vislumbran el valor intrínseco y la integridad   en el ser humano como algo de una naturaleza trascendental. Perciben que los individuos poseen un libre albedrío individual que no es meramente una reacción maquinal a los estímulos biológicos y sociales, sino una expresión positiva de la identidad del individuo..También perciben que el mundo físico no es todo lo que existe; que tras las apariencias externas yacen realidades internas que son la causa de lo que se expresa externamente.
¿A dónde irán estas personas que están buscando la verdad para encontrar confirmación a sus creencias?. Muchas van a las iglesias con la esperanza de encontrar una respuesta espiritual a sus preguntas. Algunas encuentran paz allí, pero hay otras que no. Muchos de los que abandonan las iglesias lo hacen porque encuentran en ellas la misma filosofía materialista que están tratando de evitar, aunque aparezca revestida de espiritualidad.

Actualmente hay dos grandes tendencias en las iglesias que ejemplifican el pensamiento materialista. Una tendencia es la “liberal”. Las iglesias liberales tratan de acomodarse a los tiempos abrazando el punto de vista científico del ser humano. Para ellas, la salvación es colectiva y no individual y se logra estableciendo un “Cielo sobre la Tierra” por medio de la plataforma social y política. Parece haberse olvidado de la manifestación de Cristo: “Mi Reino no es de  este mundo” (Juan 18:36) La otra tendencia es la “conservadora”. Las iglesias conservadores dan una interpretación literal, antropomórfica e histórica de lo que son en realidad experiencias espirituales y símbolos cósmicos. A la vez, que insisten en la realidad física de la ballena de Jonás, dejan de percibir la realidad espiritual tras de estos relatos. Por lo tanto interpretan la Biblia en la misma forma que el materialismo científico interpreta el mundo físico: a través de los cinco sentidos. Ademas la mayoría de las iglesias limitan el concepto del ser humano a una corta vida en la Tierra. Según ellas, las decisiones que aquí hace afectarán su existencia por toda la eternidad. Por esto se puede comprender el porqué hay buscadores de la verdad espiritual que se ven obligados a buscar en otros lugares.
En el mundo actual se conoce dos grandes alternativas con respecto al materialismo: una por medio de la Sabiduría Oriental y la otra por medio de la Sabiduría Occidental, o sea, el Cristianismo esotérico. Para algunos es sorprendente saber que en realidad existen Enseñanzas de la Sabiduría Occidental. Se podía haber creído que las iglesias exotéricas por todos conocidas era todo cuanto el Cristianismo podía ofrecer. Sin embargo, todas las grandes religiones del mundo han contenido profundas Enseñanzas de Misterios y el Cristianismo no es la excepción.
Hay diferencias básicas entre los enfoques de Oriente y Occidente con respecto al materialismo. De acuerdo al enfoque oriental, el aspirante lucha por lograr luz espiritual directa por medio de los ejercicios de meditación. Su meta es lograr la iluminación en el menor tiempo posible. Para que se pueda llevar una vida meditativa, se hace necesario retirarse del mundo material, por lo menos hasta cierto punto. Por lo tanto, los jóvenes no orientales que abrazan los ideales orientales a menudo se unen a una comuna o un retiro en el cual pueden pasar parte de su tiempo conociendo y percibiendo la presencia de Dios en todas las cosas.
Las Enseñanzas de la Sabiduría Occidental presentan otro enfoque en cuanto al materialismo. En Occidente, donde el materialismo ha llegado a obtener su mayor fuerza, se ha desarrollado una actitud racional hacia el mundo, lo cual ha traído gran progreso en cuanto a su comprensión y mejor uso. El advenimiento del pensamiento científico trajo a su fin la ignorancia y superstición de la Edad Media, las cuales causaron mucho sufrimiento y miseria. Por lo tanto, la Sabiduría Occidental no se aparta de los descubrimientos científicos y de la materialidad, sino que se propone usarlos con fines espirituales. En otras palabras, mientras que la Sabiduría Oriental defiende explícita o implícitamente el retiro del mundo material, la Sabiduría Occidental aboga por trabajar en el mundo material con el propósito de espiritualizarlo. Su divisa es “estar en este mundo pero no ser de él”.
El ser humano como espíritu tiene como su actual campo de acción el mundo físico y tiene como su instrumento el cuerpo físico. Estas no son circunstancias que deban evitarse o esquivarse, pues son el resultado de los esfuerzos del Ser Creador. Deberán aprovecharse para que el ser humano, que es espíritu, aprenda a ser una inteligencia creadora divina, como lo es su Padre Creador, capaz de crear en todos los niveles de existencia.
Habiendo mencionado brevemente  la diferencia básica entre las filosofías de Oriente y Occidente con respecto al materialismo, vamos a considerar otras diferencias en sus filosofías.
En lo que más fuertemente se contradicen estos dos enfoques, es en el concepto de Cristo. Muchas filosofías orientales guardan silencio sobre este punto. Algunas otras, especialmente las que se promulgan en Occidente, reconocen a Jesús como un gran Maestro que obtuvo consciencia crística, o iluminación , similar a la que obtuvieron Krishna y Buda. Estas enseñanzas proclaman que la devoción a Jesús solamente, sin incluir a los demás Maestros, limita la verdad innecesariamente, y que si la verdad es universal, entonces todos los Maestros a través de la historia deben ser dignos de estudio. De hecho, mientras más ampliamente se estudian las diferentes fuentes, más fácilmente se llega a un conocimiento más completo de la verdad.

El concepto anteriormente presentado indica una falta de comprensión con respecto a la evolución espiritual de nuestro planeta. Es posible llegar a ciertas conclusiones, pero si no se consideran todos los factores, no importa cuán lógicas suenen estas conclusiones, estarán equivocadas porque el factor pertinente se ha omitido. El factor omitido en las filosofías orientales es el Cristo. Cristo no fue Jesús el hombre. Cristo no es solamente un estado de conciencia elevado o un concepto abstracto. Cristo es una Esencia Divina con conocimiento de Sí, el Más Alto Iniciado de la oleada de vida arcangélica. Es el representante de la Trinidad, el Verbo que “fue hecho carne y habitó entre nosotros” (Una 1:14). Su encarnación en el cuerpo de Jesús fue única en la historia del mundo., Esto fue lo que facilitó a la humanidad el poder vencer el mundo físico, a transmutar el cuerpo físico y finalmente conquistar la muerte.
La entrada de Cristo en la Tierra durante la crucifixión, lo convirtió en Regente de la Tierra. Este evento fue el impulso espiritual más importante en la evolución de nuestro planeta. Antes de la venida de Cristo, el Regente de la Luna, Jehová, había guiado nuestro planeta desde afuera. El tomó las fuerzas solares e hizo que se reflejaran indirectamente hacia la Tierra, porque la humanidad todavía no era capaz de soportar los rayos espirituales que venían directamente del Sol. así le dio a la humanidad religiones nacionales, de tribu y de raza, incluyendo el budismo, hinduismo, zoroastrismo y todas las demás religiones orientales. Con la venida de Cristo, la humanidad recibió el primer impulso espiritual directo desde el Sol. Desde entonces el Espíritu Crístico encarna en nuestro planeta durante el equinoccio de otoño cada año; nace en el centro de la Tierra entre la Navidad y muere y resucita en los mundos superiores en la Pascual de Resurrección, trayendo el fuerte impulso espiritual del Sol, la fuente de toda vida y luz en nuestro sistema solar. Todos estos grandes acontecimientos cósmicos son de mucha importancia para que sean ignorados por una filosofía que pretende mostrar a la humanidad el camino hacia Dios.
Solamente por medio de las fuerzas solares aportadas por el Cristo podremos entrar en la condición etérea de la próxima época. Aún los orientales, después de pasar a través de una etapa de materialismo, finalmente tienen que dar el próximo paso en su desarrollo espiritual y responder a las más elevadas vibraciones de Cristo. El concepto de las enseñanzas orientales con respecto a Cristo es deficiente. Por lo cual es de esperarse que los Misterios de las Enseñanzas Cristianas representen un concepto más elevado de Cristo que las enseñanzas de origen oriental.
No es que haya solamente una seria discrepancia entre los enfoques de Oriente y Occidente en cuanto al impulso central del desarrollo humano, sino que también los métodos para los logros espirituales son muy diferentes. En primer lugar, las Enseñanzas Occidentales enfatizan sobre la acción física como un método para espiritualizar los cuerpos superiores del individuo. Cada acto en armonía con el impulso Crístico produce desarrollo en los cuerpos espirituales. Es solamente por medio de una labor cristiana ordenada y sistemática en el mundo material que el aspirante occidental construye lo que Cristo llamó “el dorado vestido de bodas”.  En una de sus parábolas (Mateo 22:11), o que San Pablo llamó “soma psujicón” o cuerpo-alma. La meditación, los cambios de alimentación y los cánticos pueden sensibilizar los cuerpos occidentales hacia los mundos espirituales, pero sólo el trabajo con la materialidad puede hacer que el cuerpo-alma crezca. Es vital que el cuerpo-alma se construya si es que vamos a pasar hacia la era etérea que se avecina. De no ser así, nuestro desarrollo futuro se retardará y nos quedaríamos rezagados en la evolución.
En segundo lugar, hay dos grandes diferencias en el tipo de ejercicios que se hacen para el desarrollo espiritual. Es muy importante que se haga una distinción entre los dos enfoques, ya que la organización del cerebro en los cuerpos orientales es diferente a la de los occidentales. El cerebro oriental está especialmente adaptado al pensamiento metafísico, porque los éteres del cuerpo etérico están muy flojamente entretejidos con el cuerpo físico, por lo cual el aspirante oriental recibe los impactos espirituales de un modo pasivo. Sin embargo, la falta de una firme organización le causa dificultad al individuo oriental en su lucha pro dominar el mundo externo. Por otro lado, el occidental tiene el cerebro bien organizado, muy capacitado para trabajar en el mundo material objetivo. Puesto que los éteres están muy firmemente entretejidos en el cerebro del hombre occidental, los métodos orientales de desarrollo tienden a trastornar las facultades del occidental en lugar de espiritualizarlas.
Las posiciones para el cuerpo que causan que las corrientes etéricas fluyan en direcciones específicas, pueden ser muy perjudiciales para un occidental, pero la más grave y dañina de las prácticas es la de los ejercicios de respiración. Estos pueden causar reacciones muy graves, desde susceptibilidad a enfermedades infecciosas en algunos hasta locura o muerte o otros.

Los intentos de elevar el fuego espiritual espinal y abrir los centros espirituales o chakras, son muy difíciles para el occidental y acarrearían resultados severamente nocivos si se llevaran a la práctica sin el desarrollo adecuado de los cuerpos espirituales. Los ejercicios mas sanos para el estudiante de Occidente son los indicados por la Escuela de Misterios de  la Religión Cristiana.
Entre Oriente y Occidente existe una gran diferencia de enfoques con respecto a la reencarnación o  renacimiento. Los estudiantes de los Misterios Occidentales están de acuerdo con su contraparte, los orientales, en que los seres humanos renacen cada cierto tiempo en cuerpos diferentes y en distintas circunstancias. Parece ser que el punto en que difieren es en el significado detrás del hecho del renacimiento. El objetivo oriental es el de escapar de la rueda de la reencarnación hasta llegar al estado de nirvana o de iluminación. Este estado se logra retirándose del mundo material, suprimiendo deseos y actividades. La idea es que al refrenarse de toda causa nueva, finalmente no tendrá más karma o destino futuro que liquidar. Por lo tanto no habrá razón alguna para regresar en otra existencia al plano físico. Es por esta razón que el aspirante oriental adopta una actitud pasiva y desinteresada hacia la vida.
El aspirante occidental, en cambio, ve la vida material como una escuela de experiencias que debe dominar si es que ha de llegar a ser un creador como su Padre Celestial. Cristo dijo: “El que en mí cree, as obras que yo hago también él las hará” (Juan 14:12). El aspirante occidental, lejos de tratar de liberarse del ciclo de renacimiento, se sirve de esta morada en el mundo material para su mayor ventaja espiritual. Así es como construye su cuerpo-alma y a su tiempo, después de haber aprendido todas las lecciones que el mundo material le ofrece, se convierte en un adepto y transciende la ley de renacimiento. Sin embargo, aun en ese estado de exaltación no evade su obligación hacia sus hermanos menores, sino que toma un cuerpo físico con el cual pueda serviles. Aun Cristo tomó la forma de siervo, hecho semejante a los hombres. El servicio en nuestro presente medio, es el camino más corto más seguro y más gozoso que conduce hacia Dios.
Las filosofías orientales enfatizan sobre el hecho establecido del karma, o sea, la ley de causa y efecto. Cada acto que ejecutamos genera causas que más tarde vuelven a nosotros. Si hemos hecho mal en vidas anteriores, tenemos que pagar este mal en una vida futura, experimentando el mal nosotros mismos. Por eso los orientales llevan vidas de ascetas.
La Biblia reconoce esta ley. “Lo que el hombre sembrase, eso también cosechará” (Gal. 6:7). El Cristo, sin embargo, cumplió y transcendió esta ley, trayendo una nueva que es la ley de gracia. La ley de gracia afirma que no tenemos que sufrir las consecuencias de nuestros actos pasados si nos arrepentimos de ellos de tal modo que no volvamos a cometerlos. Entonces caemos bajo la gracia por medio del arrepentimiento y nuestros pecados son perdonados. El perdón de los pecados, en lugar de la dolora y penosa expiación de ellos, es único en las Enseñanzas Occidentales.
Otra gran diferencia entre los dos enfoques es que la Escuela Cristiana de Misterios no tiene gurús. El Cristo dijo: “Nadie tiene mayor amor que esto, que alguien ponga su vida por sus amigos. Ya no os llamará siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor, mas os he llamado amigos porque todas las cosas que oí de mi Padre os las he hecho notorias” (Juan, 15. 13-15) Hay un inmensa diferencia entre la posición de sirviente y al de amigo, El sirviente sin preguntar obedece las órdenes de su amo, así como el aspirante oriental obedece las órdenes de su gurú. En cambio, la palabra “amigo” implica igualdad. En vez de continuar dependiendo de fuentes externas, el estudiante occidental debe valerse por sí mismo, dependiendo de su propio poder interno. Como resultado, desarrolla confianza en sí mismo, independencia y autodeterminación. Si es que vamos a convertirnos en creadores por nuestra propia cuenta, no podemos apoyarnos en los demás. Tenemos que desarrollar nuestra propia fuerza de voluntad para poder aplicarla en la ayuda y la curación de los demás. Solamente cuando somos fuertes en nosotros mismos, podemos aspirar a ayudar a otros.

Los aspirantes espirituales, tanto de Oriente como de Occidente, tienen que enfrentarse al extenso crecimiento del materialismo. La Escuela de Misterios Cristiana enseña que los métodos occidentales son los más apropiados para los individuos de Occidente. Es más, enseña que los métodos occidentales algún día abarcarán a los orientales. En el libro “Concepto Rosacruz del Cosmos”, Max Heindel dice que el Cristianismo esotérico está destinado a ser la religión del mundo: “Buda, grande y sublime, podrá haber sido la luz de Asia, pero puede afirmarse que Cristo será la Luz del Mundo. Así como la luz del Sol desvanece la de las más brillantes estrellas y obra todo vestigio de oscuridad iluminando y vivificando a todos los seres, así también, en un futuro no muy lejano, la verdadera religión de Cristo sobrepasará y anulará todas las otras religiones para eterno beneficio de la humanidad.


lunes, 18 de noviembre de 2013

¿CONSERVAMOS EL MISMO CARÁCTER EN TODOS LOS RENACIMIENTOS?




FILOSOFÍA ROSACRUZ

¿Conservamos el mismo carácter en todas nuestras vidas?

  Respuesta: El Ego puede compararse a una piedra preciosa, a un diamante en bruto. Cuando éste se saca de la tierra está muy lejos de ser hermoso; una costra grosera oculta el esplendor que encierra, y antes de que el diamante pueda convertirse en una gema, debe pulírselo sobre una durísima piedra de esmeril. Cada aplicación a la piedra de esmeril saca una parte de la costra y modela una faceta a través de la cual entra la luz refractándose en diferente ángulo por la luz que reflejan las otras facetas.
  Así sucede con el Ego. Como diamante en bruto entra en la escuela de la experiencia, su
peregrinación a través de la materia, y cada vida es como una aplicación de la gema a la piedra de esmeril. Cada renacimiento en la escuela de la experiencia arranca una parte de la costra del Ego y admite la luz de la inteligencia en un ángulo nuevo, dando una experiencia diferente, y así como los ángulos de la luz varían en las muchas facetas del diamante, así también, el temperamento o carácter del Ego difiere en cada vida. En cada vida solo podemos mostrar una pequeña parte de nuestras naturalezas espirituales, solo podemos realizar una pequeña parte del esplendor de nuestras posibilidades divinas, pero cada vida tiende a redondearnos, y a hacer que nuestro temperamento sea más estable. En realidad, el trabajo sobre el carácter es la parte principal de nuestra lección, porque la meta es el dominio propio.
  Como dice Goethe:
  "De todos los poderes que al mundo encadenan, se liberta el hombre cuando obtiene el dominio de sí mismo."

 

viernes, 15 de noviembre de 2013

¿CUANDO PENETRA EL ESPÍRITU EN EL CUERPO, EN LA CONCEPCIÓN O EN EL NACIMIENTO?



El Espíritu, ¿entra en el cuerpo en el momento de la concepción o en el momento del nacimiento?
  Respuesta: Ha sido comprobado, por la investigación clarividente que al morir, el espíritu se lleva consigo las fuerzas de un átomo situado en el ventrículo izquierdo del corazón, que se llama átomo-simiente, porque es el núcleo o simiente en torno del cual se agrupan todos los materiales del cuerpo, y todos los demás átomos de éste deben ser capaces de vibrar al unísono con dicho átomo-simiente. Por consiguiente, ese átomo se deposita en el semen del padre algún tiempo antes de la concepción, y más tarde va a parar a la matriz de la madre. Pero la concepción no es siempre simultánea con la unión sexual de los padres. El espermatozoide impregnante no se une al óvulo algunas veces hasta catorce días después de la cópula. Esa impregnación del óvulo, es lo que puede llamarse concepción, y desde el momento en que el óvulo deja el tubo de falopio, comienza la gestación. De los dieciocho a los veintiún días, todo el trabajo lo efectúa la madre, pero entonces el Ego reencarnante, envuelto en una nube en forma de campana, compuesta de materia mental y de deseos, entra en el seno de la madre, y esa nube se cierra entonces por la base, tomando una forma ovoidea. Realizado esto el espíritu se encuentra ligado a la carne definitivamente y ya no puede escapar, sino que debe quedarse con la madre hasta que el nacimiento lo libere. En el actual grado de nuestro desarrollo, el espíritu hace muy poco trabajo consciente sobre su futuro vehículo, pero está presente en todo tiempo y ayuda inconscientemente a la formación de su instrumento. Esto no es más notable que el
que hagamos la digestión de nuestro alimento o respiremos sin darnos cuenta de ello.



Tomo 1º de Preguntas y respuestas de la Fraternidad Rosacruz
 

domingo, 10 de noviembre de 2013

LOS CIELOS PROCLAMAN LA GLORIA DE DIOS





LOS CIELOS PROCLAMAN LA GLORIA DE DIOS
(Ultima conferencia dada por Max Heindel, en la Pro-iglesia, el Domingo por la tarde, el 5 de Enero de 1919).

            Los cielos proclaman la gloria de Dios y el firmamento muestra la obra de Sus manos. Día tras día expresa discursos y noche tras noche muestra conocimiento. No hay expresiones ni lenguaje donde Su voz no sea oída. Su mensaje atraviesa la Tierra y Sus palabras llegan a los confines del mundo. En ellas El ha colocado un tabernáculo para el Sol, que es como un prometido engaño llegando a su cámara y regocijándose como un hombre fuerte al correr una carrera.

            Hacia todos lados, por millas alrededor, vemos la gloriosa salida del Sol, dando luz y vida a todo; luego, la estrella del día se eleva alto en los cielos, luego declina hacia el horizonte oeste en una explosión de llama mientras se sumerge en el mar, llevando un post-brillo de indescriptibles variados tintes coloreando los cielos como si un líquido de fuego de lo más suaves y más hermosos tonos, que el pincel del pintor no pudo nunca reproducir a la perfección. Luego la Luna, el astro de la noche, se eleva sobre las colinas del este, llevando las estrellas y constelaciones hacia arriba en su viaje hacia el cenit y siguiendo al Sol en su permanente danza circular, la estrella describe así sobre el mapa de los cielos la pasada, presente y futura evolución del hombre entre el siempre cambiante entorno del mundo concreto sin descanso ni paz mientras los tiempos duran.

            En este siempre cambiante caleidoscópio de los cielos hay una estrella y solo una que permanece comparativamente estacionaria para todo intento y propósito y desde el punto de vista de nuestra efímera vida, la estrella Polar es un punto fijo. Cuando el marinero navega su barco en la vastedad de las aguas, tiene plena fe que en tanto guíe por esa marca alcanzará su deseado puerto. Ni es distraído cuando las nubes oscurecen su guiante luz, porque tiene un compás magnetizado de modo que a través del resplandor solar de la lluvia, en la bruma o la llovizna, apunta infaliblemente hacia la estrella fija que le permite dirigir su barco tan seguramente como si realmente pudiera ver la estrella misma. Verdaderamente los cielos proclaman la gloria del Señor.

            Como es en el macrocosmos, el gran mundo fuera de nosotros, así es en nuestras propias vidas. En nuestro nacimiento se eleva el Sol de la vida y comenzamos a ascender a través de los años de la niñez y la juventud hacia el cenit de la madurez. El siempre cambiante mundo que forma nuestro entorno Padre, Madre, hermanas y hermanos nos rodea, con amigos, conocidos y vecinos enfrentamos la batalla de la vida con la fuerza ganada en pasadas encarnaciones, para pagar las deudas contraídas, para soportar las cargas de esta vida, quizás hacerlas más pesadas, de acuerdo con nuestra sabiduría o ignorancia. Pero entre todas las cambiantes circunstancias de la vida y las vicisitudes de la existencia hay una gran guía que como la estrella Norte nunca nos falla; una guía siempre lista como la estrella firme en los cielos para conducir nuestra nave en un seguro caminar: Dios. Es significativo leer en la Biblia que los hombres sabios en su búsqueda de Cristo- nuestro Gran Maestro Espiritual, también siguieron la estrella que los condujo a ésta Gran Luz Espiritual. Qué pensaríamos del capitán del barco que abandonara el timón y dejara su nave bogar a la deriva con las mareas abandonada a los vientos o al azar ¿nos sorprendería que al fin zozobrara y perdiera su vida entre las rocas? Seguramente, no, la maravilla sería que alcanzara la playa.

            Una gran y maravillosa alegoría está descrita en caracteres cósmicos en los cielos, también lo está en nuestras propias vidas y nos advierte de abandonar la efímera vida de lo material y buscar la vida eterna de Dios.

            No hemos sido dejados sin una guía; aún a través del velo de la carne, el orgullo de la vida y la lujuria, que nos enceguecen por un tiempo. Porque así como el compás magnetizado del marino apunta a la guiante estrella, así el espíritu nos conduce hacia sus fuentes con un anhelante y esperanzado suspirar que no puede ser enteramente apagado, no importa cuanto nos hayamos sumergido en el materialismo, muchos están actualmente intentando, buscando, tratando de resolver su inquietud interior; algo parece urgirlos, como si no lo entendieran. Algo siempre los impulsa hacia delante a buscar lo espiritual y alcanzar lo más alto: Nuestro Padre en los cielos.

            David dijo: “Si subo a los cielos, allí estás Tú; si hago mi lecho en la tumba, allí estás Tú; Tú mano derecha me guiará y sostendrá”. El salmo 18 dice: “Cuando miro a los cielos, el trabajo de tus dedos, la Luna y las estrellas que Tú has ordenado, que es el hombre para que tuvieras cuidado de él y el hijo del hombre para que le visites, porque Tú le has hecho un poco inferior a los ángeles y le coronaste con gloria y honor. Le hiciste que tuviera dominio sobre los trabajos de tu mano y pusiste todas las cosas bajo sus pies”.

            Esto no es nada nuevo para aquellos que están buscando la Luz, que han puesto lo mejor de sí para vivir la vida; pero el peligro reside en aquellos que se han convertido en indiferentes puedan convertirse en espiritualmente vulgares. De allí que sean de la mayor importancia que el conductor en el timón del barco esté totalmente alerta mirando el guiante compás, de modo que nos sacuda para que no nos durmamos y el barco de nuestra vida salga fuera de curso. Fijemos nuestros rostros firmemente hacia la estrella de la esperanza, esa gran Luz espiritual, la real y única vida que merece vivirse: La vida de Dios.

sábado, 2 de noviembre de 2013

¿PUEDEN UTILIZAR LOS ARCÁNGELES UN CUERPO FÍSICO COMO EL NUESTRO?





Esta pregunta se ha hecho hace unos días en un foro de estudiantes de la Fraternidad Rosacruz de Max Heindel y, aunque estos blogs están dirigidos a todos aquellos que se interesan por la filosofía oculta en general y por el desarrollo espiritual, he creído conveniente ponerlos también por si a alguien le puede interesar.



RESPUESTA

1ª.- La evolución de los Arcángeles no es la misma que la nuestra, es decir ellos no han tenido la necesidad de descender hasta el mundo físico y, como consecuencia, no han aprendido a construir un cuerpo como el nuestro. Aunque parezca exagerado seria algo así como decir que nosotros no podemos ser espíritus de la naturaleza puesto que ellos evolucionan por otra línea que, entre otras cosas, no conocen la muerte ni construyen cuerpos densos. Los Arcángeles fueron diferenciados de Dios dos períodos (dos días cósmicos de Dios) antes que nosotros y son los "humanos por naturaleza" del mundo de deseos o emocional. Lo mismo que nosotros nos estamos haciendo maestros en el manejo de la materia física y los Ángeles (que están entre los Arcángeles y nosotros) lo hacen en el manejo de la materia etérica, los Arcángeles son maestros en el manejo de la materia emocional que también conocemos como sentimientos y deseos, Por consiguiente ellos no han experimenado en el mundo físico con un cuerpo físico pero sí lo hacen sobre nosotros a través de las emociones y deseos.


2ª.- Un Ángel o un Arcángel no puede utilizar un cerebro como el nuestro puesto que su “mente” no es como la nuestra. Su “mente” es mucho más amplia y menos limitada puesto que no radica en ningún cerebro. Su conciencia tampoco esta limitada como la nuestra a nuestro mundo físico, ellos son (en mi opinión) conscientes en varios mundos y su conciencia tampoco se limita como nosotros estamos limitados aquí. Por todo esto no podrían y no sabrían utilizar un cuerpo físico, como nosotros tampoco sabríamos crear ni funcionar en un cuerpo animal si reanciéramos en él puesto que a nosotros nos diferenció Dios como Espíritus antes que a ellos y nosotros no hemos sido nunca animales.


3ª.- El cuerpo de Jesús fue utilizado por el Arcángel Cristo porque Jesús era el humano (de nuestra oleada de Espíritus) más evolucionado de la humanidad. Había alcanzado un desarrollo espiritual que le permitía estar a la altura del cuerpo inferior que utilizaba entonces Cristo, es decir el Espíritu de Vida; por eso y porque Cristo no había aprendido a crear cuerpos físicos tuvo que utilizar los dos cuerpos inferiores de Jesús, (cuerpo e´terico y físico) los cuerpos más perfectos de la tierra. Aún así, Cristo no podía estar mucho tiempo dentro del cuerpo de Jesús porque su elevada vibración lo podía destruir y, por otro lado, tuvo que hacer un gran sacrificio para utilizarle, algo así como ni nosotros renaciéramos en un cuerpo y con una conciencia de un diminuto ser vivo. Recordemos que ningún ser puede funcionar en un mundo si no tiene un vehículo construido con esa materia, de ahí que Cristo tuviera que utilizar un cuerpo prestado, el cual, tenía que estar a su nivel en sentido de vibración y espiritualidad.


4ª.- Los Arcángeles pueden influir en el ser humano pero no pueden utilizar ni construir un cuerpo físico. Jehová facilitó la entrada por medio del aire y por eso nos influyen a nivel individual, grupal, nacional, etc., pero eso no les permite ser un humano como nosotros que traemos una evolución muy larga y con muchos renacimientos.



Cristo había dejado de utilizar los vehículos: Espíritu Humano, mental y de deseos y utilizaba los superiores puesto que su evolución alcanzaba a el propio Mundo de Dios. (Ver diagrama) Pero para cumplir su misión tuvo que utilizar todos sus vehículos más el cuerpo vital y el denso de Jesús. Jesús tenía nueve iniciaciones menores y el desarrollo de su Espíritu de Vida era muy elevado y por eso Cristo sintonizó perfectamente con Él, de hecho el cuerpo denso no se destruyó precisamente porque el vehículo inferior que utilizó Cristo era el mismo y más elevado de Jesús, es decir, el Espíritu de Vida. Por tanto Un Arcángel no puede habitar un cuerpo físico porque no sabe construirlo y porque no aguantaría fácilmente las vibraciones;  en el caso de que lo pudiera hacer no podría hacer una vida como la nuestra.


            Cuando Cristo utilizó el cuerpo de Jesús estuvo en contacto con Dios y con la humanidad a la vez, de ahí que se diga que para llegar a Dios tiene que ser a través de Cristo pero, lo más importante de todo el tema que estamos tratando no es si un Arcángel puede o no utilizar un cuerpo como el nuestro, sino toda su enseñanza. No ha habido ni hay, al menos para mí, enseñanzas más bellas, elevadas y profundas que las que Él nos dio y por eso dijo Max Heindel que los miembros de la F. R. se definen como Cristianos Místicos.



            Por otro lado, he de decir que, en lenguaje rosacruz:

 

1º.- Cristo había alcanzado un nivel evolutivo superior incluso que los Señores de la Mente (humanidad del Período de Saturno) ya que había alcanzado el Mundo de Dios. Los Señores de la mente estaban en el Período de Vulcano.
 

2º.- Jesús había alcanzado las 9 Iniciaciones Menores y se encontraba en el nivel que, en sentido iniciático llamamos Período de Venus (dos períodos y medio por encima de la humanidad) En este período (en mi opinión) se encontraban también los Arcángeles.
 

3º.- Jehová está más evolucionado que los Arcángeles y, Jesús, por analogía, más que los Ángeles. Pero lo sorprendente es que en estos 2000 años últimos los Hermanos Mayores de la Orden Rosacruz han progresado hasta el punto de superar a Jesús porque, al haber obtenido las Iniciaciones Mayores, han alcanzado la iniciación correspondiente al período de Vulcano, es decir, 3 períodos más que la humanidad.
 

            Pero volviendo a Cristo diré que Él, desde su hogar el Sol, fue nuestro guía mucho antes de su venida. Uno de sus hechos más importantes es que fundó la religión del amor, la religión que, además de religión del futuro, será la religión universal, la misma que hará que todos nosotros (tarde o temprano) libre y progresivamente por medio del servicio amoroso y desinteresado a los demás alcancemos la perfección de la etapa actual.
 

            Jesús alcanzó el grado necesario de desarrollo espiritual como para entregar su cuerpo a Cristo gracias a muchas vidas de pureza, castidad y dedicación altruista. De hecho, antes de nacer y durante sus 30 años de vida, fue consciente de que debía entregar su cuerpo al Arcángel Cristo. Así surgió Jesús-Cristo y la abolición de las leyes represivas de Jehová para que todos tuviéramos la oportunidad de alcanzar la iniciación consciente y voluntariamente por medio del amor, la fraternidad, el altruismo y la compasión.
 

            Como resultado de todo esto podemos decir que la Fraternidad Rosacruz, escuela iniciática representativa de la Orden Rosacruz oculta, tiene como ideal imitar a Cristo para poder hacer que Éste nazca dentro de cada uno de sus miembros, lo que se consigue gracias al servicio amoroso y altruista y a una vida pura. Es la única manera de superar a la personalidad,  los 16 senderos de destrucción, y de alcanzar las iniciaciones. Todas las religiones anteriores y las así llamadas cristianas posteriores son simplemente caminos de desarrollo que deben llevar a la verdadera religión cristiana, o sea, a ser un verdadero imitador de Cristo las 24 horas del día.


            Si cuando alcanzamos el nadir de la materia en el Período Terrestre Cristo hubiera seguido evolucionando por otro camino ¿Qué hubiera sido de la humanidad? Recordemos que estábamos tan cristalizados que después de la muerte no pasábamos más allá del purgatorio donde estábamos siglos, de hecho, la evolución programada por las Jerarquías y por Dios estaba casi parada y todo por la pasión y el egoísmo en que caímos bajo la influencia de los Ángeles Luciferes. De ahí surgió la necesidad de un salvador, y  de ahí que Cristo se ofreciera voluntariamente al Padre para salvar a la humanidad, sin embargo, eso no pudo ser hasta que hubiera un cuerpo lo suficientemente perfecto como para que lo pudiera utilizar Cristo.
 

            La misión de Cristo también nos puso a prueba ofreciéndonos el perdón y la gracia divina a cambio de un verdadero arrepentimiento y de una reforma y restitución, así es que, si queremos pagar los pecados de las vidas pasadas, tenemos que hacerlo por medio del servicio voluntario amoroso y altruista a los demás. Es cierto que no es fácil de llevarlo a cabo pero el sacrificio es mínimo comparándolo con lo que estamos hablando. Pero más cierto es que la mayoría de las personas no lo entienden o no quieren entenderlo porque prefieren el culto a la personalidad o hacer ejercicios orientales y un sinfín de cosas más que rozan la magia negra con tal de “acelerar” el propio desarrollo espiritual. Cristo nos dijo que bienaventurados los mansos, los puros de corazón, los que sienten la necesidad de Dios; nos dijo que no nos preocupáramos por la ropa ni por los alimentos y que, cumpliendo lo que Él decía, todo se nos daría por añadidura. Luego entonces, ¿qué necesidad tenemos de escuchar a los demagogos, a los falsos iniciados y a los que nos ofrecen desarrollar los poderes o el viaje astral por no sé qué tonterías y a otros similares? Leer y meditar las enseñanzas de Cristo para entenderlas y llevarlas a la práctica es suficiente.
 

            Sin el sacrificio de Cristo la humanidad no podría alcanzar el Mundo de Dios, sin su Amor el planeta tierra se hubiera cristalizado y el hombre hubiera terminado haciendo un mundo de locos, de maldiciones, magia negra y a saber qué más. Cristo compenetró el planeta con su cuerpo (Espíritu de Vida) de Amor, Él es nuestro guía espiritual y los Arcángeles y los Ángeles colaboran para que así sea, por tanto, y lo mismo que ocurre respecto a Dios, lo tenemos dentro de nosotros mismos, solo es necesarios practicar sus mandamientos para que podamos verle nacer. Él no desea que le alabemos y adoremos sino que sintamos y expresemos Su Amor y Su compasión. La imitación de Su amor, compasión y sacrificio es lo que nos llevará primero a la iniciación y después a la perfección. Gracias al sacrificio anual de Cristo todo evoluciona, incluso los reinos inferiores, ya que Él se aprisiona cada noche santa de navidad para revitalizar y espiritualizar el planeta, y para mantener el ritmo de redención que estableció; si no fuera así el progreso se pararía. Esta es su obra y por ella se sacrifica cada año y lo continuará haciendo hasta que un gran número de personas de la tierra estén tan elevadas y alcancen un grado de perfección tal que él ya no necesite sacrificarse más y seamos nosotros quienes nos hagamos cargo de nuestra propia evolución, pero aún así, nos dijo “Estaré con vosotros siempre hasta el fin del mundo y de todos los mundos.”

                                        

                                   Francisco Nieto