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domingo, 20 de julio de 2014

HECHOS QUE OCURREN EN LOS TANATORIOS






Según los ocultistas más dignos de crédito (alguno de ellos iniciado  y vidente voluntario como, por ejemplo, Max Heindel) dentro de lo que podríamos denominar “clarividentes” los hay que ven cuándo y lo qué quieren de forma voluntaria y otros involuntarios que sólo pueden ver alguna imagen o escena del más allá cuando se les aparece pero que no pueden intervenir en lo que está sucediendo. Dentro de los clarividentes hay una clase especial, y esa clase son los niños, lo que ocurre es que aunque todos ven el más allá desde pequeñitos no hay una regla fija que indique cuándo dejan de ser clarividentes. Los niños suelen ser clarividentes de forma natural hasta aproximadamente a los siete años (otros dejan de serlo antes) y van perdiendo esa clarividencia a la vez que toman conciencia del mundo físico y van formando su banco de memoria de sus experiencias. Pero quien trae la tendencia o posibilidad (posiblemente) de ver algo involuntariamente aún siendo adulto, le puede ocurrir lo que le ocurre a un familiar mío que tiene 12 años. Por consiguiente, lo que voy a contar fue un hecho real que ocurrió en el tanatorio donde mi padre estaba descansado y recopilando la película de su vida para llevársela al mundo de deseos o mundo de los muertos para allí extraer todo el beneficio de sus experiencias pasadas.



Después de casi dos meses acompañando a mi padre en el hospital de día y de noche, éste falleció el día 17 de julio del presente año 2014. Después de despedirme de él, a solas, y de decirle unas palabras sobre el estado post-morten (como antes lo había hecho no tan directamente) se lo llevaron al tanatorio con mi advertencia de que no le tocarán nada más que lo imprescindible para no perturbarle. Una vez en el tanatorio y aislado por un cristal pasamos los familiares más cercanos casi toda la mañana sin que ocurriera nada anormal ante nuestra visión. A la hora de la comida cerramos la puerta y le dejamos solo saliendo de mí la idea con la intención de no molestarle en la grabación que se hace en esas horas con tal de llevarse la grabación de las experiencias de la vida.



Pero, llegada la tarde del segundo día, una persona de la familia y muy unida a mí me dijo que mi madre estaba junto a mi padre (mi madre había muerto seis meses antes) He de decir que esa persona ya me había contado otras veces hechos similares cuando se han muerto otros familiares. A partir de ese momento nos sentamos los dos junto al cristal que separaba a mi padre de nosotros y  mi confidente me fue contando que:



1º.- Mi madre aparecía a ratos y, aunque no se podía ver claramente la forma, vestía  más o menos igual que cuando vivía pero tenía una especie de luz o neblina a su alrededor que era lo que impedía ver más en detalle.

2º.-Mi madre estuvo casi toda la tarde en la salita donde estaba mi padre y, aunque cambiaba de lugar (unas veces junto a la cabeza de mi padre y otras cerca de nosotros pero dentro y junto al cristal) solo salió de la salita cuando llegó una amiga íntima de muchos años atrás para ponerse al lado de ella.

3º.- Hubo un momento en que mi hija se acercó al cristal y, mirando a mi padre se echó a llorar, en ese momento se acerco mi madre a ella como para darla consuelo.

4º.- Cuando mi madre estaba junto a la cabeza de mi padre, mirándole, no lo hacía a la cabeza física sino a  la del cuerpo etérico que estaba flotando a poca distancia por encima del cuerpo físico. Su actitud era de amor o de compasión hacia mi padre, también ella murió de forma inesperada. Mi madre tenía diez años menos que mi padre y le tenía mimado dándole todo lo que le gustaba para comer, duchándole y atendiéndole en todo lo que le hacía falta, etc. Cuando alguien muere siempre hay algún familiar esperándole (e incluso puede haber Ángeles y otros seres) para explicarle cariñosamente lo que le ocurre, pero en este caso había más motivos por parte de mi madre para estar allí dándole cariño.

5º.- La actitud de mi padre era de inmovilidad, dentro de su cuerpo etérico, sin embargo, hubo unos momentos en que entraron unos niños pequeños y comenzaron a jugar y a gritar y (según mi vidente anónimo) parece ser que mi padre hizo varios movimientos o intentos de abrir los ojos como si quisiera ver lo que ocurría, pero no llegó a abrirlos.

6º.- A última hora de la tarde y faltando sólo un hora para despedirnos de él, hizo acto de presencia en la salita donde estaba mi padre, un ser más alto de no normal sin apenas formas definidas de su figura o cuerpo pero sí lleno de luz que irradiaba en todos los sentidos. Según mi confidente tenía una ESPECIE de alas de luz, pero este ser ni se movió, ni nos miró, ni nada, sólo estaba junto a mi padre.

7º.- Como he dicho, mi madre solo estaba a ratos en la salita (quizás porque, al no tener ya cuerpo etérico, tenía que hacer un esfuerzo superior para aparecerse allí gracias también al amor que sentía por mi padre) pero cuando llegó el momento de cerrar la cristalera por dentro para llevarse el cuerpo, ella nos miró con cara casi de tristeza, ¿por qué? no lo sé.



            Esto es todo lo que puedo contar (aunque ocurrieron otras curiosidades) quizás a algún verdadero ocultista le cuadren los hechos y los crea, quizás a otros les ocurra lo contrario. Yo, como ocultista que me considero después de muchos años en ese mundo, afirmo que todo esto entra dentro de lo que ocurre después de morir y mientras se está recopilando la película de la que debemos extraer el beneficio que ampliará nuestra conciencia para, en un futuro, afrontar nuestro karma y nuevos retos. Pero por si a alguien le quedan dudas reafirmo que, lo que he expuesto lo vio una persona muy allegada a mí, puesto que yo no soy clarividente y si lo fuera tampoco no lo diría.



                                                                       Francisco Nieto

sábado, 19 de julio de 2014

PREGUNTAS RELACIONADAS CON EL PURGATORIO Y EL ESTADO POST-MORTEN



El hombre que se suicida ¿permanece más tiempo en el Purgatorio que los que mueren naturalmente?

  Respuesta: Cuando el Ego está en vías de renacer desciende al Segundo Cielo. Allí lo ayudan las Jerarquías Creadoras a construir el arquetipo para su futuro cuerpo, e infunden en ese arquetipo una vida que durará cierto número de años. Esos arquetipos son espacios vacíos que tienen un movimiento vibratorio, sonante, que atrae la materia del Mundo Físico hacia ellos y pone a todos los átomos del cuerpo vibrando a tono con un pequeño átomo que está en el corazón, el que, como un diapasón, da el temple a todo el resto del material del cuerpo. Cuando toda la vida ha sido vivida en la tierra, cesan las vibraciones del arquetipo, el átomo simiente se retira, el cuerpo denso se disgrega y el cuerpo de deseos, en el que funciona el Ego en el Purgatorio y en el Primer Cielo, toma por sí
mismo la forma del cuerpo físico. Entonces el hombre comienza a expiar sus malos hábitos en el Purgatorio y a asimilarse el bien de su vida en el Primer Cielo.
  Lo antedicho describe las condiciones ordinarias cuando la obra de la Naturaleza sigue su curso, pero el caso del suicida es diferente. Se ha llevado consigo el átomo simiente, pero el arquetipo vacío permanece vibrando aún. Por lo tanto se siente el suicida como si es tuviera hueco y experimenta dentro una sensación que puede compararse a
un hambre intensísima. La materia necesaria para formar un cuerpo denso se encuentra a su alcance por doquier pero como le falta el tono o temple del átomo simiente no puede asimilársela. Esta espantosa sensación de vacío dura tanto como debió durar la vida ordinaria. De esta manera la Ley de Causa y Efecto enseña al suicida que no
es conveniente de ninguna manera el escaparse de la escuela de la vida y que si lo hace no puede hacerlo impunemente. Así que cuando en la próxima vida los obstáculos se interpongan en su camino, recordará los sufrimientos del pasado, producidos por el suicidio, y se decidirá a tomar las experiencias que impulsan el crecimiento anímico.


Un hombre bueno al pasar por el Purgatorio ¿está consciente de todo el mal que hay allí antes de que pase al Primero, Segundo y Tercer Cielos? Y en caso afirmativo, ¿no sería eso un castigo excesivo para él?

  Respuesta: El preguntante debe sacarse de la cabeza esa idea de castigo. No hay tal castigo. Cualquier cosa que le pueda ocurrir al hombre no es más que la consecuencia de leyes invariables, inmutables, y no hay tal Dios personal que recompense o castigue de acuerdo con su inexcusable voluntad o cualquier otro método. Cuando el Ego toma sus vehículos, o cuando los abandona, efectúa esto bajo el mismo principio y bajo las mismas leyes que gobiernan, por ejemplo, en el caso de un planeta. Cuando un planeta comienza a formarse en una nebulosa ígnea empieza a cristalizarse en los polos donde el movimiento es más lento. Esa materia cristalizada es arrojada por la fuerza centrífuga y vuela en el espacio porque es más pesado que el resto de la nebulosa. Por razones análogas
cuando el cuerpo del espíritu que es el más denso se ha cristalizado tanto que ya no lo puede emplear más el Ego para obtener experiencia el proceso de abandonarlo se realiza mediante la fuerza centrífuga. la que naturalmente elimina el cuerpo denso en primer lugar. Eso es lo que llamamos muerte. Entonces el espíritu se encuentra libre por un tiempo, pero la materia de deseos más densa que es la encarnación de las pasiones y deseos inferiores deben también arrojarse, y ese esfuerzo para separarse de los deseos inferiores es lo que produce el dolor en el Purgatorio, en donde la fuerza centrífuga de repulsión es más fuerte. Si un hombre tiene alguna materia de deseos densa en su cuerpo emocional naturalmente tendrá que ir al Purgatorio y sufrir el proceso de purificación antes de
que pueda entrar en el Primer Cielo. Allí la fuerza centrípeta de atracción atrae todo lo bueno de la vida hacia adentro, hacia el centro espiritual, donde se asimila convirtiéndose en poder anímico, que el espíritu puede emplear en su próxima vida terrestre como conciencia. Así que nuestra estadía en el Purgatorio depende de la cantidad de
materia densa de deseos que tenga el hombre, y un hombre bueno naturalmente tiene muy poca o ninguna

cantidad de esa clase de materia emocional. Por consiguiente apenas tendría existencia en el Purgatorio, pues pasara casi directamente por esas regiones al Primer Cielo.

viernes, 4 de julio de 2014

DEFICIENCIA MENTAL





La deficiencia mental es uno de los más trágicos y el menso comprendido de los problemas sociales. Años pasados, a los deficientes mentales se les consideraba fuera de toda ayuda, siendo observados simplemente como una horrible y deplorable condición y se los dejaba vegetar fuera de la vista de la gente o de la vecindad. Recientemente con el progreso se ha hecho más caridad con el trato de estos infortunados individuos, y la  actitud  pública general les está permitiendo convivir como miembros reconocidos y útiles de la sociedad, a menudo actuando provechosamente dentro de su limitado campo de posibilidades.

De cualquier manera, el progreso no suprime el dolor experimentado por los padres y familiares de estas personas. Si la causa de la deficiencia mental fuera conocida, los conflictos y torturas experimentadas por estas personas, podrían suprimirse en gran medida y la humanidad comenzaría actuar para dar una solución final al problema. La deficiencia mental es considerada como una enfermedad, como cualquier otra sufrida por el individuo, engendrada solamente por su comportamiento durante la presente o anteriores encarnaciones. Bajo la ley de consecuencia, debemos cosechar aquello que precisamente sembramos, y si nuestra conducta fue depravada o nuestro comportamiento incorrecto en cualquier sentido, debemos pagar esa deuda en nuestra encarnación física para así poder luego evolucionar.

Las aflicciones que afectan a la humanidad se pueden dividir en dos categorías: mentales y físicas. Las perturbaciones mentales son particularmente atribuibles al abuso de la función creadora. Así como el Espíritu Santo es la energía creadora en la naturaleza, la energía sexual es su imagen en el ser humano y el abuso de esta fuerza es la transgresión que debemos pagar en detrimento de nuestros vehículos hasta que comprendamos la parte Santa de la fuerza creadora. Las enseñanzas ocultas nos dicen que esta fuerza no debe ser usada para la gratificación sensual sino solamente para la propagación. El despilfarro de esta energía creadora podría ser transmutada en energía espiritual y usada en los planos superiores como agente de la Epigénesis o habilidad de crear nuevas causas.

La Ciencia Oculta también enseña que el cerebro y la laringe fueron construidos por los Angeles con la mitad de la fuerza creadora del ser humano, quien antes de la adquisición de estos órganos era bisexual y capaz de crear por sí mismo sin la cooperación de otro; pero dicha facultad se perdió cuando estos órganos fueron creados, y ahora es necesario la cooperación de otro ser del sexo opuesto para la generación de nuevos cuerpos para los espíritus que desean renacer. Hay todavía una interna conexión entre la actividad mental y sexual y el poder d ela palabra. La evidencia de este aserto, está en los maniáticos del sexo, quienes terminan idiotas incapaces de pensar correctamente porque están continuamente ocupados en enviar al exterior no solamente la parte d ela fuerza sexual que es normalmente usada para la propagación, sino que también gran parte de la fuerza que podría ser usada para la construcción del cerebro, haciéndole así capaz de producir pensamiento.


La visión espiritual revela que cuando el ser humano estaba todavía en formación, había una corriente de deseos donde quiera que ahora hay un nervio; la mente y la laringe mismas fueron hechas primero de sustancia de deseos. El deseo enviaba primero un impulso a través de la mente y creaba estas corrientes nerviosas, que hacían posible el movimiento del cuerpo y obtenía la gratificación indicada por el deseos. La palabra también es usada con el propósito de obtener un objeto deseado o un fin; a través de estas facultades se ha obtenido cierto dominio sobre el mundo. No obstante bajo la ley de consecuencia, tomamos un nuevo cuerpo, órganos y facultades que son similares a los que se abandonó en la anterior oportunidad. Cuando la pasión ha arruinado el cuerpo en una vida, ésta se graba en el átomo simiente. En el próximo descenso al renacimiento le es imposible al Ego tomar material apropiado con el cual pueda construir una sólida mentalidad. Usualmente nace bajo uno de los signos comunes del Zodiaco y por lo general los cuatro signos comunes están colocados en los ángulos para que los deseos pasionales encuentren dificultad de expresarse. Vemos pues que el poderoso impulso que antes regía en su mente, el cual debería ser usado para el propósito de la regeneración, está ausente; le falta la iniciativa en la vida y por ende viene imposibilitado y a menudo demente.

Como quiera que sea, el espíritu no tiene deficiencia alguna, no es demente, así que ve, conoce y tiene un vehemente deseo de usar el cuerpo, aunque sea un imposible, pero a menudo no pude enviar siquiera un simple impulso a través de los nervios, y los músculos del rostro y del cuerpo por consiguiente no están bajo el control de su voluntad. Este fenómeno de la falta de coordinación es el que hace del afligido un hecho lastimoso de ver. De este modo, es como el Espíritu aprende una de las más duras lecciones de la vida: que es peor que la muerte el estar atado a vivir en un cuerpo tarado sin encontrar expresión a través de él, porque la fuerza necesaria de deseos que acompaña al pensamiento, palabra y movimiento, ha sido consumida por un vivir incorrecto en las vidas anteriores y regresa el Espíritu sin la energía necesaria para manifestarse en su instrumento carnal.

 Hay una notable excepción a la regla general de que los mentalmente deficientes sean por el abuso de la función creadora en una vida pasada. Cuando un Ego desciende para el renacimiento, ve enteramente el panorama de su próxima vida y si a él le parece particularmente dura, procura salir fuera de la “escuela de la vida”. Entonces la conexión entre el cuerpo vital y los centros sensoriales del cerebro en el feto ya ha sido realizada, por consiguiente el esfuerzo del Espíritu por escapar del útero materno se frustra. El tirón dado por el Ego desajusta las conexiones de los centros sensitivos entre el cuerpo físico y el etérico en tal forma que el cuerpo vital no queda concéntrico con respecto al cuerpo físico, causando que la cabeza etérica se extienda por fuera del cráneo físico, por esto es imposible para el espíritu usar el vehículo denso. Está atado a un cuerpo sin mentalidad y la encarnación es prácticamente nula.

Hay también casos  en que debido a un fuerte susto, el Espíritu intenta salir del cuerpo físico con sus vehículos invisibles. Como resultado un tirón similar es dado en los centros sensoriales del cerebro y el susto desarregla la expresión mental. Todos después de haber estado muy asustados, probablemente hayan sentido una sensación similar, una agitación como si alguna cosa estuviera intentando salir fuera del cuerpo denso. Esta sensación es causada por el cuerpo vital y de deseos, los cuales actúan velozmente, tanto que no podemos hacernos una idea. Ellos sienten el peligro, y se convulsionan antes que el susto haya sido transmitido al inerte y lento cuerpo físico, en el cual ellos están anclados y el que evita su escape bajo tensiones ordinarias. Algunas veces, siempre que el estímulo sea demasiado fuerte, se produce una desconexión sobre los centros etéricos sensoriales, exactamente como cuando se ha estirado un elástico y que puede recuperar su elasticidad, también en estos casos, es más fácil recuperar las facultades mentales que en los casos en los cuales es una demencia congénita traída de vidas pasadas, y que es causa de la inadecuada conexión. De tal manera, vemos que la deficiencia mental no es el resultado de una injusticia de parte de Dios, no es infortunado accidente; es el resultado de la propia conducta del Ego, así como en el caso de todas las dolencias, la aflicción individual ha sido provocada por uno mismo.

Por supuesto que los mentalmente deficientes no deben considerados de ninguna otra forma mas que con profunda simpatía y atención. Todos los esfuerzos deben ser hechos para continuar expandiendo los bellos programas d de educación auto ayuda que ahora existen para estos casos. Ciertamente es por medio de la compasión y el amor que ellos pueden recibir orientación para trabajar dentro de sus limitadas condiciones físicas, instándolos a esfuerzo de manera de que esta encarnación no se pierda, sino que por el contrario la misma constituya la más severa lección que tienen que aprender.

La deficiencia mental está siendo comprendida, pero la humanidad debería de ir mucho más allá. A eta altura de la evolución y desarrollo humano y tecnológico de nuestra época es motivo de esta aflicción y el inadecuado uso d ela fuerza creadora, viene s a ser universalmente reconocido; la actitud moderna general que perdona una moral débil y el estímulo de la indulgencia sexual para la obtención de placer, no puede ayudar, pero las consecuencias serán desastrosas en un futuro para muchos miembros d ela raza humana. Tal conducta deberá expiada y la indulgencia de su pasión en la vida presente, segará las consecuencias en esta vida o en otra.


Nosotros hemos pasado a través de estado parecidos al mineral, vegetal y animal antes de estar en estado humano, como somos actualmente , y más allá hay evoluciones superiores las cuales nos aproximan más y más a la Divinidad. Es nuestra pasión animal la que nos limita en el sendero del logro y de la pureza. También es obvio que muy poco progreso material puede ser hecho por un inhabilitado mental.
En el presente estado de evolución toda nuestra fuerza vital -excepto la insignificante cantidad requerida para la propagación de la raza- puede ser transmudada por sublimación de la mente y emociones en fuerza del alma.

Hasta que estos factores no sean reconocidos y aceptados por la gran mayoría, la raza no se librará de las limitaciones tanto físicas como mentales, las cuales ahora nos están causando mucho sufrimiento y nos impiden evolucionar.