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martes, 31 de mayo de 2016

CRECIMIENTO ESPIRITUAL Y DESARROLLO PSÍQUICO





En vista de la considerable atención y publicidad corrientemente dados al psiquismos, creemos prudente revisar para nuestros estudiantes, las Enseñanzas Rosacruces concernientes a este fenómeno, y subrayar la superioridad del crecimiento espiritual positivo sobre el desarrollo psíquico negativo.

Por lo que se refiere al crecimiento desarrollo de las llamadas facultades extrasensoriales, la humanidad está dividida en dos categorías generales. Entre los miembros de una categoría, están las personas “normales” enfrascadas en objetivos materiales y de manera general, fuera de contacto con los mundos espirituales; la conexión entre los cuerpos denso y vital es fuerte. En la otra categoría, al de los así llamados “sensitivos”, la conexión entre los dos vehículos es floja. Estos sensitivos, a su vez, están también divididos en dos clases: clarividentes voluntarios y clarividentes involuntarios, negativos y sujetos a la voluntad de los demás.

Una conexión floja entre los cuerpos vital y denso, induce la sensibilidad a las vibraciones espirituales. El cuerpo pituitario y la glándula pineal, dos órganos en la actualidad dormidos en la mayoría de las personas, estaban hace eones conectadas con el sistema nervioso involuntario y otorgaban a la humanidad la clarividencia involuntaria. Son los instrumentos con los cuales la clarividencia voluntaria, bajo el control del sistema nervioso cerebro-espinal, será  alcanzada conforme el ser humano progrese espiritualmente. Aquel que desarrolla conscientemente sus facultades espirituales, controla la vibración de estos órganos mediante la voluntad, y el poder de “ver” en los otros mundos es constante, utilizable a discreción.

El clarividente voluntario desarrolla su sensibilidad, y aprende a controlar sus facultades extrasensoriales, como resultado del ejercicio de su voluntad viviendo una vida pura y espiritual y dedicándose al servicio altruista  a los demás. Con el tiempo, después de que haya hecho digno, recibirá la enseñanza necesaria para completar la conexión entre la glándula pineal y el cuerpo pituitario y para llegar a ser un clarividente entrenado o un amo de su facultad en cualquier momento, libre de ejercitarla o no, según le plazca.

Cuando la conexión entre los cuerpos vital y denso ha llegado a ser tan ligera que parte del cuerpo vital puede ser extraída, el clarividente positivo puede convertirse en una Auxiliar Invisible consciente. Ha desarrollado su cuerpo del alma mediante una vida pura y generosa cuerpo del alma que está formado por los dos éteres superiores del cuerpo vital, vehículos de la percepción sensorial y de la memoria, a tal grado que puede extraerlos a voluntad del vehículo denso, usando el cuerpo del alma como vehículo en el cual operar. Puede, entonces, funcionar conscientemente en el mundo espiritual y recordar todo lo que ha hecho en dicho mundo por la noche.

En caso del clarividente negativo, es enteramente diferente. El también, a causa de la conexión entre los cuerpos físico y vital, es sensitivo a las vibraciones espirituales. Puesto que es de temperamento negativo, sin embargo, y puesto que la retroceso  es más fácilmente logrado que la progresión, no hace ningún esfuerzo por someter esa sensibilidad a su propio dominio ya que en realidad no es factible que se le ocurra hacerlo así alguna vez. En lugar de eso, fácilmente renueva la actividad negativa de los órganos pineal y pituitario, y se convierte en un clarividente negativo. Puesto que la facultad negativa es ejercita por medio del sistema nervios involuntario, no está bajo el control de la voluntad y es por lo tanto, de naturaleza esporádica. El clarividente involuntario no tiene control sobre lo que ve o experimenta en los otros mundos. Está consciente sólo d elo que acierta a aparecer ante él y no puede usar su poder para propósitos de investigación.

Los clarividentes negativos a menudo se permiten caer bajo el control de espíritus ligados  a la tierra, quienes adoptan la pose de “guías espirituales”, y son en muchos casos entidades sin escrúpulos que tratan de obligar a sus víctimas humanas a realizar sus propios propósitos negativos. El clarividente involuntario entonces se convierte en un médium de trance o de materialización y cuando esto sucede, puede decirse con verdad que su vida y a no le pertenece.



En el caso de un médium materializado, el espíritu materializador  ligado a la tierra, pone en trance a su víctima y , a causa de la floja conexión entre sus vehículos, saca el éter del cuerpo vital del médium a través del bazo y los usa para su propia materialización. El cuerpo vital es el vehículo mediante el cual las corrientes solares que nos dan vitalidad son especializadas. Privado de este principio vitalizador, el cuerpo del médium algunas veces se encoge hasta una fracción de su tamaño usual; su carne se vuelve “caída” y la chispa d ela vida arde muy débilmente. Cuando se les devuelven los éteres vitales y despierta, está exhausto. El procedimiento naturalmente tiene consecuencias adversas para la salud, riesgo que no existe para el clarividente positivo.

Una vez que se entre en la mediumnidad, el asunto es que ya no se puede escoger. Una vez que un espíritu-control ha obtenido ingreso, el médium pierde el poder de cerrarle la puerta. Si está de acuerdo en hacer los mandatos del control -aun , algunas veces al extremo de cometer asesinato o suicido- escapa al hostigamiento, pero si trata de rebelarse o de deshacerse del ahora indeseable espíritu, es probable que experimente gran tormento a manos más inescrupulosas de estas entidades. Algunos de ellos, usualmente los menos experimentados y por lo tanto, los más peligrosos, llegan hasta a expulsar los vehículos superiores fuera del cuerpo físico del médium y a introducirse ellos mismos para asumir el control temporal o permanente. Esta condición se conoce generalmente como obsesión.

Aun más peligrosa es la situación que amenaza al médium después de la muerte. El espíritu-control al cual ha estado sujeto durante la vida no cede su dominio; por el contrario, su despotismo a menudo se hace más intenso después de que el médium entra en los reinos espirituales, y puede continuar por muchos años antes de que el médium pueda finalmente zafarse. De esta manera el médium, además de experimentar la tortura que resulta de ser privado de sus vehículos, se rezaga en su carrera evolutiva.

Debería ser evidente para el estudiante que la mediumnidad, o cualquier otra empresa negativa en que un Ego somete su propia libre voluntad a otro espíritu, es cuando menos un obstáculo para el progreso evolutivo -que depende de la iniciativa individual- y en las peores circunstancias, extremadamente peligroso en términos tanto de la vida sobre la Tierra como de la vida después d ela muerte. Sin embargo, la mayoría de los psíquicos que están ahora recibiendo la mención y el aplauso del público, son de carácter negativo. Aquellos pocos Egos espiritualmente avanzados que han desarrollado percepción extrasensorial positiva, usan sus facultades para el servicio generoso y silencioso, sin llamar la atención sobre sí mismos o sobre sus talentos.

El objeto de la filosofía y método de desarrollo rosacruces, es liberar al estudiante de la dependencia de los demás y ayudarle a adquirir en sumo grado el dominio de sí mismos y de confianza propias. El psiquismo negativo de cualquier clase obviamente representa una condición de dependencia que es completamente diferente de este fin. Tanto el domino de sí mismo como la confianza en sí mismo, junto con el crecimiento espiritual positivo resultante, son alcanzados únicamente cuando vivimos vidas nobles y altruistas, dedicando nuestro tiempo a servir a Dios y los demás y conservando nuestros pensamientos y acciones puros y elevados. Sólo en esta forma podemos fortalecer los dos éteres superiores y desarrollar nuestros cuerpos del alma y responder positivamente alas vibraciones espirituales a las cuales nos tornaremos sensitivos en aumento, así como aprender a evitar toda influencia y dominación externa. Solamente cuando sentimos dentro de los más íntimo de nuestros seres un santo y altruista deseos de ayudar ala humanidad, podemos comenzar a hacer progreso en la dirección d ela clarividencia positiva.

La clarividencia negativa es, por así decirlo, más bien forzada en la persona. Ella no he hecho nada de su propia iniciativa para generar la capacidad de percibir en los otros mundos, y no la ha buscado a propósito por lo menos inicialmente. En realidad algunos psíquicos han expresado públicamente el deseo de cesar en encontrarse con los, para ellos, molestos e incómodos fenómenos que esporádicamente se entrometen en sus consciencias.


La clarividencia positiva, una vez adquirida, se convierte en un capital permanente que el Ego retiene en vidas futuras, al menos en tanto continúe comportándose como lo haría un aspirante. La clarividencia negativa, sin embargo es un atributo temporal, no asegurado, de una vida a otra. Así, pues aunque es mucho más difícil desarrollar la clarividencia positiva, ésta se convierte, una vez alcanzada en un poder perdurable de inestimable valor presente y potencial para el Ego.
Desarrollar la clarividencia positiva es una tarea difícil por lo que esta facultad la poseen unos pocos solamente. La negativa, desgraciadamente, ha sido desarrollada por muchos que no tiene idea de los peligros potenciales a los cuales se están exponiendo.

Seguramente es nuestro deber como estudiantes y como aspirantes espirituales, desarrollar cada una de las facetas de nuestras habilidades, incluyendo particularmente las  suprafísicas. Es igualmente nuestro deber, sin embargo, cultivarlas a lo largo de las directrices más beneficiosas para nuestro propio progreso evolutivo y para nuestras capacidades de servicio a Dios y al prójimo. El desarrollo psíquico negativo es peligroso para los Egos implicados y rara vez producen  observaciones o revelaciones de valor intrínseco o duradero. Por otra parte, la clarividencia positiva, entrenada, sujeta a la voluntad y determinación del Ego, es un instrumento altamente efectivo de investigación y estudio científico. Muchas verdades espirituales serán reveladas a través del uso de esta facultad, una vez que se haya hecho común entre la humanidad.


jueves, 12 de mayo de 2016

PREGUNTA SOBRE EL VIAJE ASTRAL







Cuando los médium hacen esos llamados viajes anímicos o astrales ¿qué es lo que abandona el cuerpo? ¿Puede hacerse eso en el estado de vigilia para obtener ciertos datos o detalles?


Respuesta: El médium es un clarividente negativo o involuntario y está bajo el dominio de un espíritu del Mundo del Deseo. Corresponde, por consiguiente, a la víctima del hipnotizador en el Mundo Físico. En el caso del hipnotizador la víctima lo ve a éste en el estado de vigilia, mientras que el médium no ve al espíritu que lo hipnotiza hasta que está fuera del cuerpo. Entonces la víctima se encuentra en su cuerpo de deseos y, por consiguiente, no puede llevar sus experiencias al volver su cuerpo.

Todas sus experiencias se verifican mientras el cuerpo físico está en trance. El Ego envuelto en la mente y en el cuerpo de deseos es el que abandona al cuerpo físico, y la misma separación tiene entonces lugar que en el sueño sin ensueños ordinario, con la diferencia que el cuerpo físico no queda vacío, sino que el espíritu dominador entra en el cuerpo del médium, tomando posesión de él y empleándolo a voluntad, frecuentemente en detrimento del médium, porque cuando tal espíritu ha sido bebedor o libertino en la vida terrestre, muy a menudo empleará el cuerpo del médium para gratificar sus deseos de bebidas o sus instintos sexuales.

Nunca se imprimirá suficientemente en la mente de los hombres que este cuerpo físico es nuestro instrumento más útil, y que es completamente erróneo dejarlo en manos de un hipnotizador o de un espíritu desencarnado. En el caso de los médium existe aún un peligro más grave, porque algunas veces no es un Ego humano ordinario el que domina, sino un elemental que generalmente no puede funcionar en el Mundo Físico. Cuando el médium muere y entra en el Mundo del Deseo, el elemental ha obtenido tal poder sobre el cuerpo de deseos del médium que puede robárselo a su propio dueño. Como que el cuerpo de deseos es el vehículo de donde viene el incentivo para la acción, el Ego que se encuentra privado de dicho cuerpo no tiene motivo alguno para reencarnarse. El elemental puede conservar el cuerpo robado durante millones de años quizás, de manera que, mientras el resto de la humanidad va progresando, el desgraciado Ego privado de su cuerpo de deseos queda inerte, alejado de sus semejantes, antes de que pueda librarse de aquella entidad. Por lo tanto, la mediumnidad es el peligro más grande para el alma y el más grande que el autor conoce, salvo la práctica de la magia negra.