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martes, 27 de septiembre de 2016

LA ACTUALIDAD DE LA EDAD ACUARIANA






PREGUNTA: Un corresponsal nos envía un recorte de periódico en el cual alguien pregunta al editor qué es realmente la Edad de Acuario, y la pregunta es contestada como sigue: “No hay tal Edad Acuariana, esta patraña fue inventada por embaucadores profesionales que enseñan que el sistema solar entró recientemente en Acuario. Nadie dice cuándo, y me escriben preguntándome la verdadera fecha. El sistema solar está alejándose directamente de Acuario a la velocidad de doce y media millas por segundo. El sistema solar nunca ha estado y nunca puede estar en algún lugar cerca de Acuario. Sin embargo, folletos y periódicos mensuales están editando continuamente artículos diciendo la misma cosa de siempre, que el sistema solar acaba de entrar en Acuario y que grandes cambios vienen para esta raza humana, todo lo cual es totalmente falso”.

RESPUESTA: Nuestro corresponsal desea conocer nuestras ideas sobre el asunto, puesto que nosotros creemos en la Edad de Acuario y defendemos la opinión de que dicha Edad está cerca. Por consiguiente, nosotros también estamos entre la clase de publicistas denunciada por este editor como “embaucadores”, pero no tenemos inconveniente en acceder a la petición de nuestro  corresponsal en el sentido de arrojar más luz sobre el tema de la Edad Acuariana, por ese motivo. No nos sentimos molestos por el ataque cuando consideramos su fuente de origen.

            La pregunta, en una de sus fases, depende del punto de vista. Es cierto, como él dice, que el sistema solar nunca ha estado en Acuario y nunca lo estará. De hecho está alejándose de la constelación de Acuario. También es cierto que el Sol nuca sale, y nunca saldrá; sin embargo nosotros no acusamos de embaucador al hombre que haga uso de esta expresión. Entendemos que desde el punto de vista de un observador que esté sobre la tierra, parece que el Sol sale, y el ocultista quiere decir algo similar cuando dice que estamos entrando en Acuario por precesión del equinoccio. No nos detenemos a decir que por la rotación de la tierra alrededor de su eje el Sol se vio a las siete de la mañana. Decimos simplemente que el Sol salió a las siete. Por razones parecidas no decimos que “debido a la precesión de los equinoccios aparece ahora como si el Sol, visto desde la Tierra, está acercándose a la constelación de Acuario al tiempo en que cruza el ecuador en el equinoccio vernal”. Si lo dijéramos todos los astrónomos estarán de acuerdo con nosotros con relación al fenómeno visto en los cielos, aunque no estarán de acuerdo con nosotros en cuanto a nuestros argumentos de que esto tiene influencia sobre los asuntos de la humanidad. En lugar de usar esta larga explicación simplemente decimos que “el Sol está entrando en Acuario”, y la gente simplemente tiene que mantenerse criticando hasta que haya aprendido a comprender lo que queremos dar a entender con esta expresión, exactamente lo mismo que cuando comprende lo que queremos decir cuando decimos que el Sol sale.

            En el intervalo, los estudiantes de las filosofías ocultas debieran familiarizase con los hechos astronómicos con el objeto de que puedan dar una razón inteligente para sus creencias. No puede ser negado que cuando los estudiantes que han estudiado la más alta filosofía y han adquirido así un conocimiento de los hechos suprafísicos, careciendo del conocimiento de los hechos más inmediatos, tales como los que da la astronomía y la fisiología, no impresionarán muy bien a sus oyentes. Cuando halamos tan eruditamente acerca de los vehículos más sutiles del hombre, deberíamos también saber por lo menos los hechos principales en relación con el cuerpo denso que todos vemos, y cuando  hablamos de la influencia de las estrellas deberíamos también conocer algo de los hechos relativos a los movimientos mecánicos de los cielos tal como los astrónomos los comprenden y conocen. Con el fin, pues, de que los estudiantes que no están familiarizados con estas cosas puedan obtener una comprensión del asunto, las explicaremos brevemente. Para una más completa explicación, el estudiante es remitido a nuestra obra “Astrología Científica Simplificada”. Allí el asunto es tratado en la Enciclopedia Filosófica bajo el título de “El Zodíaco Intelectual”, y en otras partes del mismo libro.

            Cuando la Tierra se mueve en su órbita anual alrededor del Sol, parece, cuando se ve desde la tierra, que el Sol viaja a través de los cielos a lo largo de una estrecha faja que consta de doce constelaciones o grupos de estrellas a las cuales se ha dado ciertos nombre: Aries, Tauro, Géminis, etc. Si el eje de la Tierra fuese estacionario como el de una rueda, el Sol siempre se hallaría en el mismo lugar de la constelación donde estaba el mismo día del año anterior, pero el eje de la tierra tiene un movimiento giratorio, alrededor de sí mismo, parecido algo al de un trompo dando vueltas y cuyo impulso estuviera casi agotándose. Este movimiento cambia la posición aparente del Sol al ser visto desde la Tierra de tal manera que parece llegar a una posición dada un poquito antes. Entonces decimos que precede, y por lo tanto, los astrónomos hablan de la “precesión de los equinoccios”. Es decir, el Sol parece cruzar el ecuador en el equinoccio vernal cada años a corta distancia antes de llegar al punto en donde lo cruzó el año anterior. Así es que si en un año lo cruzó en el primer grado de Aries, al año siguiente lo cruzaría ligeramente dentro de los límites de la constelación de Piscis, y al año siguiente estaría todavía más adentrado en Piscis, más alejado del primer grado de Aries, y así sucesivamente. Ese movimiento retrógrado, sin embargo, es tan lento, que el recorrer hacia atrás los doce signos lleva casi veintiséis mil años, o dos mil cien años el pasar por un signo, o setenta años el recorrer un grado.

            Los astrónomos usualmente hablan de “grados de ascensión recta”, por medio de lo cual dividen el cálculo ecuatorial de los cielos en el número usual de trescientos sesenta grados, comenzando con el punto en que el Sol cruza el ecuador en el equinoccio vernal próximo anterior. Pero ellos también llaman Aries a los primeros treinta grados a partir de ese punto, Tauro a los siguientes treinta grados, etc.; lo mismo que el astrólogo. Así es que existe un zodíaco natural compuesto de las doce constelaciones o grupos reales de estrellas de los cielos, los cuales cambian tan poco que cualquier cambio es imperceptible en lo que dura una vida, o aun en varios cientos de años; y también existe un zodíaco intelectual que comienza en el punto del equinoccio vernal de cualquier año dado.

            Viendo que el Sol por precesión marcha hacia atrás entre los signos del zodíaco, se comprenderá que debe venir un tiempo en que el equinoccio vernal ocurra en el primer punto de Aries de modo que en ese año coincidan los zodíacos intelectual y natural. Esto ocurrió la última vez alrededor del año 500 d. C. y como el Sol ha estado viajando hacia atrás a su acostumbrada velocidad de un grado en alrededor de setenta y dos años, es evidente que en la actualidad el equinoccio vernal ocurra cerca de los diez grados de Piscis. Por lo tanto, será hasta cerca del año 2600 d. C., o sea dentro de setecientos años, que el Sol entrará realmente en la constelación de Acuario, o, para alinearnos con los hechos científicos, digamos antes de que parezca, visto desde la Tierra, como si el Sol cruzase el ecuador en la constelación de Acuario. Durante los dos mil cien años que pasen desde ese momento, parecerá como si el Sol estuviese en la constelación de Acuario cada año al tiempo de cruzar el equinoccio vernal. Así es que puede decirse que la Edad Acuariana comprende dichos dos mil cien años contando a partir del año 2600 de nuestra era, durante los cuales el Sol por precesión parece estar en la constelación de Acuario al tiempo de cruzar el ecuador en el equinoccio vernal.

            ¿Alguna vez se ha sentado el lector quietamente absorbido en un libro o tal vez escribiendo o haciendo alguna otra tarea, y entonces de repente se da cuenta de que alguien estaba parado detrás de sí, y que la aproximación de la misma no había sido notada debido a la absorción en el libro o en otros asuntos? Si es así, usted recordará que aunque la persona no habló ni se movió, la presencia se sintió más y más agudamente hasta que le hizo volverse. Seguramente esta experiencia es tan común que todos han pasado por ella, ¿Pero cuál es la explicación? Es simplemente ésta: además del cuerpo físico que todos vemos, el hombre tiene ciertos vehículos que son invisibles a la vista ordinaria. Estas sutiles envolturas se extienden más alá del cuerpo físico, de tal modo que cuando estamos cerca de otra persona los cuerpos etéreos se entremezclan, y a veces, cuando estamos muy quietos y calmados estas sutiles influencias se sienten más fácilmente que otras veces, aunque existen y son factores poderosos en nuestras vidas en todo tiempo.

            “Como es arriba es abajo” y viceversa. Esta es la ley de analogía, llave maestra de los misterios. El hombre es el microcosmos y los astros son el macrocosmos. Por consiguiente podemos concluir que estas grandes estrellas que se mueven en los cielos y son los cuerpos de Espíritus, tienen vehículos sutiles similares a la atmósfera áurica de nuestra tierra. De ahí que la proximidad del Sol a la constelación de Acuario al tiempo del equinoccio vernal transmitirá estas influencias a la Tierra junto con los rayos solares, y como la primavera es el tiempo particular en que todo lo que existe sobre la Tierra está impregnado de vida, podemos también deducir que el Rayo de Acuario así transmitido se hará sentir entre la gente de la Tierra, sin tomar en cuenta si la gente cree en él o no. Así es que si podemos averiguar cuál es la influencia de Acuario, podemos contestar la pregunta de ¿Qué es la Edad de Acuario? Desde otro punto de vista, la astrología nos da esta información basada en la experiencia y la observación.

            Acuario tiene una influencia intelectual que es original, inventiva, mística, científica, altruista y religiosa. Si aplicamos la máxima Bíblica: “Por sus frutos los conoceréis” a este problema, observaremos que la Edad Acuariana se presenta con esfuerzos originales sobre todo de lineamientos conectados con la ciencia, la religión, el misticismo y el altruismo. Ahora podemos echar una mirada retrospectiva al período de alrededor de setena años en el cual el Sol por precesión ha caminado un grado en su órbita hacia Acuario. Durante ese tiempo encontramos que ha habido un cambio muy marcado en todas las actividades del pensamiento y de la acción, diferente del que registra la historia a través de los dos últimos milenios. Casi todas las invenciones que hacen de nuestra vida de hoy lo que es, han sido hechas durante ese tiempo. El telégrafo, el teléfono, el uso de la electricidad, la conquista del espacio y del vapor, y otras invenciones demasiado numerosas para mencionarlas, están marcando el progreso acuariano en el mundo físico.

            También notamos la rápida velocidad a la cual todos los movimientos del pensamiento liberal en asuntos religiosos están suplantando las condiciones sujetas a los antiguos credos y el número creciente de los que han desarrollado la visión espiritual y están investigando la dirección general de la evolución en los planos superiores. Note usted la rapidez con la cual la ciencia de la astrología está ganando terreno, y a este respecto podemos mencionar que una firma comercial que vende efemérides astrológicas usadas sólo para cálculos astrológicos, se dice que vende alrededor de medio millón al año.

            Todas estas cosas demuestran, o dan un indicio de lo que se puede esperar que suceda durante la Edad Acuariana. Cuando tales grandes pasos han sido dados durante los setenta años, el Sol está justamente comenzando a transmitir la influencia desde los límites de Acuario, ¿Qué podemos esperar cuando entre al signo mismo? Tanto las posibilidades como las probabilidades están mucho más allá del alcance de la imaginación más fantástica, y esto se aplica tanto al lado físico como al lado psíquico de la vida. Es opinión del que escribe que por lo menos la visión etérica estará entonces desarrollada en la gran mayoría de la humanidad, si es que no en toda, de modo que el aguijón de la muerte será eliminado por lo menos en parte por la familiaridad que existirá con los amigos y parientes que han muerto. Entonces continuaremos viéndolos por un tiempo y tendremos tiempo de acostumbrarnos al hecho de que van a reinos superiores. No nos afligiremos absolutamente por los niños que mueran, porque ellos retienen sus cuerpos vitales y probablemente permanezcan con sus padres hasta que les llegue el tiempo de renacer. Esto a menudo ocurre en la misma familia. En tales casos no habría absolutamente ningún sentimiento de pérdida.

            Cuando la humanidad haya llegado a este punto de su evolución, estará tanto más adelantada que evitará muchas de las trampas mortales que la afligen hoy día, y eso por lo tanto favorece una existencia mucho más feliz que lo que ha sido la regla hasta el presente día. El intelecto espiritualizado nos ayudará a resolver los problemas sociales de tal manera que habrá justicia para todos, y el uso de maquinarias continuamente mejoradas emancipará a la humanidad del trabajo físico en gran extensión y dejará más tiempo para el mejoramiento intelectual y espiritual.

NOTA: Artículo escrito por Max Heindel a principios del siglo XX