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martes, 10 de octubre de 2017

PREGUNTAS Y RESPUESTAS






¿Es cierto que en las sesiones espiritistas manos invisibles transportan a las personas de un lugar a otro, que vienen flores a través de las ventanas y puertas cerradas? ¿Cómo puede hacerse eso?

Respuesta: Sí, esos fenómenos son perfectamente ciertos y se han producido en ciertos lugares bajo circunstancias tales que todo fraude era imposible. En cuanto a los movimientos de objetos, eso lo pueden realizar los espíritus, a cuyo cargo está la sesión de varias maneras.
Pueden materializarse manos que son visibles o invisibles, y éstas pueden levantar objetos o personas y llevarlas de un lugar a otro, o además los objetos pueden elevarse mediante una suspensión momentánea de las leyes de la gravedad, por lo menos en lo que al objeto concierne.
En cuanto al pasaje de flores al través de un muro, ventanas cerradas o cualquier otro objeto material, debemos recordar que esos objetos no son realmente tan sólidos como creemos generalmente. La ciencia reconoce el hecho de que ni dos átomos de cualquier sustancia se tocan uno a otro, pues cada átomo está sumergido y vibra en diverso grado de intensidad en un mar de éter, el que compenetra toda materia. Es un hecho bien conocido que todas las sustancias pueden ser reducidas a gases. Comprendiendo esto, llegaremos fácilmente a concebir que así como esas sustancias se reducen a estados gaseosos, pudiéndolas volver de nuevo a su estado primitivo con bastante facilidad, así también una flor puede ser fácilmente convertida en éter, haciéndola pasar a través de los átomos de un muro, y después resuelta nuevamente en flor. Y esto es lo que ocurre realmente.
Pero el preguntante podría decir: “Sí, está bien; pero si toma usted un dólar de plata, lo funde en una retorta y lo convierte en gas, ya no tomará la forma de un dólar de plata cuando vuelva nuevamente al estado metálico, sino que será simplemente un lingote de metal”. Esto es así cuando la operación la realiza el hombre ordinario, el que es incapaz de separar el material denso de su contraparte etérica durante el proceso de la fusión, pero las entidades espirituales que realizan los fenómenos que nos ocupan pueden separar la parte etérica de la flor del material denso. Y esta parte etérica es la que retiene su forma y constituye la matriz o molde que da forma al material de la flor cuando entra en el cuarto después de haber pasado a través del muro.



Las almas que han pasado por el Purgatorio y por el Primero, Segundo y Tercer Cielos ¿vuelven a renacer aquí, o van a otras esferas?

Respuesta: Vuelven aquí una y otra vez hasta que han aprendido todas las lecciones que aquí pueden aprenderse. Esencialmente es el mismo principio según el cual enviamos un niño a la escuela. No lo enviamos a la escuela primaria un día, a la escuela superior el segundo y a la universidad el tercero, sino que lo enviamos a la escuela primaria un día y otro, durante largo tiempo, hasta que haya aprendido todas las lecciones que tiene que aprender allí. El conocimiento que adquiera en la escuela primaria es la base de los que tiene que aprender en la escuela superior, cuyas lecciones son a su vez la base de los conocimientos de la universidad. Siguiendo un proceso semejante hemos aprendido nosotros bajo diferentes condiciones en el pasado algunas lecciones, y en el futuro, cuando hayamos aprendido todo lo que debe aprenderse actualmente, encontraremos que nos espera una evolución más elevada.
Así ante nosotros un progreso sin fin, porque nosotros somos divinos como nuestro Padre, que está en los cielos, y las limitaciones son imposibles.

martes, 22 de agosto de 2017

BLAVATSKI Y LA DOCTRINA SECRETA y VII





Antes de continuar, es necesario entender la posición central de nuestra tierra en el plan completo de la evolución. Durante los precedentes tres y medio periodos, las almas se han ido profundizando a sí mismas más y más en la materia. En la tierra en nuestro presente periodo, el nadir de la materialidad fue alcanzado por todos los reinos en la mitad del cuarto periodo. Nosotros, estamos en la quinta sub-raza de la quinta raza-raíz, estamos comenzando a elevarnos lentamente a nosotros mismos fuera de la materia. Somos los hijos pródigos quienes se fueron a un país lejano para adquirir experiencia, y habiendo llegado tan lejos como pudimos, estamos ahora regresando a casa a nuestro Padre, quien es la fuente de Inteligencia, y nos ha contactado desde tiempo atrás, y ahora nos conduce a nuestro propio hogar celestial.
El plan general de la evolución humana en el globo se puede resumir así: siete distintas razas-raíz fueron destinadas a desarrollar cierto principio o sentido. En esta manera, las cuatro razas que nos precedieron desarrollaron la capacidad de escuchar, sentir mediante el tacto, mirar e identificar sabores. Nosotros hemos desarrollado el olfato. La sexta y la séptima razas-raíz desarrollaran la clarividencia astral y mental respectivamente. También desarrollarán la espiritualidad. Nosotros estamos desarrollando el intelecto, nuestros predecesores desarrollaron el deseo. Cada una de las siete razas-raíz se dividen en siete sub-razas, estas a su vez se subdividen. La evolución de cada raza-raíz se lleva a cabo bajo la guía de un maestro especial, una gran entidad espiritual quien encarna en la raza como gobernador y legislador. Cada raza-raíz se desarrolla en su propio continente, que es destruido cuando la evolución ha finalizado, agua y fuego son usados alternativamente como agentes. Los nombres arcaicos de estos continentes son muchos, pero para evitar la confusión “La Doctrina Secreta” utiliza los nombres más familiares para los lectores del Oeste.
El primer continente se llama la Tierra Sagrada Imperecedera. La razón de este nombre es que este continente es el único cuyo destino es al final, a través de toda nuestra estancia en esta cadena de planetas. Fue el origen del primer hombre, y será la casa del último mortal divino Chaya como un recipiente para las semillas futuras de la humanidad. Esta tierra sagrada tiene en su centro el Monte Meru, cuyas raíces están en la cadena de los Himalayas; desde el pico de esta montaña sagrada, que forma el eje de rotación de la tierra, hay un continuo flujo de corriente magnética, que se esparce por sobre todo el planeta, reentrando por el polo sur. Entonces, se dirige a la Ciudad Santa de Shamballah (el corazón de la tierra) en el Desierto de Gobi, donde es purificado por los Maestros de la Gran Logia Blanca, y es enviado de regreso al Monte Meru en el polo norte.
Alrededor de la montaña sagrada, como hojas de lotus, están siete promontorios. Sobre estos nacieron las siete sub-razas de la primera raza, dice el “Libro de Dzyan”: “Los grandes Chohans (Señores) llamaron a los Señores de la Luna, de los Cuerpos Sutiles. “Traigan de ahora en adelante hombres, hombres de la naturaleza de ustedes. Denles la forma de ustedes. Ella construirá las cubiertas externas. Hombre – Mujer ellos serán”. * * * Ellos (los dioses de la Max Heindel – H. P. Blavatsky y la Doctrina Secreta 30 Luna) fueron cada uno a su porción de tierra: siete de ellos, cada uno en su porción”. En lo que concierne a la antropogénesis, “La Doctrina Secreta” enseña: La evolución simultanea de los siete grupos humanos en siete diferentes porciones de nuestro planeta. El nacimiento del cuerpo astral antes del cuerpo físico, el cuerpo posterior siendo moldeado en base a la forma astral. La prioridad del hombre en este periodo a la de los animales, los simios incluidos. La última enseñanza es en armonía con la segunda historia de la creación en la Biblia; también con otros libros.
En la Tierra Sagrada Imperecedera fueron creados por los Señores de la cadena Lunar la primera raza grande, sombríos, seres etéreos flotando sobre este lugar y hacia este lugar. Puede surgir la pregunta, ¿por qué se les llama humanos?. Por la misma razón que un feto humano es llamado humano, cuando en las primeras ocho semanas es indistinguible del feto de un perro. El método por el cual estos seres se reproducían era arrojando de sí a su contraparte astral, que en su momento podía arrojar otro, cada uno inferior a su padre. Esto explica la variación de las etapas de la humanidad, tales seres inferiores eran encarnados por entidades inferiores. Posteriormente, después que el tipo había sido establecido definitivamente, fue dirigido a lo que “La Doctrina Secreta” denomina el continente Hiperbóreo, los promontorios de este se extendieron desde el Polo Norte al Sur y el Oeste. En los días de Homero, los griegos hablaban de esto como una tierra bendita más allá del curso de Boreas, el dios del viento, y del huracán, un país ideal, donde las noches son cortas y los días son largos. En este continente vivió la segunda raza de hombres, encarnados por el segundo gran número de almas que había venido de la cadena Lunar. Aunque tenían la forma general del hombre, los individuos de esta raza eran criaturas gigantes gelatinosas que flotaban sobre la superficie de la tierra, como dirigidos por los deseos que pasaban. Los accesorios no estaban definidos, no había ojos, orejas o boca. Recibían impresiones a través y se guiaban por dos centros de fuerza, el tan mencionado tercer ojo (que se ha convertido en la glándula pineal) y un órgano que se había desarrollado en el bazo. Eran potencialmente bisexuales, y reproducían sus especies en la misma manera que la primera raza.
La segunda raza de hombres no tenía huesos, lo que explica el por qué los geólogos no han encontrado huesos en las tres capas más profundas del estratos. Durante el posterior periodo secundario las aguas retrocedieron, y apareció tierra en las áreas ahora cubiertas por la India, China, Australia, África, el Océano Pacífico y Norte de Europa. Este fue el vasto continente Lemuriano, al cual la gran raza Lemúrica fue dirigida por su Maestro. Esta fue la primera raza en recibir el flujo de inteligencia. El modo de reproducción fue cambiado tres veces durante este periodo. Dice el “Libro de Dzyan”: “Entonces la segunda (raza) desarrolló el nacimiento del huevo, la tercera. * * * El huevo de la futura raza, el Hombre-cisne del posterior tercero. Primero hombre-mujer, entonces hombre y mujer”. Hoy, la embriología enseña que el hombre es nacido del óvulo; que en el tercer mes el feto es bisexual; entonces un órgano sexual se hace dominante, y el otro permanece rudimentario pero nunca desaparece. El cuerpo del hombre de la tercera raza-raíz llegó a ser firme, y su forma cambio hasta que llegó a ser un hombre como nosotros conocemos que fue, un gigante de doce a quince pies de alto, con una piel oscura café-amarilla, una maxilar inferior grande, cara plana, ojos muy separados, Max Heindel – H. P. Blavatsky y la Doctrina Secreta 31 la cabeza inclinada hacia arriba y hacia atrás. No tenía frente; su cabello era corto, la parte trasera de su cabeza descubierta, probablemente por la gran conveniencia del tercer ojo. Sus brazos y piernas eran mucho más largos en proporción a los nuestros. Sus talones estaban muy proyectados hacia atrás, de tal manera que podía caminar hacia atrás. De hecho no era una persona muy atractiva. Podemos simpatizar con las almas quienes fueron guiadas a tales cuerpos para encarnar, y disculparlos por declinar.
Durante esta era los animales aparecieron, y separados en sexos antes que el hombre. Hasta esta etapa el hombre había permanecido (como el “Libro de Dzyan” lo indica) “como una sombra vacía y sin sentidos”. Entonces vino el tiempo cuando él iba a recibir el regalo invaluable de la mente. Para complementar estas tres clases de almas descendió a las aves. Los primeros fueron los Señores de Venus, quienes, aunque no perteneciendo a nuestra cadena planetaria, enviaron a esta tierra, sus niños adoptados, grandes maestros quienes enseñaron y guiaron a la humanidad infantil. A ellos podemos agradecer por el hecho que ahora estamos mas cerca de un periodo más avanzado de lo que de otra manera habríamos logrado. Estos Señores establecieron la Gran Logia Blanca, que ha existido desde entonces, y desde donde han sido enviados todos los grandes Maestros de la humanidad. Originalmente la Logia no era para beneficio del desarrollo de la humanidad, que por edades no estaba calificada para caminar la ruta de la iniciación, sino para aquellos de los Señores de Venus quienes no habían alcanzado la etapa más alta de iniciación. Las otras dos clases son descritas como los Hijos de la Sabiduría y los Hijos de la Noche.
 De estos, los Hijos de la Noche se negaron a crear. Aquellos que participaron llegaron a ser sabios; para aquellos que no procrearon, el camino fue pronunciado. Nacerían en la cuarta etapa de sufrimiento, y causarían agonía. Así fue como una parte de la humanidad se quedó sin mente y con cabeza estrecha. Acerca de ellos, el “Libro de Dzyan” dice: “Y aquellos que no tenían la chispa reencarnaron en enormes animales femeninos. También comenzaron las razas mudas. Se hicieron mudos a sí mismos. Sin embargo, sus lenguas no están atadas. Las lenguas de sus descendientes permanecen todavía. Crían monstruos. Una raza de monstruos maleantes cubiertos de pelo rojo va por doquier. Una raza muda que no tiene vergüenza. Viendo que los Lhas (los espíritus de los Hijos de la Sabiduría) que no habían construido hombres, lloraron diciendo: “Los Amanasa (los sin mente) han contaminado nuestra futura morada. Esto es Karma (retribución). Permítanos morar en el otro. Permítanos enseñarles mejor, que algo peor no deba pasar. * * *
Entonces todos los hombres fueron dotados con Manas (mentes)”. Algunos de la cuarta raza, hombres que tenían una mente, sin embargo, hicieron lo mismo, y aquí está la explicación de “La Doctrina Secreta” respecto a los antropoides. Ellos no son nuestros ancestros, como es asumido por los evolucionistas, sino un remanente de la raza humana. Ellos son los únicos animales ahora en la tierra que desarrollarán formas astrales humanas en la séptima raza-raíz, y serán definitivamente humanos en el quinto periodo. Hay todavía otra clase, de la cual una división encarnó durante el postrer tercer y el otro durante el inicio del cuarto periodo. Ellos habían avanzando demasiado en la cadena Lunar para renacer en la cadena terrestre durante las etapas precedentes, y vinieron a hacer su primera encarnación en esta cadena. Estos son los últimos de las almas que habitaron la Max Heindel – H. P. Blavatsky y la Doctrina Secreta 32 cadena lunar. De las siete sub-razas de la tercera raza, el Maestro quien desarrollo la entrante cuarta raza seleccionó aquellos quienes iban a formar el núcleo, y los dirigió a esa gran tierra para la humanidad, la Tierra Sagrada Imperecedera, donde él los segregó, dice el “Libro de Dzyan”, de dos en dos, en las siete zonas, incrustando en sus formas las cualidades en potencia a ser desarrolladas en las razas venideras.
Entretanto, grandes cataclismos ocurrieron en el continente, y Lemuria como así desapareció, eras antes del tercer periodo. En su lugar apareció en el horizonte la Atlántida, el cuarto continente, destinado a convertirse en el asiento de una civilización que en muchas maneras sobrepasó a la nuestra. Sus gobernantes Profetas y Reyes, fueron divinos. Era con toda seguridad la Era Dorada; la Alquimia era utilizada para producir oro para usos en las artes y para adornos en las casas y construcciones. Poderes súper físicos eran una posesión común. Cuando los pilotos divinos intentaron el experimento de abandonar el timón para ver si el hombre por sí mismo sería capaz de guiar la nave de la humanidad, todo esto cambió. “Entonces la Cuarta (raza) se hizo en exceso orgullosa. Nosotros somos los reyes, decían; nosotros somos los dioses. Ellos tomaron esposas agradables a la vista. Esposas de los “sin mente”, los “cabeza angosta”. Ellos criaron monstruos. Demonios malvados, macho y hembra. * * * Construyeron templos para el cuerpo humano. Ellos adoraron lo masculino y lo femenino.
 Entonces el Tercer Ojo no funcionó más. Construyeron ciudades enormes. * * * Construyeron imágenes de enorme tamaño, nueve veces el tamaño de sus cuerpos. Los fuegos internos habían destruido la tierra de sus padres. El agua amenazaba a la cuarta. Las primeras grandes aguas vinieron. Engulleron las siete grandes islas”. Tal es la historia de la degradación en lo que cae la clase que el libro llama los Señores de la Noche, o las Caras Oscuras, en contraposición de los Hijos de la Sabiduría, o los Señores de las Caras Resplandecientes. “La Doctrina Secreta” narra la historia explícitamente: “Y el “gran Rey de las Caras Resplandecientes”, el jefe de todas las caras Amarillas, viendo los pecados de los Caras Negras, estaba triste. Él envió sus vehículos aéreos a todos sus hermanos jefes (jefes de otras naciones y tribus) con un hombre piadoso diciendo “Prepárense, levántense Uds. Hombres de las buenas leyes, y crucen la tierra mientras está seca (todavía). Los Señores de la tormenta se aproximan. Sus carrozas están cerca de la tierra. Una noche y dos días solamente vivirán los Señores de la Cara Oscura (los Brujos) en esta tierra paciente. Esta condenada a la ruina, y ellos han de descender junto con ella”. Los más inferiores, los Señores de los Fuegos (los Gnomos y Elementos espirituales) están preparando su Agneyastra mágica (armas de fuego que trabajan por magia). * * *
Ellos están estudiados en Ashtar (Vidya, el conocimiento mágico más elevado). Vengan y utilicen los suyos (sus poderes mágicos, para contraatacar a los poderes de los Brujos). Permita cada señor de la Cara Resplandeciente (y adeptos de la Magia Blanca) que suceda el Viwan de cada señor de la Cara Oscura venir hasta sus manos (o a su posesión), a fin de que ninguno (de los Brujos) pueda por este medio escapar de las aguas, evite la vara de los Cuatro (deidades Kármicas) y salven a sus malvados (seguidores o gente). Debe cada cara amarilla enviar a dormir por sí mismo (hipnotizar?) a cada cara oscura. Deben incluso ellos (los Brujos) evitar el dolor y el sufrimiento. Debe cada hombre fiel a los Dioses Solares amarrar (paralizar) a cada hombre bajo los dioses lunares, para que él no pueda sufrir o escapar a su destino. * * * La hora ha llegado, la noche negra está lista, etc., etc”. “Las Max Heindel – H. P. Blavatsky y la Doctrina Secreta 33 aguas se levantaron y cubrieron los valles de un límite de la tierra al otro. Así pereció la Atlántida y nació la historia del diluvio. De la quinta sub-raza de la cuarta raza-raíz, los Semíticos originales, habían sido escogidos por el Santo Vaivaswata, el Maestro de nuestra quinta raza-raíz, las familias quieres iban a ser los ancestros de la raza venidera. El Maestro los dirigió hacia el norte hacia la Tierra Santa Imperecedera, donde con cuidado amoroso él implantó en ellos el potencial de las características de nuestra presente humanidad.
Cuando las edades hayan pasado, él los guiará otra vez hacia el sur al Asia Central, la tierra que se ha levantado en el lugar de la Atlántida arruinada. Los continentes ya habían tomado esencialmente las formas en que ahora ellos existen. Desde Asia Central procedieron las diferentes migraciones. La primera sub-raza, los Arios, fueron hacia el sur a la India. La segunda, los Semíticos Arios, poblaron Arabia y Siria. La tercera, los iraníes, fueron guiados por Zoroastro, peregrinando a Persia. La cuarta, los Celtas, fueron guiados por Orfeo, estableciéndose en Grecia, Italia, Francia, Irlanda, Escocia e Inglaterra. La quinta, los Teutones, ocuparon Europa Central.
¿Qué dice “La Doctrina Secreta” acerca del futuro?. La porción de tierra conocida ahora como Norte América será consumida por el fuego. En su lugar se levantará un nuevo continente que será el hogar de una gente espiritual. Será la sexta raza, el núcleo de lo que esta siendo desarrollado justo aquí, bajo las Estrellas y las Barras. En esa raza, la función será restaurada al cuerpo pituitario y a la glándula pineal, que ha estado inactiva desde la degradación de la cuarta raza. Estas dos glándulas no son solamente, como la ciencia dice, dos verrugas de hueso cubiertas por arena, sino dos órganos muy importantes temporalmente fuera de uso. Son las llaves para el mundo espiritual, que será en esa raza abierto para toda la raza humana. Los gránulos con los cuales estos cuerpos están cubiertos están ausentes en niños menores de siete años y en idiotas congénitos.
La gente de mente débil tienen muy pocos. Esta raza será masculino-femenina y el nervio simpatético se desarrollara en un segundo cordón espinal. Serán unas personas hermosas, espirituales y poderosas. Sin embargo, esta raza junto con su continente también pasarán, para dar lugar a la séptima y última de nuestras razas-raíz. La gente de esta última raza morará en una tierra al sur de nosotros, y evolucionarán a un estado trascendiendo nuestro entendimiento actual. La clarividencia mental será poseída por todos; los dos cordones espinales se mezclarán en uno solo, y el hombre no tendrá sexo. Entonces vendrá el tiempo cuando la ola de vida una vez más dejará nuestra tierra para conquistar otros mundos. Tal es el sublime plan al que pertenecemos, tal como está bosquejado en el primero y segundo volúmenes de “La Doctrina Secreta”.
El tercer volumen consiste de una colección variada de papeles publicados después de la muerte del autor. Conforme los años pasan, la verdad de las declaraciones en “La Doctrina Secreta” está siendo gradualmente vindicada. Conforme el conocimiento de los estudiantes crece, su admiración y reverencia por su gran maestro se hace más profunda. Con muy pocas y triviales excepciones, todo lo que es encontrado en la literatura voluminosa del ocultismo moderno ha estado disponible en “La Doctrina Secreta” casi desde su publicación. En el trabajo está la comida para el corazón y para el intelecto, un sistema de pensamiento y conocimiento que, si nosotros estudiamos y ponemos en práctica en nuestras vidas, puede hacernos sabios hacia la salvación.

Max Heindel

sábado, 22 de julio de 2017

H.P. BLAVATSKY Y LA DOCTRINA SECRETA VI




Describe la condición del Absoluto Único durante el interludio entre las manifestaciones cósmicas y el primer alboroto de volver a generar actividad. Una consideración momentánea hará notar cuán difícil es describir tal etapa. Ya que es un estado de “Absolutividad per se”, no puede poseer los atributos específicos que sirven para describir objetos en términos positivos. Por lo tanto, el estado puede ser sugerido solo por negativos envolviendo la mayoría de todos los atributos negativos que los hombres sienten en vez de concebir como los límites remotos alcanzables por sus poderes de concepción. Somos informados por Stanza que: “El Padre eterno envuelto en sus vestimentas siempre invisibles había descansado otra vez por siete eternidades. El tiempo no existía, ya que él permanece inactivo en el infinito íntimo de duración. La mente Universal no existía, ya que no había Ah-Hi para contenerla. Los siete caminos para la dicha no existían. Las grandes causas de la miseria no existían, ya que no había nadie para producir y quedar entrampado por ellas. Solo la oscuridad llenaba el infinito, para el padre, madre e hijo era una vez más uno, y el hijo no había despertado todavía para el nuevo ciclo, y su peregrinaje sobre eso. Los siete señores sublimes y las siete verdades habían cesado de ser, y el Universo, el hijo de la Necesidad, estaba inmerso en Paranishpanna (El Absoluto), para tener descanso por aquello que es pero no es. La nada era. Las causas de la existencia habían sido desechadas; el visible que era, y el invisible que es, descansó en un eterno no-ser, el único ser. Sola la forma única de existencia estiró el infinito, sin causa, duerme sin sueños; y la vida pulsó inconsciente en el espacio universal, a través de Toda-presencia que es sensible por el ojo abierto del Dangma (el ojo espiritual interno del adivino, o El Tercer Ojo).

 Describe una etapa que para la Mente Oriental es muy parecido con el primero que para explicar la diferencia se requeriría un tratado en si mismo. Una comprensión de lo que contiene puede ser obtenido solo a través de la intuición y las facultades elevadas del estudiante. De hecho, debe de recordarse que todas las Stanzas apelan más a las facultades internas que al cerebro físico: “¿Donde estaban los Constructores, los Hijos luminosos de Max Heindel – H. P. Blavatsky y la Doctrina Secreta 26 Mavantaric Dawn * * * Los creadores de la forma a partir de la no forma, la raíz del mundo? * * * ¿Dónde estaba el silencio?. ¿Dónde las orejas para sentirlo?. No, no había ni silencio ni sonido; nada conserva el aliento eterno sin pausa, que no se conoce a sí mismo. La hora no había llegado todavía; el rayo no había relampagueado todavía en el Origen; la Matripadma (Madre – Lotus) no se había expandido. * * * El universo permanecía todavía en secreto en el Divino pensamiento y el regazo Divino.”

Describe el nuevo despertar del universo a la actividad después del descanso. Se aprecia la urgencia de los seres unicelulares desde su estado de absorción en lo interno del Uno. Así comienza la etapa primera y la más elevada en la formación de los mundos. El término “seres unicelulares” se puede aplicar al más vasto sistema solar y al átomo más pequeño. La Stanza dice: “La última vibración de la séptima eternidad produce vibraciones a través del infinito. La madre se levanta, expandiéndose desde lo interno hacia lo externo, como un botón de Lotus. La vibración se mueve de manera longitudinal, tocando con su rápido vuelo el universo todo y el origen que permanece en la oscuridad. La oscuridad que respira sobre las aguas dormidas de la vida. La oscuridad difunde luz, y la luz suelta un pequeño y solitario rayo dentro de la madre – envolvente. El rayo dispara a través del huevo virgen, el rayo ocasiona que el huevo virgen vibre, y suelte el germen no – eterno, condensándose en el mundo-huevo. * * * Padre – Madre teje una telaraña cuyo límite superior es asegurado para el espíritu, la luz de una oscuridad, y el límite inferior a su oscuro final, la materia; y esta telaraña es el universo prolongado de las dos sustancias hechas en una. * * * Este se expande cuando el aliento de fuego es sobre él; se contrae cuando el aliento de la madre lo toca. Entonces los hijos desasocian y dispersan, para regresar al regazo de su madre en el final del gran día, y volver a ser uno con ella. * * *.”

Muestra las diferencias del germen del universo dentro de la septenaria jerarquía del Poder Divino conciente que es la manifestación activa de la única energía suprema. Existen los constructores, los formadores, y finalmente los creadores de todo el universo manifestado en el único sentido en que el nombre Creador es inteligible. Ellos informan y lo guían. Ellos son seres inteligentes quienes ajustan y controlan la evolución, concretando en sí mismos esas manifestaciones de la única Ley que conocemos como la Ley de la Naturaleza. Esta etapa de evolución es llamada en la mitología la Creación de los Dioses, pero esta no es una creación de dioses en el sentido en que generalmente se entiende en el Oeste, sino un nuevo despertar a la actividad de los Seres quienes han obtenido sus inteligencias trascendentales en universos formados.

“El Siete Primordial, los Primeros Siete Alientos del Dragón de la Sabiduría, producen en su momento desde sus Santos Alientos en Espiral el Torbellino de Fuego.”

La stanza describe el proceso de formación del mundo; primero, difundir la materia cósmica, entonces el torbellino de fuego, la primera etapa en la formación de una nebulosa. Esta nebulosa se condensa, y después de pasar por varias condensaciones, y varias transformaciones forma un universo solar, una cadena planetaria, o un solo planeta, como el caso puede ser.

Indica las etapas subsecuentes en la formación de tal mundo, y trae su evolución al cuarto periodo, correspondiendo al periodo en que estamos ahora viviendo. “* * *

Él los construye en la resemblanza de antiguos ciclos, colocándolos en los Centros Imperecederos. ¿Cómo Fohat los construye?. Él colecciona las partículas de fuego. Él hace bolas de fuego, dispersándolas a través de ellos, y rodeándolos, insertando la vida, Max Heindel – H. P. Blavatsky y la Doctrina Secreta 27 entonces poniéndolos en movimiento; algunos en una manera, otros en otra manera. Ellos están fríos, él hace que se calienten. Ellos están secos, él hace que se humedezcan. Ellos están calientes, él sopla y los enfría. Así actúa Fohat de un amanecer al siguiente, durante Siete Eternidades. * * * Hacer sus cálculos, Lanoo, si tú aprendieras la edad correcta del ciclo más pequeño. Su cuarto rayo es nuestra madre. Alcanza el cuarto fruto de la cuarta ruta de conocimiento que lleva al Nirvana, y comprenderás, porque verás.”

“Observa cuidadosamente el comienzo de la vida sin forma con el poder de la percepción. * * * El único rayo multiplica los rayos pequeños. La vida precede a la forma, y la vida sobrevive al último átomo de la forma. A través de los incontables rayos procede el rayo de vida, el Único, como un filamento a través de muchas joyas. * * * La partícula de fuego se sostiene de la flama por el filamento más fino de Fohat. Viaja a través de los Siete Mundos de Maya. Para en el primero, y es un metal y una piedra; pasa al segundo y observa una planta; la planta gira a través de siete cambios y se convierte en un animal sagrado. De la combinación de los atributos de estos, Manu, el pensador es formado.

La séptima stanza continúa la historia, trazando el descenso de la vida hasta la apariencia humana, terminando así la descripción de la evolución cósmica como está en el primer volumen.

Para un resumen gráfico de las enseñanzas de “La Doctrina Secreta” en la cosmogonía de los sistemas de palabras a los que nosotros pertenecemos, sería difícil mejorar ese dado en un antiguo comentario del Libro de Dzyan. “Ocho casas fueron construidas por la Madre (Espacio). Ocho casas para sus Ocho Hijos Divinos (planetas); cuatro grandes y cuatro pequeñas. Ocho soles brillantes, de acuerdo a sus edades y méritos. Bal-i-lu (Marrtanda) (el octavo sol, el sol de nuestro sistema solar) no estuvo satisfecho, ya que su casa era la más grande. Él comenzó (a trabajar) como los enormes elefantes lo hacen. Él respiró (inhaló) hacia su estómago los aires vitales de sus hermanos. Él buscó de devorarlos. Los cuatro más grandes huyeron; lejos, a los márgenes de sus reinados (el sistema planetario). Ellos no fueron robados (afectados) ni burlados. Haga su mejor intento, Señor, no puede alcanzarnos, dijeron. Pero el más pequeño lloró. Ellos complacieron a la Madre. Ella exilió a Bal-i-lu al centro del Reino, desde donde el no se podría mover. (Desde entonces) él (solo) mira y amenaza.

Él continúa en su intento por agarrarlos, girando lentamente alrededor de sí mismo, ellos giran rápidamente alejándose de él, y él siguiéndolos desde la distancia en la dirección en que sus hermanos se mueven en la ruta que delimita sus casas. (El sol rota sobre su propio eje siempre en la misma dirección en que los planetas se mueven en sus respectivas órbitas. La astronomía nos lo enseña).”

Si hay en algún lugar un diagrama y una exposición más gráfica, me gustaría conocerla. La astronomía moderna también explica este fenómeno, aunque en algunos puntos difiere. La doctrina oculta niega la hipótesis (nacimiento de la teoría nebular) que los siete grandiosos planetas se formaron gradualmente de la masa central del sol, por lo menos de nuestro sol visible. La primera condensación de materia cósmica tomó lugar alrededor de un núcleo central, su padre sol, pero de acuerdo con las enseñanzas ocultas, el sol solo se separó a sí mismo antes que los otros, conforme la masa rotante se contraía, y es su hermano mayor y no su padre.

Cada uno de estos siete planetas en su momento es también asociado con otros seis planetas. Tal grupo es llamado una cadena planetaria. Cada una de estas cadenas planetarias Max Heindel – H. P. Blavatsky y la Doctrina Secreta 28 forma un campo de evolución para un cierto número de vidas unicelulares o almas. Hay muchas subdivisiones, pero no tenemos que estar interesados en ellas aquí.

La evolución de estas almas progresó a través de una serie de manifestaciones en una o más de estas cadenas, y al igual que esta tierra es el cuarto planeta y el más material de los siete globos que es el campo de su sistema especial de evolución, hacen esta completa cadena de mundos que ocupa el mismo lugar en el esquema más grande al cual pertenecemos; dicho sea de paso, el pulso vital que está ahora ciclando este periodo presente de evolución tuvo su inicio mucho antes que este. Ha habido tres periodos de evolución antes que este, y habrá tres más después que este haya pasado, antes de que la manifestación objetiva una vez más regrese al regazo del Infinito para un periodo de descanso.

Nuestra pequeña tierra y sus habitantes humanos reciben cierta consideración en el segundo volumen de “La Doctrina Secreta”. Para entenderlo no es tan simple como uno podría suponer cuando mira las pinturas representando la historia de la creación en algunas de las antiguas catedrales de Europa, donde dios aparece como un constructor de juguetes de Nuremburg, sosteniendo los planetas en el firmamento, o sentado con la pierna cruzada en una mesa con un gran par de tijeras delate, haciendo abrigos de piel para Adán y Eva.

Entendemos también que la constitución geológica de la tierra no puede ser contada por la teoría de la creación de los seis días o cualquier otra teoría de la creación, porque si dios creó el mundo de tal manera, también debemos suponer que él hizo girar las capas, guardó los fósiles entre ellas, vacío con pala los valles supuestos que han sido hechos por los glaciares, y ocasionó las marcas de erosión por agua, todo para Su propia gloria y para la mistificación del hombre.

“La Doctrina Secreta” enseña que el fuego-niebla que eventualmente condensa en lo que ahora es nuestra tierra, originalmente cubría un área tan grande que envolvía a la luna. Después fue calentada a tal grado que su consistencia se suavizó como la tierra húmeda; su agua y su aire fueron convertidos en vapor, y cuando el fuego-niebla se contrajo, la atmósfera y el agua siguieron al nuevo centro. Cuando la tierra se enfrío lo suficiente, el fuego-místico que la envolvía se condenso en nuestra agua y nuestro aire actuales, hasta el tiempo cuando la ola de vida llegó a la tierra desde Marte en el curso del presente periodo, la tierra se había enfriado tanto que el agua había llegado a ser tibia. En este tiempo, el primero de los cuatro grandes continentes, que existieron antes que la tierra asumiera su presente topografía, apareció en la región ahora conocida como el Ártico.

Max Heindel

viernes, 23 de junio de 2017

H P BLAVATSKY Y LA DOCTRINA SECRETA V






Hemos trazado la historia de “La Doctrina Secreta”, desde el tiempo cuando el
Maestro de H. P. B. le dio el plan, hasta que este fue impreso y dado al mundo. Ahora
estudiaremos el plan sobre el cual fue construido, y trataremos de dar una hojeada a las
enseñanzas contenidas en sus volúmenes.

Cuando contemplamos el rango de subtemas tratados en el interior de este trabajo,
un rango limitado solo por el universo, se hace aparente cuan fragmentado debió estar el
bosquejo. El contenido de “La Doctrina Secreta” no puede ser enseñado en una sola lectura,
ni siquiera en un ciento de lecturas, aunque el curso de la lectura fuera dado por el
exponente más conocedor. El trabajo es una mina rica en gemas invaluables de
conocimiento oculto. Perseverancia e intuición son el pico y la pala que utilizados
diligentemente nos permiten poseer estas gemas de gran precio. Una verdad descubierta por
nosotros mismos permanece con nosotros después de haber perdido una docena de otras
verdades que nos hayan sido explicadas por otros. Por lo tanto, si podemos ser inducidos a
profundizar en “La Doctrina Secreta” por nosotros mismos, nos beneficiaremos más que si
alguien nos explicara cada enseñanza contenida entre sus cubiertas.

Una lectura precipitada ocasionará disturbios en la mente, como antes de nosotros
los demonios y devas, Dhyan Chohans y Kumaras, yogas y ciclos, satires y faquires,
adeptos y alquimistas, manus y mónadas, en una continua sucesión de imágenes sucesorias.
Para ser de valor, “La Doctrina Secreta” debe ser estudiada. Así como Teseo, quien
entró al laberinto de Creta para pelear con el Minotauro, fue guiado fuera del laberinto por
el hilo de Ariadna, el estudiante debe fijar su mente en un tema, y adentrarse audazmente en
el laberinto para pelear con el Minotauro de la ignorancia. Si persiste y se aferra
firmemente al hilo dorado de la intuición, tendrá la seguridad de extraer la gema invaluable
del conocimiento del tema en cuestión, y por su trabajo lo habrá hecho parte de sí mismo,
una posesión que nunca perderá. En esta manera, él pasará días en la búsqueda de un punto
pequeño, pero cuando entienda ese punto, sabrá que el tiempo fue bien invertido. Cuando
finalmente, él haya extraído tanta información como le haya sido posible de “La Doctrina
Secreta”, almacenará en su mente una concepción de la verdad.
 
No puedo describir la gran alegría que sentí cuando visualicé una verdad, y cómo
medité en ella y admirado pude ver cómo concordaba en todas las filosofías en general.
Debe recordarse que el trabajo que estamos considerando no es en ninguna manera el todo
de la filosofía esotérica que poseen los Maestros de la Sabiduría, sino un pequeño
fragmento de sus doctrinas fundamentales. Las enseñanzas de “La Doctrina Secreta”,
aunque están fragmentadas e incompletas, no pertenece a las religión Hindú, Zoroastrismo,
Caldea o Egipcia; tampoco al Budismo, Islamismo, Judaísmo o Cristianismo
exclusivamente. El libro contiene la esencia de todos ellos. Originados de la misma fuente,
han sido fragmentados en estos volúmenes, en sus elementos originales, fuera de los cuales
cada misterio y dogma se ha desarrollado y materializado. El objetivo del trabajo es mostrar
que la Naturaleza no es una concurrencia fortuita de átomos, para asignar al hombre su
lugar correcto en el esquema del Universo, para rescatar de la degradación las verdades
arcáicas, que son las bases de toda religión, para descubrir hasta cierto grado la unidad
fundamental que ellos soltaron, y finalmente para mostrar que el lado oculto de la
Naturaleza nunca ha sido alcanzado por la ciencia de la civilización moderna.

Cuando un arquitecto comienza a construir un moderno rascacielos, primero prepara
un cimiento sólido, sobre el cual levanta las enormes vigas de acero para formar el
esqueleto del edificio. Este esqueleto es entonces cubierto con paredes y pisos de concreto
y otros materiales. Un sistema de tubos de vapor, como arterias, lleva calor a cada cuarto.
Su sistema nervioso es una intrincada red de cableado eléctrico y telefónico, mientras que
en el sótano palpita una máquina de vapor, haciendo que funcione un generador eléctrico.
El resultado es un conjunto orgánico pulsante con vida.

Un tanto similar es el proceso seguido por los Maestros de la Sabiduría, quienes
construyen la gigantesca estructura de conocimiento oculto que estamos considerando. Un
escritor Mohammedan dice: “En la asamblea del día de la resurrección, los pecados de
Kabak serán perdonados por el motivo de la Lujuria de las Iglesias Cristianas”. El profesor
Max Muller contestó: “Los pecados del Islam son tan faltos de valor como el polvo del
Cristianismo. En el día de la resurrección ambos, los islámicos y los cristianos, verán la
vanidad de sus doctrinas religiosas. Los hombres pelean por su religión en la tierra. En el
cielo descubrirán que solo hay una religión verdadera”. En otras palabras, No hay religión
más elevada que la Verdad. Sobre esta fundación de la verdad fue levantada, por los
Maestros de la Sabiduría de las Edades, el esqueleto de la estructura del “Libro de Dzyan”,
un manuscrito Senzar de gran antigüedad, en donde está recolectado todo lo que fue bueno
y malo en todas las religiones del mundo, cubierto por el conocimiento oculto, adornado
con antiguos símbolos y mitos. Estos fueron los más hermosos para ser privados de las
escalas del materialismo que por edades los han cubierto. El resultado es un apilamiento de
filosofía trascendente contenida en “La Doctrina Secreta”. Se puede preguntar: ¿Dónde
están las arterias de tubería de vapor, el sistema nervioso de cableado eléctrico, la máquina
de vapor y el generador eléctrico para vitalizar la construcción?. Los estudiantes deben
suplirlo consigo mismos haciéndolo parte de sí mismos, tomándolo para su propia vida. En
proporción, como ellos hagan esto será la vida que tengan para sí mismo, su medida y sus
límites que son su dedicación a sus ideales.

“La Doctrina Secreta” establece tres postulados fundamentales:
El primero es la existencia de un Principio omnipresente, eterno, infinito e
inmutable acerca del cual toda especulación es imposible, ya que trasciende el poder de la
concepción humana y sólo puede ser comparado por una expresión humana o similitud.
Está fuera del alcance del pensamiento y de toda expresión humana. Este ser Ser es
simbolizado en “La Doctrina Secreta” bajo dos aspectos: en un lado es el Espacio Abstracto
Absoluto, representación de subjetividad baja, la única cosa que ninguna mente humana
puede excluir de cualquier concepto o concebir por sí mismo.

El segundo es un Motivo Abstracto Absoluto, representando conciencia
incondicional. Este aspecto, es también nombrado como el Gran Aliento, la Realidad
Única. El Absoluto es el campo de la conciencia absoluta, o la esencia que está fuera de
toda relación con la existencia condicionada, y de la cual la conciencia de la existencia es
un símbolo condicional; pero una vez que pasamos en pensamiento de esta absoluta
negación (para nosotros), la dualidad ocurre inesperadamente en el contraste del Espíritu (o
la Conciencia) y Materia.

El Espíritu y la Materia tienen que ser vistos no como realidades independientes,
sino como símbolos o aspectos del Absoluto, que constituyen la base del ser condicionado,
ya sea subjetivo u objetivo. Considerando esta triada metafísica como la raíz de donde
procede toda manifestación, el Gran Aliento asume el carácter de la ideación precósmica.
Es la fuente de fuerza y de toda conciencia individual, y suple la Inteligencia, guía en el
vasto esquema evolutivo. Por otro lado, la sustancia raíz precósmica es el aspecto del
Absoluto que es la base de todos los planes objetivos de la naturaleza.

El universo manifestado es impregnado por la dualidad, la esencia más básica de su
existencia como Manifestación. Así como los polos opuestos de subjetividad y objetividad,
espíritu y materia, son solo los aspectos de la Única Unidad en que ellos están sintetizados,
de tal manera que en el universo manifestado hay una unión del espíritu a la materia,
subjetivo a objetivo. Este algo, como algo desconocido para la especulación del Oeste, es
llamado por los ocultista del Este “fohat”. Es el puente por el cual las ideas existentes en el
pensamiento divino son impresas en la sustancia cósmica.

Así que, del espíritu o de ideación cósmica viene nuestra conciencia; de la sustancia
cósmica vienen todos los vehículos en que esta conciencia es individualizada; esta sustancia
en sus variadas manifestaciones es la liga misteriosa entre la mente y la materia, el
principio que vivifica cada átomo.

El segundo postulado fundamental de “La Doctrina Secreta” es la existencia de la
eternidad en todo como un plano ilimitado, siendo periódicamente el espacio de los
innumerables universos que incesantemente se manifiestan y desaparecen. Este postulado
es la universalidad absoluta de la ley de la periodicidad, del flujo y el reflujo que la ciencia
física ha observado y registrado en todos los departamentos de la naturaleza. Una
alternación como la del día y la noche, caminar y dormir, vida y muerte, es de hecho tan
común, tan perfectamente universal y sin excepción, que es fácil de ver en ello una de las
leyes fundamentales del universo.

El tercero y último de los postulados fundamentales de “La Doctrina Secreta” es la
identidad fundamental de todas las almas con el Alma Universal, el último ser en sí mismo
un aspecto de la Raíz Desconocida; y el peregrinaje obligatorio de toda alma en cada ciclo
de la encarnación. Estas almas o chispas son los Hijos que habitan eternamente, desde el
principio de la era creativa en el regazo del Padre. Ellos existen para ser perfectos a través
de los sufrimientos. Cada alma es de verdad igual al Padre en lo que concierne a su
divinidad, pero inferiores al Padre en sus condiciones de humano, y cada uno entra en la
materia para rendir todas las cosas a sí mismo. El alma tiene que ser sembrada en debilidad
para que sea levantada en poder, para escapar de las limitaciones, de un Logos estático,
conteniendo todos los poderes divinos, omnisciente y omnipresente de su propio plano,
pero inconciente de los demás planos. Su gloria es velada en materia que enceguece el
alma, para que a través de la experiencia, el alma pueda llegar a ser omnisciente y
omnipresente en TODOS LOS PLANOS, respondiendo a todas las vibraciones divinas en
lugar de solo a las vibraciones de los planos más altos.

La doctrina giratoria de la sabiduría oculta, no admite dones especiales o
privilegiados en el hombre, a excepción de aquellos ganados solo por su alma a través de
largas series de reencarnaciones y metempsicosis.

Tales son las concepciones básicas en que “La Doctrina Secreta” se fundamenta. No
sería apropiado hacer una defensa o probar su inherente cordura, tampoco puedo detenerme
para mostrar cómo se contienen, demasiado a menudo bajo modo engañoso, en todos los
sistemas de pensamiento o de filosofía digna de renombre.

Una vez que el estudiante ha logrado una clara comprensión de ellas y percibe la luz
que emanan sobre cada problema en la vida, encuentra que no necesita una justificación.
La historia de la evolución cósmica como fue trazada en las Stanzas de Dzyan
puede mirarse como la fórmula algebraica abstracta de la evolución. Por lo tanto, el
estudiante no debe esperar encontrar un conteo de todas las etapas y transformaciones que
han ocurrido entre el inicio de la evolución universal y nuestra etapa actual. Dar un conteo
tal sería tan imposible como incomprensible para el hombre, quien no puede alcanzar a
comprender siquiera la naturaleza del plano próximo a su existencia. Por eso los Stanzas
dan una fórmula abstracta que puede ser aplicada a toda la evolución, a aquella de nuestra
pequeña tierra, a la de la cadena de planetas de la cual forma parte nuestra tierra, a la del
universo solar al cual pertenece la cadena, y así sucesivamente en la escala ascendente
hasta que la mente se enrede exhausta en su esfuerzo por comprender.
Los siete Stanzas del primer volumen representan los siete términos de la fórmula
abstracta a la que se refieren, y describen las siete grandes etapas del proceso evolutivo
mencionados en la filosofía Hindú como las siete creaciones, y en la Biblia como los días
de la creación.

Max Heindel