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lunes, 9 de enero de 2017

SINOPSIS ESPIRITUAL EVOLUTIVA



 
 
 

 
(Lección de filosofía de mayo de 1934
 
EL PROGRESO EVOLUTIVO SE ACELERA CUANDO SE LLEGA A OBTENER CIERTA COMPRENSIÓN DEL CREADOR Y DE CÓMO ÉL DIRIGE Y PONE DE MANIFIESTO SU PLAN EVOLUTIVO
El Dios de Nuestro Sistema Solar se expresa mediante tres grandes poderes primarios: Voluntad, Amor-Sabiduría y Actividad. Los poderes de la Voluntad se expresan mediante la habilidad para obrar, elegir, difundir, dirigir, dominar, guiar, razonar, juzgar, pensar, servir y conocer. Todas estas facultades son positivas en su manifestación. Los poderes del Amor-Sabiduría, se expresan como conservación, protección, crianza, atracción, unión, apoyo, hospitalidad, asimilación, memoria, imaginación, sentimiento e intuición, todos los cuales son negativos en su expresión. Los poderes de la Actividad se expresan en la germinación, originalidad, producción, desarrollo, expansión, creación y crecimiento.
En la actualidad estos tres poderes primarios están bajo la supervigilancia de tres Grandes y Elevados Seres conocidos como El Padre, Cristo y Jehová. El Padre es el Iniciado más elevado de la oleada de vida llamada "Los Señores de la Mente", una hueste de Seres enormemente evolucionados que están tres estados evolutivos adelante de nosotros.
El Padre tomó contacto con el Poder de la Voluntad de Dios por medio de la Iniciación y aprendió a conocerlo, a usarlo y a enseñar a los seres menos evolucionados a desarrollar esta gran fuerza.
Cristo, el Iniciado más elevado de la oleada de vida Arcangélica, compuesta de grandes Seres que están dos estados evolutivos más adelante que nosotros, tomó contacto con el Poder del Amor Sabiduría de Dios, por medio de la Iniciación y aprendió a usar esa gran fuerza y ayudar a los Seres menos evolucionados a desarrollarla.
Jehová, el más elevado Iniciado de la oleada de vida Angélica, mediante la Iniciación, tomó contacto con el tercero de los grandes poderes primarios de Dios, aprendió a conocerlo, a desarrollarlo y A ayudar a desenvolverlo a los que están menos avanzados en la escala de la evolución.
Debido al alto grado de desarrollo alcanzado por el Padre, el Dios de Nuestro Sistema Solar lo designó a El para que se encargara del desenvolvimiento de la voluntad en el género humano. Por la misma razón a Cristo lO comisionó para que se encargara del desarrollo del poder Amor-Sabiduría en nuestra oleada de vida y Jehová se convirtió en él custodio de la fuerza de la Actividad y de su desarrollo en la humanidad actual; así como en las oleadas de vida de los animales y las plantas. El tercer poder de Dios, la Actividad se está expresando en la actualidad principalmente en la construcción de formas. Ninguna planta, animal u hombre puede construir una forma física sin un átomo-simiente que sirva para atraer el material necesario a su construcción.
Jehová está a cargo de la colocación de estos átomos-simiente, ayudado en su trabajo por los ángeles que tiene bajo su dirección. Es la vida indiferenciada de Dios contenida en cada átomo-simiente, la que produce el crecimiento.
El espíritu no puede expresarse en el plano físico, en la actualidad, sin el concurso de la forma. Estamos pasando por un período de la evolución en el que la construcción de formas tiene una importancia capital. Por lo tanto, el valor del trabajo realizado por Jehová y sus ángeles, no puede desestimarse. Desde el tiempo en que colgábamos suspendidos en sacos fetales desde el cuerpo de este Gran Ser, Él a estado trabajando constantemente con nosotros, primero como Espíritu Grupo, tutor y, luego como Dios de Raza, Protector. Al Dios Jehová, le deben los humanos el encontrarnos actualmente dentro de formas separadas es decir, cada Espíritu individual dentro de una forma, separado de cualquier otra entidad espiritual. El resultado de esta situación es la conciencia propia individual, que hace que cada ser humano sea un creador consciente de sí, capaz de desarrollar sus poderes espirituales potenciales en fuerzas dinámicas que puede usar cada vez que los necesite.
Por todas partes en la Naturaleza vemos estos tres poderes manifestándose bajo la dirección del Padre, de Cristo y de Jehová, estando cada uno de estos Grandes Seres perfectamente sintonizados con el poder vibratorio que cada uno de Ellos guía y dirige. Por ejemplo: La Voluntad, el poder primario más elevado de Dios, vibra hacia el azul, exactamente como el Padre. El Amor-Sabiduría, segundo poder primario de Dios, vibra hacia el amarillo, como Cristo, y el tercer poder primario de Dios vibra hacia el Rojo, color expresado por Jehová.
Cada vez que veamos el color rojo manifestándose limpio y puro, debemos comprender al instante que el poder de Dios que designamos como Actividad, está dominando. En todos los reinos de la naturaleza encontramos actualmente dominando el color rojo. Se estima que la ferrita o hierro puro, que tiene color rojo, es el cuarto constituyente, en cuanto a cantidad, de la corteza terrestre. Las flores rojas predominan por todas partes en el reino vegetal y la sangre roja, en los animales y en el hombre, es necesaria para que el Espíritu pueda usar el vehículo físico. El rojo es un color suavemente radiante con un brillo inherente que le es propio. Es un color activo y estimulante, ubicado en un extremo del espectro luminoso. Representa la naturaleza física y, como está bajo el dominio de Jehová, tiene una íntima relación con el proceso de la germinación, tanto en el reino vegetal y animal como en el humano. Invariablemente, el color rojo tiene un efecto excitante sobre el cuerpo y la mente, porque aumenta la actividad de la sangre arterial.
El amarillo, que es el segundo color primario y vibra con el segundo poder de Dios, encuentra su expresión en Cristo. A continuación del rojo, es el color que más prevalece en los reinos de la naturaleza. El amarillo es el color más luminoso del espectro. En el reino mineral este color se representa principalmente en el azufre, que se encuentra en grandes cantidades en la Tierra. En muchos aspectos, el azufre se parece mucho al oxígeno, un elemento solar en el cual el color dorado natural de Cristo tiene su expresión química. En el reino vegetal existen muchas flores de color amarillo, lo que indica que predominan en ellas las vibraciones de Cristo. En los animales y en el hombre, el Hígado segrega una sustancia muy valiosa que se conoce con el nombre de bilis, que tiene color amarillo y que juega un papel de gran importancia en el proceso de la digestión. Las glándulas suprarrenales, que están íntimamente relacionadas con el desarrollo del cerebro, tienen también color amarillo.
El color azul, que tiene la vibración más elevada entre los tres colores primarios, está relacionado con el Padre, que vibra al unísono con estas fuerzas que son la más poderosas de todas. En cualquier parte que este color se haga presente, se está manifestando allí en mayor o menor grado el poder del Padre. En el reino mineral encontramos que el aluminio, un metal azul-blanquecino, es el elemento metálico más abundante que se encuentra en la corteza terrestre. En el reino animal prácticamente no se encuentra el color azul. En el reino humano, tanto el azul como el amarillo se encuentran formando parte de los éteres del cuerpo vital. El amarillo está aumentando en el cuerpo vital del hombre; pero es muy poco el azul que se evidencia actualmente allí. El azul vibra hacia la más elevada forma de devoción religiosa conocida por el hombre. Tiene un brillo inherente que le es propio y conduce hacia la más profunda concentración, porque tiene un efecto refrescante, calmante y vivificante en cualquier parte que se encuentre.
La misma trinidad, los tres poderes primarios de Dios, se manifiestan también claramente en la música. La música se compone también de tres elementos primarios: melodía, armonía y ritmo. Melodía es una sucesión musical de sonidos percibidos por el oído, que está conectado con el cerebro, que es el vehículo físico del pensamiento. El hombre, por lo tanto, mediante la mente o el cuerpo mental, está capacitado para tomar contacto con la melodía. La armonía consiste en una mezcla agradable de tonos y está relacionada con los sentimientos y emociones. Los sentimientos y las emociones se expresan por medio del cuerpo de deseos.
Por lo tanto, la armonía puede ejercer efecto, tanto sobre el hombre como sobre el animal, porque ambos poseen cuerpo de deseos. El ritmo es un movimiento mesurado y equilibrado, expresado por la fuerza de vida que es la que produce los diversos movimientos físicos. El cuerpo vital absorbe una gran cantidad de fuerza vital (energía solar) que la traspasa el cuerpo físico, para conservarlo vivo y en funciones. El ritmo está relacionado, por lo tanto, con el cuerpo vital; las plantas poseen cuerpo vital, por lo cual son sensibles al ritmo.
La Voluntad, que es la vibración del Padre (que involucra el intelecto y la razón), unido con el Amor-Sabiduría, la vibración de Cristo, produce un tipo de actividad relacionada con el ritmo ponderado equilibrado y celestial (Actividad) de Dios, que pone en orden los átomos de nuestro Sistema Solar, en la matriz de las diferentes formas preparadas para ellos por el poder de Amor-Sabiduría de su propio Ser. Si se separa la voluntad (melodía) del Amor (Armonía) y se unen el amor con la actividad (ritmo) y ambos, al estar despojados del poder de la Voluntad (intelecto y razón), que era su guía, pueden producir toda suerte de monstruosidades, que las fuerzas del mal estarían felices de provocar. Incontroladas de esta manera sus actividades malévolas, con el tiempo harían hundirse, sin lugar a dudas, a cualquier nación.
Por otra parte, la vibración melódica de Voluntad del Padre, unida con la vibración armónica de Amor de Cristo, tiene el poder de producir una activa vibración rítmica de Jehová, que no puede ser detenida ni desviada de su objetivo; porque es la misma poderosísima energía en manifestación del Padre de nuestro Sistema Solar, que condujo a ser todo lo que es y tiene el poder de desvanecerlo todo (en el caos) en cualquier momento que así lo desee. Es, por lo tanto absolutamente imposible para cualquiera de las creaciones de Dios, desde los más avanzados de sus oleadas de vida, hasta los de menor evolución, frustrar con el tiempo la realización de Sus Planes, porque éstos son tan eternos y tan inmutables en sus procesos, como es el propio Dios.
Los miembros de una oleada de vida determinada, y aún cada uno de sus individuos, pueden revelarse perfectamente y, por un lapso temporal, frustrar su propio progreso evolutivo, no obstante toda la ayuda que están recibiendo de parte de los que son más sabios y han tenido un avance mayor que ellos. En tales casos, los que están a cargo de la evolución, les permiten a veces a estos seres realizar lo que deseen y destruir sus cuerpos físicos, debido a su propia testaruda desobediencia, como consecuencia de su ignorancia de los beneficios resultantes que se obtienen por medio de la administración divina. Todo esto se hace con el fin de que puedan volver a la vida terrena en una fecha posterior, bajo mejores influencias y en un medio ambiente superior, liberados de todo odio y de todo deseo de destruir a sus hermanos, cambio este que se efectúa mediante los agentes purificadores, activos en la Región Purgatoria.
Mediante una comprensión inteligente de las leyes de la naturaleza y su estricto cumplimiento, la humanidad conocerá la senda del progreso y se dará cuenta de que toda desviación del camino recto actúa como obstáculo y no como una ayuda en la consecución final.

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